"La conciencia, esa gran desconocida y, paradójicamente, tan presente en nosotros como ausente en el mundo"
(Amador Martos)

DECÁLOGO PARA EDUCAR NIÑOS "ANALFABETOS EMOCIONALES"

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No te descubro nada nuevo si afirmo que hoy es importantísima la educación emocional. Las emociones son fundamentales para afrontar nuestro día a día pero hay que destacar que nadie nos ha enseñado cómo manejarlas, cómo gestionarlas e identificarlas. Por ello es esencial establecer una adecuada educación emocional (tanto a nivel familiar como escolar) para que nuestros hijos aprendan a manejar sus estados de ánimo, a reducir y controlar las emociones negativas pero sobre todo para aumentar sus emociones positivas y CRECER de forma integral.

Llevar a cabo esta educación emocional ayudará a que el niño desarrolle una serie de capacidades personales y competencias emocionales tales como:

- Autoconocimiento
- Motivación
- Autoestima
- Control de impulsos
- Autonomía
- Empatía
- Resolución de conflictos
- Pensamiento positivo
- Etc.

Pero recuerda algo muy importante: para poder conseguir que nuestro hijo desarrolle estas competencias emocionales es esencial que los padres también las cultivemos. El aprendizaje de la educación emocional se lleva a cabo a partir de la observación: nuestro hijo está pendiente de todo lo que hacemos y decimos... Somos su referente.

Existen gran cantidad de emociones y es clave que:

* Enseñemos al niño el nombre de las diferentes emociones.

* Le preguntemos cómo se siente (triste, contento, enfadado, etc.) Esto le ayudará a conocerse mejor.

* Le ayudemos a que identifique y exprese cualquier emoción tanto positiva como negativa.

* No ignoremos los sentimientos negativos y evitemos frases como “deja de llorar” o “no te enfades”. De este modo lo que hacemos es bloquear la capacidad de respuesta del niño que aprende y asocia “esto a mis padres no les gusta = está mal”.

* Le invitemos a hablar acerca de lo que siente.

Quiero compartir contigo el decálogo que escribí hace ya un tiempo. Se trata de un decálogo que, si lo seguimos al pie de la letra, nos servirá para formar verdaderos "analfabetos emocionales". La idea es que hagamos todo lo contrario a lo que se afirma en el mismo para conseguir que nuestros hijos y alumnos se conviertan en personas emocionalmente inteligentes. Espero que sea de tu interés: