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"La conciencia, esa gran desconocida y, paradójicamente, tan presente en nosotros como ausente en el mundo"
(Amador Martos)
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VÍDEO 315 DE WILLIAM CRIADO, LAS VACUNAS AL DESCUBIERTO: NANOPARTÍCULAS Y GRAFENO PARA LA MUERTE CELULAR. ÚNICA SOLUCIÓN: CONCIENCIA TOTAL PARA LA REGENERACIÓN CELULAR

EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 315 DE WILLIAM CRIADO COMENTARIOS MÁS DESTACADOS: -Un dragón de 5 cabezas es el que da todas las órdenes, y utiliza alta tecnología para modificar la estructura de las células con energía ultrasónica. -El grafeno inoculado a través de las vacunas hace que las células sufran una modificación en todo el cuerpo. La membrana celular sufre una petrificación que impide la expansión de la energía por el cuerpo. El sistema intercelular humano se comunica a través de energía que recorre de una célula a otra. La petrificación de la membrana celular impide esa comunicación celular, de tal modo que las células trabajan independientemente y se desconectan entre sí. La conclusión es que la emisión química enviada desde el cerebro, más la comunicación eléctrica del sistema nervioso, ya no hacen conexión con las células. Al faltar esa comunicación entre las células, ello provoca fallos en los órganos y en los tejidos. -La vacuna contiene nanopartículas subatómicas que actúan directamente sobre las células. Esas nanopartículas se alojan cerca de la membrana celular. Cuando el grafeno entra en el cuerpo, se desintegra en micro partículas, las cuales sirven para el movimiento de las nanopartículas, son pues el motor que ayuda a la conducción de esas nanopartículas mediante el calor del cuerpo. Es por ello que, las mascarillas, ayudan a subir ese calor y facilita la labor de conducción. -¿Cómo se puede contrarrestar esos efectos de la vacuna? El humano debe estar en un estado de conciencia total, todo el tiempo, especialmente la noche durante el sueño, pues la regeneración celular se acelera a través del sueño. El sueño es más importante que la rutina diaria humana. El descanso con mentalidad consciente facilita la regeneración del cuerpo y puede acelerar la destrucción de las nanopartículas, no inmediatamente, pero en procesos de tiempo (desde 3 meses a 3 años), dependiendo de la capacidad del ser humano de estar en silencio en ese momento. -Algunos científicos dicen que el alcohol es bueno para atenuar el efecto de las vacunas. Ello es así porque las moléculas tóxicas del alcohol cambian la estructura dentro del cuerpo, y los enlaces químicos perforan la membrana celular en todo el cuerpo. -La combinación de fito-químicos con una dosis ajustada de alcohol, también mejora la acción celular. La estructura del alcohol rompe la película inteligente que llevan las nanopartículas, y se pierde la acción magnética del grafeno a nivel celular. -El humano solo llega al 21% de conocimiento del cuerpo, y desconoce el resto. Desconoce que, la influencia de las plantas con su función química, mejora notablemente la salud general y celular. Hay plantas específicas, como el cannabis medicinal, que puede detectar y actuar sobre células enfermas. Las plantas ayudan, pero en su estado natural, sin alteraciones térmicas y químicas. -Existe mucha información sobre el virus para que las personas decidan no vacunarse, sin embargo, se vacunan: el miedo dirige al ser humano. Los humanos no ven el holograma tal como lo ve William Criado. Los humanos viven y actúan bajo los parámetros programados en el software principal del holograma. Deben experimentar sus propios errores por los cuales con víctimas. -El humano debe acostarse con una mente totalmente serena, y no pensar. Pero, sin embargo, la raza humana es muy torpe, porque cuando se le dice de “no pensar”, ya está pensando en “no pensar”, con lo cual sigue pensando a través de cuestionamientos o juicios, lo cual le lleva a una ignorancia sin límite. Dejar de pensar para contrarrestar los efectos de la vacuna es un trabajo personal que debe tener un soporte que la mayoría de humanos no tienen: implica una búsqueda que, a muchas personas, les ha llevado muchas vidas. El aprendizaje es individual, pues depende de qué quieren para sus vidas y existencias holográficas. Las respuestas pueden ser distintas, y esa búsqueda es lo que puede producir una alteración del software al dar “error”. Pero las personas siguen buscando lo que se ha determinado que deben buscar: dinero, cosas materiales, poder, éxito sobre los demás y comparación entre ellos. Dicha programación hace que no haya “error” en el holograma. Cuando se busca la felicidad con menos trabajo, menos dinero y menos cosas, aparecen los errores en el holograma y se puede filtrar información como la que proporciona William Criado a través de internet. -Existen difamaciones contra William Criado, las cuales son auspiciadas por los reptilianos y dragones mediante implantes modificados en las personas que lo atacan, y ello con el objetivo de no hacer sencillo el camino de William Criado. W.C. dice que ello deja al descubierto el nivel de ignorancia. El dragón dice que esos ataques tienen una funcionalidad como complemento a la dualidad, pues la idea es que, solamente mostrando las dos caras extremas, los humanos pueden hacer las comparaciones para saber quién dice la verdad. -W.C dice que, tomar la decisión de no vacunarse, no es fácil porque existe una manipulación que alcanza niveles gigantescos en la información mediática, y las personas son víctimas de la televisión, las propagandas, las familias y las personas que recomiendan la vacunación. Es lamentable, pero es así. El humano hace un análisis con el 100% del cerebro, pero W.C. tiene una conexión con las células cardíacas, lo cual es como tener un cerebro dentro del corazón. No solamente hay que tomar acción desde el cerebro sino también desde la parte emocional. Por ejemplo, los reptilianos y dragones se encargan de controlar a la medicina, la economía, la intelectualidad, las universidades, la religión y los medios de comunicación en un 98,75%: y es por eso que, mediante el análisis comparativo, las personas siguen a la masa manipulada. Si apagaran la televisión, la realidad sería más fácil de entender. -W.C dice que, efectivamente, hay que aquietar la mente, y actuar más desde el corazón. Pero los errores del análisis cognitivo tienen como consecuencia el sufrimiento, lo cual es buscado por los reptilianos, pues densifica los cuerpos físicos en un sentido óptimo para ellos. Dice W.C que, estos seres regresivos, buscan la destrucción total del ser humano a nivel cognitivo, a nivel de conciencia, a nivel del cerebro y a nivel fisiológico. Pero el dragón le contesta que el ser humano también contribuye a su propia auto destrucción. W.C. está de acuerdo, pero ellos le enseñan al ser humano, pues el ser humano no se detiene a analizar lo negativo y, a veces también, hay que vivir momentos extremos para hacer correcciones.
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VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO: LOS REPTILIANOS CONTROLAN AL SER HUMANO A TRAVÉS DEL SUBCONSCIENTE

EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO COMENTARIOS MÁS DESTACADOS: Sinopsis de esta investigación El trabajo de cada aspecto físico (ser humano) permite la liberación del Humano/Luz (también conocido como Yo Superior). Hay que ver los vídeos de William Criado, no con los sentidos, sino sintiendo la condición humana y la información: el trabajo físico desde el corazón beneficia a ambos (al ser humano y su Humano/Luz), y cuando se comienza a solucionar los problemas del ser humano, el Humano/Luz también se libera. El aspecto físico (cuerpo humano) es una cárcel para el Humano/Luz, sin embargo, el ser humano tiene la llave para abrir esa cárcel y, para ello, debe aprender a saber lo que los reptilianos hacen con los seres humanos. Los reptilianos enseñan a los seres humanos a través de la experiencia extrema (sufrimiento), y se necesita de varias existencias (reencarnaciones) para que el Humano/Luz se libere con el trabajo del aspecto físico, ya que están intrínsecamente unidos. (Esta breve explicación tiene mucho paralelismo con el Mito de la Caverna de Platón) El aspecto físico tiene que sobrellevar un trabajo de control específico de los reptilianos, para no recordar que su parte más importante está capturada, y ni siquiera lo recuerda ni sabe que existe. Si el aspecto físico recuerda que hay una parte de él que no está libre, ya es un conocimiento en contra de los reptilianos. Además de dicho conocimiento, si el aspecto físico empieza a detectar las fallas en la Matrix como fallas de control, puede liberar gradualmente a su Humano/Luz. Para ello, se necesita un trabajo específico de no identificarse con lo que se piensa, es decir, en lo que se cree (sistema de creencias) y se ve (sentidos) en lo que llamamos “vida” en el planeta Tierra. Con esa no identificación con lo que se piensa, se empieza a detectar los fallos en la Matrix y, los aspectos físicos, entonces, ya no ven que el ser humano es el que causa las turbulencias existenciales: empieza a sospechar que hay algo más detrás de ese sufrimiento, allanándose así el camino a la información que hay en el subconsciente. La información y el subconsciente La información que hay en el subconsciente es, en primer lugar, vital para el entendimiento y la desconexión de la Matrix; en segundo lugar, se escucha una información que no es de este mundo, con muy alto nivel espiritual y objetiva. Dicha información surte efecto a favor del ser humano y en contra de los reptilianos. Los reptilianos fueron designados para ese rol, y a los humanos les llevó muchos miles de años entender cómo trabajan los reptilianos, descubrirlos, identificarlos y conocer muchos detalles de la dimensión en la que se mueven (4D), qué es lo que persiguen y qué medios utilizan. Los reptilianos ocultaron muy bien sus estrategias, y fue casi imposible de descifrarlos, de encontrarlos y conectar con ellos. Pero, por primera vez en este planeta, sabemos cuál es la verdadera aplicación del subconsciente humano en la información que los reptilianos aportan. El subconsciente humano es la parte más importante del ser humano, pues vive mediante el subconsciente: la información que está ahí no es el consciente, pues pensamos que somos nosotros y no es así. Es el subconsciente el que actúa, y los reptilianos actúan en el subconsciente de la mayoría, obviamente no en todos (según este vídeo, los reptilianos controlan el 98,75% de la humanidad). Basta con dicha información para que, aquellos que no hayan accedido todavía a su subconsciente, se detengan y comiencen a analizar una información que, por primera vez, les puede retorcer la mente. Esa información es altamente compleja de entender para los humanos porque su parte subconsciente la tienen anulada, no la saben distinguir: existe una programación exhaustiva y muy inteligente, una labor enorme por parte de los reptilianos, desafortunadamente en contra de los humanos. Sin embargo, una vez descifrado lo anterior, vemos la dimensión de cómo los reptilianos nos han controlado: todo lo que percibimos a través de los sentidos es una programación de hechos que, simplemente, retornan a esta línea de tiempo, y que los reptilianos controlan muy bien para sostener el control sin que el ser humano se dé cuenta. ¿Por qué algunos ven naves y otros no? Las personas ven naves porque los reptilianos les indican mentalmente que vean las naves. Cuando observan las naves es porque los reptilianos colocan implantes específicos entre el nervio óptico y el cerebro. La tecnología de los reptilianos permite hacer que los humanos puedan observar naves y así poder comprobar cómo están los implantes en el nervio óptico y conectados al cerebro. Luego, durante la noche, hacen los ajustes necesarios o la colocación de nuevos implantes. El reptiliano responde a esa pregunta sobre las naves porque hay muchas personas que han visto naves y no han prestado atención a lo que sucede en el sueño nocturno. Y lo mismo ocurre con los videntes, es el mismo procedimiento, solo que actúan más directamente sobre la glándula pineal para poder observar otras realidades, y ese vidente es utilizado según las intenciones de los propios reptilianos sobre la persona. Las personas que acuden a esos videntes son parte del control de los reptilianos. ¿Por qué a los seres humanos les es muy difícil posicionarse en una dimensión cognitiva superior? ¿Por qué recurren a esquemas inferiores con resultados negativos por resolver? Los humanos funcionan en el nivel que los reptilianos les permiten funcionar. El humano tiene distintos niveles en los que puede funcionar. A los reptilianos les sirve el nivel más básico de funcionamiento donde la vida simplemente consiste en seguir el patrón conductual establecido: nacer, estudiar, prepararse para el sistema de esclavitud laboral sin presentar ninguna rebeldía hacia esa situación. El humano continua con el patrón conductual de un modo sistemático: casarse, tener hijos, reproducción y acumular cosas que simbolizan el éxito del nivel básico al que se refiere el reptiliano. Ese es el nivel básico en el que la humanidad debe permanecer para que los reptilianos no puedan perder su control. Otro nivel en el que el humano se pueda mover, implicaría un rechazo a lo establecido, y ello no está en coherencia con lo que los reptilianos les han dicho que tienen que hacer para tener éxito y felicidad. El humano está programado para la acumulación de objetos materiales a través de papeles (dinero) y, cuando más dinero, más éxito y felicidad. Pero hay humanos que no sienten ese tipo de felicidad y no encuentran un sentido, y experimentan un vacío existencial profundo donde nada les llena: ese estado es peligroso para los reptilianos. Desde una perspectiva cognitiva y espiritual, al ser humano le es muy difícil posicionarse con una información que no es de este mundo, y entenderla en su verdadera dimensión, y es por eso que cometen los mismos errores incluso en personas que han estado bajo hipnosis. Ello es así porque el aspecto humano se sobre identifica con sí mismo sobre lo que piensa (más conocido como “ego” racional), con lo que cree (sistema de creencias) y lo que ve: asocia particularidades como si fueran ellos mismos, por ejemplo, la soberbia y la prepotencia. Si estas particularidades no son identificadas por el ser humano como características que están presente en él pero que no les perteneces, entonces, es fácilmente controlado porque se sigue sobre identificando con lo que ve y lo que cree. El ser humano vive de acuerdo con lo que cree y lo que ve, sin embargo, si tuviera la capacidad de vivir en el otro extremo de lo que cree y lo que ve, entonces pudiera alcanzar otro estado cognitivo de entendimiento. Ir al otro extremo de sus creencias, cualquiera que fueran esas creencias (religiosas, espirituales, económicas o creencia de lo que sea la familia), entonces, su nivel cognitivo tendría otra perspectiva. El aspecto humano aún no está preparado para mucha información que todavía no comprende: se identifica con su mente como si fuera lo que está sintiendo. Si el aspecto humano escribiera lo que piensa todo el tiempo y a cada instante, podría conocer lo que realmente hay en su subconsciente y lograría des-indentificarse de su consciente. Pero el aspecto humano nunca le pone atención a esa parte de su ser y menos cuando tiene criterios formados y su comportamiento establecido, o fundamentos espirituales arraigados. Y si la parte cognitiva sustentada en filosofías y teorías fáciles de echar por tierra, aún sigue con ese tipo de soporte cognitivo, no salen de esa situación porque esas personas están identificadas con la información suministrada por los reptilianos. Las personas se identifican con la información de esos reptilianos porque necesitan creer que hay algo fuera de su ser, que pueda cuidarlos y protegerlos (religiones, políticos, etc.), pero no saben que eso fuera de ellos puede también someterlos. Dicho de otro modo, el humano se somete a sí mismo por sus propias creencias y por su voluntad entregada a esas creencias. Muchas personas no van a entender la información suministrada en este vídeo. Los reptilianos se creen importantes y superiores al ser humano, y por eso es difícil salir de esa manipulación muy inteligente y sutil, siendo lo más difícil por superar. Los humanos aún no han hallado la información que se asocie con los vídeos de William Criado. Si los humanos buscaran un poco más e investigaran, pudieran tranquilamente confirmar las hipótesis que, para ellos en su mente, son imposibles con todo lo aquí planteado. Si los humanos investigaran un poco más, podrían confirmar que no son hipótesis, por ejemplo: -El control en el Vaticano pertenece a los reptilianos. -La élite gobernante también pertenece a los reptilianos. -La energía sexual de los hombres se manifiesta de forma recurrente en el abuso de niños, esa parte ya no está oculta pero no quieren informarse. -Los aspectos masculinos en la Iglesia son en un 92% homosexuales, también en mujeres. Esas situaciones descritas les conviene a los reptilianos ya que, la parte sexual, es muy importante tanto en hombre como mujeres: la mujer tiene una mayor capacidad para desarrollar su potencial si es aprovechada en su verdadera función. Por eso existe “papas” machos en la Iglesia, y las mujeres no pueden alcanzar jerarquías altas en la Iglesia: la Iglesia sirve como ejemplo de sometimiento femenino. Toda esa información es sumamente valiosa y rica en detalles, y no será fácil de ser detectada, por eso mismos existen los reptilianos.
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DESPERTAR ESPIRITUAL

EL GRAN EVENTO: EL DESPERTAR COLECTIVO MASIVO

AQUÍ: entrevista de radio sobre este artículo. 1 - Distopía histórica El despertar colectivo masivo como título de este artículo es también el epílogo de mi obra Ciencia, Filosofía, Espiritualidad, en el que argumento la transcendencia de la distopía histórica que estamos viviendo mediante una divulgación cósmica de las verdades ocultadas a la humanidad. En esa línea de pensamiento, en mi artículo Breve resumen de lo que está pasando en el mundo, anticipaba El evento como punto de inflexión para la ascensión espiritual planetaria. Y, a la vista de los acontecimientos de esta falsa pandemia, estamos ya inmersos en una situación mundial que está llegando a un punto sin retorno: se está gestando la vacunación obligatoria por ley en muchos países, niños incluidos. El 70 % de los que apoyan dichas medidas son los mismo vacunados engañados por los políticos y medios de desinformación afines. En el 30% restante están los “despiertos” que están resistiéndose a dicho genocidio de la humanidad. La anterior situación, de vida o muerte por los efectos segundarios y mortales de las vacunas, está provocando el estallido social mediante manifestaciones en casi todos los países, excepto Venezuela por ser una férrea dictadura: en ese país, además de la vacunación mortal, están matando de hambre a su pueblo. 2 - “Revelaciones de Jesucristo” Dichas conspiraciones contra la humanidad, a partir de septiembre del 2021 como mes clave, pueden salir a la luz pública como "revelaciones". Recordemos que “apocalipsis”, en la tradición cristiana, equivale a “Revelaciones de Jesucristo”. Por tanto, las revelaciones por desvelarse bien pueden hacer cierto este aforismo bíblico: “La verdad os hará libres”. Y dichas revelaciones de la “verdad” pueden ser las cartas por jugar de la Alianza de la Tierra y demás seres de luz. Y, cuando salgan esas revelaciones, va a provocar un shock emocional en los “dormidos” engañados. El 70% del ejército de “dormidos” comenzarán a despertar de su sueño distópico: que han sido títeres manipulados y que han sido abducidos por el bando equivocado merced a la ignorancia inducida, impidiendo así el pensamiento crítico. 3 - Crisis de conciencia Es así como se ha llegado a una sociedad de la ignorancia con importantes repercusiones epistemológicas, siendo ello un fracaso como humanidad, lo cual conlleva una crisis de conciencia tanto individual como colectiva: es la mayor crisis de conciencia habida en la historia de la humanidad. No es una crisis cualquiera: es una crisis entre la razón y el espíritu, entre el “yo” y el “nosotros” en términos kantianos. Todo ha fracasado: la ciencia, la religión, la política, la economía, los países, la humanidad en general…y solamente queda una solución: la integración de la razón con el espíritu colectivo, una cuestión ya contemplada por Kant mediante el imperativo categórico como máxima expresión racional del amor. 4 - Los cuatro cuadrantes Esa resolución así planteada como solución, lleva implícitamente un cambio individual de cada “uno” de nosotros (subjetividad) para ser capaces de conectar con todos “nosotros” (intersubjetividad). También están implícitas acciones en cada persona (exterior individual) así como acciones colectivas en la funcionalidad social (exterior colectivo). Esos son los “cuatro cuadrantes” dentro de los cuales se mueve la humanidad: lo individual debe pensar en sí mismo (ego) pero también en los demás (nosotros), y lo colectivo (nosotros) debemos cuidar de lo individual (yo). Dicha cuestión sobre el conocimiento y las acciones de cada uno de nosotros como humanidad, desde una perspectiva de la moralidad occidental, nos remite metafóricamente al Mito de la Caverna de Platón. 5 - Filosofía transpersonal: la ciencia de la conciencia La pedagogía correcta para la cuestión epistemológica y hermenéutica planteada, vislumbra la necesidad de abordar una “ciencia de la conciencia” tal como se propone desde la Filosofía Transpersonal y la Educación Transracional. Esos presupuestos filosóficos y psicológicos son necesarios para la transición humana del viejo mundo al nuevo mundo: se vislumbra la construcción de una sociedad espiritual que repudia al sistema piramidal de poder y que, ahora, debe replantearse vivir en una sociedad holográfica. En ese proceso de transformación interior, tiene lugar el empoderamiento, el despertar espiritual, la trascendencia del ego y la conciencia de unidad. Ninguna regla del viejo mundo puede sobrevivir, pues nuevas formas de vivir, pensar y amar serán necesarias para transcender los viejos paradigmas hacia nuevos paradigmas. 6 - El despertar espiritual Con la transformación individual y colectiva, las mentiras ya no tendrán razón de ser porque la ingeniería social y mental quedará al descubierto, así como la manifiesta manipulación económica, social y política. A ese proceso psicológico de saber la verdad se le llama “despertar espiritual” pero, esa catarsis psicológica, será dolorosa y de mucho sufrimiento. En efecto, las personas engañadas han sacrificado sus vidas y las de sus seres queridos al creer ciegamente en una falsa pandemia: se sentirán como borregos llevados al matadero, y ello será público, notorio y juzgado como crímenes contra la humanidad. La catarsis psicológica y social mundial será antológica, bíblica diría yo… 7 - La ascensión espiritual Esa iluminación espiritual de la humanidad implicará un superior nivel de comprensión después del fracaso epistemológico de la razón humana desligada del espíritu amoroso que mora en cada uno de nosotros. Será un proceso de ascensión espiritual individual y colectivo, simultáneamente, desde la 3D (Matrix holográfica) a la 5D (armonía y paz colectiva). Se trata de cambios trascendentales contemplados en los mapas evolutivos de la conciencia: el despertar espiritual, la inteligencia espiritual, la filosofía transpersonal como nuevo paradigma de conocimiento y la educación transracional como misión espiritual. Son nuevos neologismos para nuevos paradigmas. 8 - La conciencia de unidad Ese repensar de la humanidad asumirá el fracaso de la razón dualista que divide al ser humano, para contemplar una conciencia de unidad donde todos tengamos cabida. Se trata de un proceso psicológico donde la razón se espiritualiza: la razón se trasciende hacia la transracionalidad, Más allá del ego, hacia una evolución amorosa de todos nosotros. Ese proceso de transcendencia debe realizarse, imperativamente, en el modo como proponía el inconmensurable maestro Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo, deberá comenzar por cambiarse a sí mismo”. 9 - Psicología transracional La exposición hasta aquí argumentada requiere de una psicología transracional como nuevo neologismo epistemológico. Esta renovada visión psicológica hunde sus raíces en la psicología transpersonal que contempla a la filosofía perenne como la “verdad” que ha persistido por todos los tiempos y tradiciones espirituales: la búsqueda del sentido de la vida no reside en lo exterior (dualidad) sino en el camino ascendente hacia la sabiduría donde, sabiduría y amor, van de la mano como fundamento para una ciencia para la sanación espiritual del ser humano. 10 - La sanación trascendental de la humanidad Pero, en dicho proceso de sanación espiritual, nadie puede hacer el trabajo por nosotros, pues cada cual debe empoderarse de sí mismo. Cada cual debe gestionar emocionalmente su despertar espiritual. Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de su propia trascendencia espiritual. Y todos nosotros debemos coincidir en un mismo objetivo: alcanzar la conciencia de unidad. Hasta aquí el nudo gordiano de los presupuestos filosóficos para la transición humana del viejo al nuevo mundo. Para aquellos eruditos que deseen investigar sobre los cambios de paradigmas aquí argumentados, les remito al esquema introductorio a la filosofía transpersonal, en el que podrán comprobar que la epistemología y la hermenéutica como disciplinas filosóficas, requieren de una integración entre ciencia y espiritualidad, entre la razón y el espíritu colectivo, entre el saber y el amor, porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este viejo mundo.
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Ciencia, filosofía, espiritualidad

UNA PERSPECTIVA COGNITIVA DESDE LA FILOSOFÍA TRANSPERSONAL

1 - El camino cognitivo Cuando uno echa la vista atrás, es mucho más fácil adquirir una perspectiva sobre el camino recorrido. Cada persona tiene su propio camino por recorrer, ya lo decía certeramente Antonio Machado: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. En mi caso, mi camino está marcado por un pensamiento divergente con el sistema establecido, lo cual me ha llevado a investigar las causas del sufrimiento humano, como una terapia personal que bien pudiera ser de utilidad para otras personas. El camino recorrido se convierte en una psicoterapia espiritual cuando te das cuenta que la locura no está en nuestro interior, sino que existe una locura exterior pérfidamente elaborada para volvernos locos, véase cómo está el mundo actualmente. Algunos pueden llamar a eso “conspiraciones contra la humanidad”, yo prefiero llamarlo “ingeniería social y mental” para fragmentar la conciencia humana y disociarla de la conciencia colectiva, cuyo objetivo es que no encontremos la paz y armonía colectiva, en libertad y con conocimiento de causa. Cuando la libertad es arrebatada mediante la manipulación de la historia y un adoctrinamiento educativo, es bien difícil para el común de nosotros saber decidir en libertad y con conocimiento de causa, porque el conocimiento mismo ha sido abducido por los mismos poderes fácticos en su propio beneficio plutocrático. Es así como el sistema económico y político se convierte en un servil servidor de obscuros poderes, quienes manejan los hilos del mundo imperceptiblemente para la mayoría. Es en ese contexto de la historia y la psicología humana como me adentré a intentar saber la causa de tanto sufrimiento en este mundo. Y la tarea, créanme, no ha sido fácil. En primer lugar, había que poner orden en los propios pensamientos, y saber educar al propio pensamiento hasta adquirir destreza con un correcto pensamiento crítico, tarea nada fácil que aprendí de mi maestro Descartes mediante su Discurso del método. En segundo lugar, hacer oír nuestra voz interior en el mundo exterior no es baladí, porque incursionar en el mundo del conocimiento es una tarea ingente. Tampoco sabía yo que mi camino me llevaría por la senda de la filosofía profunda, ese núcleo duro de la filosofía que intenta responder a las preguntas más trascendentales sobre el sentido de la vida. Sin embargo, por ahí me llevaba mi camino, a intentar dar respuestas a mis propias inquietudes que, dicho sea de paso, son muy comunes en muchas personas. Y ahora en plena crisis de esta falsa pandemia, es cuando más evidente se hace la crisis de conciencia que padece, no solo la sociedad occidental, sino la humanidad, una crisis de pensamiento convertida en un problema para la filosofía. En definitiva, una crisis de conciencia sin precedentes en la historia. 2 - Pensador como profesión de riesgo Dicho contexto de ser un estudioso de la conciencia se convierte, aún más si cabe, en un camino tortuoso y solitario. No en vano, todos los sesudos pensadores que fueron en contra del sistema de pensamiento establecido, debieron sacrificar muchos de sus años para elaborar ese pensamiento alternativo que diera un giro copernicano al devenir cultural de la humanidad. Ahí están, por ejemplo, Copérnico, quien no vio publicada su obra hasta después de su muerte. O Descartes, quien tituló a su obra maestra “Discurso” y no “Tradado” para no verse perseguido por la Santa Inquisición, posturas muy similares a las mantenidas por Galileo Galilei y Giordano Bruno, pero este último pagó su osadía con su quema viva en la hoguera, simplemente por decir que hay vida extraterrestre en las estrellas, que no estamos solos en el universo. Kant tardó diez años para escribir su obra maestra Crítica de la razón pura, y seis años más para que tuviera reconocimiento público. Ken Wilber también se enclaustró durante tres años para escribir su obra cumbre Sexo, Ecología, Espiritualidad. Como se puede apreciar, tener un pensamiento divergente con el sistema establecido no sólo requiere esfuerzo y tiempo, sino que, lo puedes pagar con tu propia vida. No solamente le pasó a Giordano Bruno, sino con otras voces disidentes como Martin Luther King o John F. Kennedy, entre otros muchos ejemplos. Del mismo modo, la ciencia tiene sus mártires por buscar un conocimiento alterno al establecido y que pudiera ser compartido para el bien de la humanidad: tomemos como ejemplos a Nikola Tesla como precursor de la energía libre, o los diversos inventores sacados del escenario público por desarrollar motores que funcionan con agua en contra de los intereses de las petroleras bajo el “ojo que todo lo ve”. 3 - Filosofía Transpersonal y Educación Transracional En mi caso, todavía no he pagado con mi vida ese esfuerzo de ir a contracorriente del sistema. Pero el camino no ha sido fácil, pues había que trascender pensamientos obsoletos para proponer nuevos neologismos como, por ejemplo, la filosofía transpersonal y la educación transracional. Como filósofo transpersonal, mi campo de investigación se ha centrado en la convergencia de la epistemología y la hermenéutica: dos disciplinas filosóficas históricamente antagónicas que generan una división dualista entre la ciencia y la espiritualidad. La filosofía transpersonal aborda el estudio de todas las ciencias que van más allá del materialismo científico, hacia la metafísica. La metafísica es, hoy en día, factible de ser estudiada desde los presupuestos de la filosofía cuántica, así como de la demostración científica de los beneficios de la meditación. La meditación es el puente de transición entre la ilusoria realidad por trascender hacia la profundidad de nuestro ser donde se experimenta la conciencia de unidad en la que todos somos Uno. La conclusión de esas investigaciones, de un modo psicológico, permite la elaboración de una “ciencia de la conciencia” sustentada en dos nuevos neologismos para la educación académica: la filosofía transpersonal y la educación transracional. La perspectiva sobre ese camino recorrido es lo que motiva este artículo. Como mejor se puede hilvanar mi evolución pensativa, es mediante los resúmenes de los artículos científicos presentados en diversas revistas de ciencia y pensamiento, todas ellas, evidentemente, dentro del academicismo tradicional. Pero es lo que hay: si quieres señalar con el dedo lo que falla en el sistema, no basta con vociferar en los rincones de la internet, sino, hay que demostrar que tienes una alternativa pensativa, aunque dicha alternativa deba ser validada académicamente por el propio sistema. Una ironía de la vida. Así pues, para todo aquel que tenga interés en conocer las peripecias de la evolución cultural en la que todos estamos envueltos, les invito a realizar un recorrido cognitivo por la historia del pensamiento, su cultura, su ciencia, su psicología y su educación, un recorrido desde viejos a nuevos paradigmas que eran pertinente descifrar para saber en qué momento exacto de la historia se halla esta decrépita humanidad, abocada a una urgente reconversión pensativa desde el “yo” al “nosotros”. Recorramos ese camino ascendente hacia la sabiduría juntos de la mano, porque solamente juntos será posible enderezar el rumbo de esta crisis epistemológica que requiere, inherentemente, de una reconciliación entre ciencia y espiritualidad, entre la epistemología y la hermenéutica, de una conciencia de unidad donde todos tengamos cabida. 4 - Filosofía Transpersonal: la ciencia de la conciencia El viaje en ese recorrido cognitivo se inicia con un primer artículo, en el que se plantea la necesidad de trascendencia del “ego” (yo) hacia una espiritualidad como conciencia colectiva (nosotros), cuestiones estudiadas por la filosofía transpersonal. Aquí el resumen: “La conciencia histórica individual surgida del primer renacimiento humanístico de los siglos XV y XVI, ha devenido en este siglo XXI en un depredador neoliberalismo. Esta última versión del capitalismo, siguiendo las tesis de Marx, está socavando su propio final pues está acabando con el valor del trabajo humano y con los recursos naturales generando, consecuentemente, una profunda crisis humanitaria y ecológica. La filosofía tradicional mediante Kant, produjo la diferenciación del “yo”, el “nosotros” y la naturaleza (“ello”) a través de sus Tres Críticas. La imperiosa integración que los postmodernos llevan buscando sin éxito, puede ser posible mediante la trascendencia de la conciencia personal (ego) hacia una conciencia transpersonal (transcendencia del ego).Esta emergencia holística y epistemológica propugnada por la filosofía transpersonal y la psicología transpersonal, al aunar la racionalidad con la espiritualidad, invoca hacia un segundo renacimiento humanístico, ahora como conciencia colectiva, socialmente reflejado en el altermundismo.” La crisis epistemológica de la conciencia entre el “yo” y el “nosotros”, planteada anteriormente, tiene su equivalencia como crisis epistemológica entre ciencia y espiritualidad, tal como expongo en mi segundo artículo: “La historia del pensamiento, devenida dogmáticamente en una filosofía materialista y en un reduccionismo psicológico, aboca a una crisis epistemológica entre ciencia y espiritualidad desde que la física cuántica irrumpió en el tablero cognitivo. Las diferentes interpretaciones de la mecánica cuántica que aúnan la ciencia y la espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, introducen la primera fisura en la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental. Así, la filosofía perenne sumada al movimiento transpersonal como “cuarta fuerza” psicológica, es un nuevo paradigma de conocimiento que puede ser aprehendido mediante un mándala epistemológico, el cual posibilita una interpretación hermenéutica de la historia, la ciencia y la espiritualidad, pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa. Tantos cambios de paradigmas contribuyen a la trascendencia holística de la razón hacia el espíritu a modo de un segundo renacimiento humanístico.” En dicho artículo se propone a la filosofía perenne como una conciliadora necesaria gracias al surgimiento de la filosofía cuántica. La mecánica cuántica hizo de bisagra entre el viejo paradigma materialista mantenido por la física clásica (“ver para creer”) y la espiritualidad psicológica (“creer para ver”) que se encarnó como psicología transpersonal y psicología transracional. Esas ciencias del “yo” subjetivo junto a la iluminada teoría de los “cuatro cuadrantes” de Ken Wilber, juntas se convierten en una ciencia de la conciencia tal como es estudiado desde la filosofía transpersonal que defiendo. Y en ese recorrido cognitivo, la filosofía transpersonal se presenta como la conciliadora epistemológica entre la ciencia y el espíritu humano. Nótese que iba a escribir “espíritu” solamente, lo cual dejaría abierto el camino ambiguo de la metafísica. Por eso he añadido el término “humano” al “espíritu”, para centrarnos en el “espíritu humano”, en el conocimiento de “nosotros” mismos, al “conócete a ti mismo” de las escuelas clásicas griegas del pensamiento. En función de lo anterior, la humanidad está volviendo a los pensadores de la filosofía griega, como ya advirtiera el inconmensurable Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo, deberá comenzar por cambiarse a sí mismo”, una cuestión pensativa reconvertida en un proyecto filosófico y pedagógico mediante la filosofía transpersonal: el fracaso epistemológico de Occidente, su ciencia y su filosofía, necesitan de un pensamiento que vaya más del “yo” (transpersonal), más allá de la “razón” (transracional). La tan necesaria “transracionalidad” es la conclusión final de la obra cumbre de Ken Wilber Sexo, Ecología, Espiritualidad. Dicha “transracionalidad” debe ser argumentada mediante un lenguaje epistemológico, pero, también, mediante la hermenéutica, en una convergencia entre la razón y el espíritu humano, pues solo así se puede lograr la sanación del sujeto cognoscente: poniendo como objetivo una misión espiritual que es propia de la incipiente educación transracional. Todo ello es explicado en este tercero artículo: “La filosofía tradicional occidental se sustenta en una epistemología de lo conmensurable mediante el dualismo sujeto-objeto hasta la llegada de la física cuántica (“ello”-ciencia-), y requiere de una complementación cognitiva mediante la hermenéutica de lo inconmensurable, cuyos campos de estudio son la profundidad del “yo”-conciencia-, y la intersubjetividad de todos “nosotros”-cultura-. En la modernidad, estas tres esferas platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad-, fueron diferenciadas por Kant mediante sus Tres Críticas: la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). Y la misión de la postmodernidad mediante las humanidades es integrar los individuos (yo) en una conciencia colectiva (nosotros) gracias a una filosofía transpersonal que incorpora una ética epistémica en el marco de una episteme transracional, lo cual propugna inherentemente una educación transracional como misión espiritual para la sanación trascendental del sujeto cognoscente y, así, trascender también la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad.” Unir la razón y el espíritu humano, esa es la tarea más urgente ante “nosotros”. ¿Cómo conciliar esos dos modos de saber, entre la ciencia y la espiritualidad humana? Para ello se requiere de una “intuición moral básica” como una cuestión ética necesaria para la integración del “yo” en un “nosotros”, lo cual debe ser objeto de una renovada pedagogía que tenga en cuenta a la educación transracional. Tal sería la cuestión planteada en este cuarto artículo: “Esta comunicación postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no dualidad, lo cual conlleva aprehenderse a uno mismo como conciencia de unidad mediante una auténtica intuición espiritual . Esos dos modos de saber así aprehendidos mediante la intuición espiritual, posibilitan una síntesis entre la filosofía y la espiritualidad. Para tal finalidad, se recurre a tres inconmensurables pensadores: Platón, Kant y Wilber. Las Tres Grandes categorías platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad- que fueron respectivamente diferenciadas por Kant mediante sus Tres críticas (“ello”, “yo” y “nosotros”), requieren imperativamente de una integración entre la naturaleza, la conciencia y la cultura. La intuición moral básica argumentada por Ken Wilber se constituye como una necesaria cuestión ética para la integración del “ello”, “yo” y “nosotros” y, consecuentemente, en una ética epistémica dentro del marco de una episteme transracional. La filosofía transpersonal de Ken Wilber, como disciplina que estudia a la espiritualidad y su relación con la ciencia, permite vislumbrar la sanación trascendental del ser humano mediante una educación transracional que implemente la razón con el corazón.” Así es cómo, desde la filosofía transpersonal, se argumenta que el “yo” necesita de una educación transracional como ciencia pedagógica del “nosotros”. Ese camino cognitivo se convierte en una compleja psicología humana por descifrar, tal como demuestra Noemí Siverio en su Tesis Doctoral. Además, esa visión transpersonal debería ser llevada al ámbito educativo, una cuestión magníficamente realizada por Marely Figueroa en su Tesis de Maestría y, posteriormente, como pionera de la primera asignatura de filosofía transpersonal en el ámbito del sistema educativo tradicional. Con estas dos pioneras profesoras ya hay una cuña epistemológica transracional en el sistema. Una vez puesta esa cuña cognitiva en el sistema educativo, quedaba por realizar otra labor importante desde la filosofía transpersonal: argumentar a la metafísica como revulsivo de la sanación trascendental del sujeto cognoscente mediante la meditación, lo cual fue el objetivo del quinto artículo. He aquí un resumen, algo más extenso, pero muy necesario: 1 - Metafísica y transracionalidad En filosofía, la metafísica estudia los aspectos de la realidad que son inaccesibles a la investigación científica. Según Kant, una afirmación es metafísica cuando afirma algo sustancial o relevante sobre un asunto (“cuando emite un juicio sintético sobre un asunto”) que por principio escapa a toda posibilidad de ser experimentado sensiblemente por el ser humano. Sin embargo, la razón a través de la historia del pensamiento, siempre ha indagado sobre las cuestiones metafísicas que han preocupado al ser humano desde tiempos inmemoriales, aunque histórica y psicológicamente, esa genuina actitud de hacer metafísica ha sido obnubilada por el materialismo científico. La filosofía se escindió así en dos senderos cognitivos: la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable, es decir, una divergencia entre ciencia y espiritualidad. Tradicionalmente se ha separado la epistemología y a la hermenéutica, puesto que la primera trata de lo conmensurable y la segunda de lo inconmensurable. Sin embargo, hoy en día es posible unir la epistemología y la hermenéutica, permitiendo justificar lo conmensurable y entender lo inconmensurable. Esos dos modos de saber posibilitan vislumbrar una conexión de la filosofía con la espiritualidad, o la ciencia con la metafísica. Y para tal tarea, en primer lugar, es preciso un giro copernicano hacia el Idealismo Trascendental propuesto por Kant. En filosofía, el giro copernicano o revolución copernicana hace referencia a la propuesta realizada por Kant para entender cómo es posible el conocimiento sintético a priori que da lugar al Idealismo Trascendental. La filosofía anterior a Kant suponía que en la experiencia de conocimiento el sujeto cognoscente es pasivo, que el objeto conocido influye en el sujeto y provoca en él una representación fidedigna. Con esta explicación podemos entender, en todo caso, el conocimiento empírico, pero no el conocimiento a priori pues lo extraordinario de este último es que con él podemos saber algo de las cosas antes de experimentarlas, es decir, antes de que puedan influir en nuestra mente. Kant propone darle la vuelta a la relación y aceptar que en la experiencia cognoscitiva el sujeto cognoscente es activo, que en el acto de conocimiento el sujeto cognoscente modifica la realidad conocida. Según Kant, podemos entender el conocimiento sintético a priori si negamos que nosotros nos sometemos a las cosas, si aceptamos que son más bien las cosas las que se deben someter a nosotros. Por otro lado, en segundo lugar, según Ken Wilber, las grandes tradiciones espirituales del mundo caen bajo dos tipos diferentes de espiritualidad que denomina la espiritualidad ascendente y la espiritualidad descendente. Existe dos grandes direcciones posibles: ascender desde la materia hasta el Espíritu o descender desde el Espíritu hasta la materia. La primera es una dirección trascendente o ultramundana, mientras que la segunda es inmanente o intramundana. Uno de los mitos al uso de la tradición occidental es Platón y, aunque la mayor parte de la gente cree que es un filósofo ascendente, en realidad, es un filósofo que reconoce los dos tipos de movimientos: el ascendente (el Bien que nosotros aspiramos a comprender) y el descendente (una manifestación del Bien). Sin embargo, a lo largo de la historia, estas dos facetas se vieron brutalmente separadas y tuvo lugar una violenta ruptura entre los partidarios de lo meramente ascendente y los defensores de lo meramente descendente, pues se consumó la escisión entre ambas. Dicho de otro modo, el materialismo científico y la metafísica se han convertido en una dualidad antagónica aparentemente irreconciliable. Irremediablemente, hay una contienda ideológica que puede remover los cimientos de nuestra civilización, pues se hallan en disputa dos pesos pesados de la historia: la ciencia y la religión (espiritualidad), el saber empírico y el saber revelado, la razón y el espíritu. Desde el surgimiento de la física cuántica, esa divergencia cognitiva es argumentada epistemológicamente por Ken Wilber en su obra El espectro de la conciencia como dos modos de saber: el conocimiento simbólico (dualidad sujeto-objeto) y el misticismo contemplativo (no-dualidad entre sujeto-objeto). Las experiencias espirituales son, probablemente, el contexto más complejo a desentrañar por nuestra actual civilización. El gran mérito de Wilber es haber puesto en el contexto histórico la reivindicación de la filosofía transpersonal que, al aunar la ciencia y la espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, permite la argumentación de una antropología revisionista de nuestra cultura y la necesidad de una ética epistémica en el marco de una episteme transracional lo cual, como se argumentará seguidamente, propugna una educación transracional como misión espiritual para la sanación trascendental del sujeto cognoscente y, así, transcender también la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad, pues como concluye Ken Wilber en su obra Sexo, Ecología, Espiritualidad (p.617): “ahí estamos, en la racionalidad, situados en el filo de la percepción transracional”. 2 - Meditación y educación Son los genios y sabios, muchos de ellos científicos y filósofos, quienes abanderan las ideas metafísicas que hacen progresar la cultura humana, ahora en claro declive. ¿Qué lugar ocupa hoy la metafísica en nuestra cultura? He ahí quizá el escollo más difícil por transcender, pues la humanidad se halla ante nuevos paradigmas invisibles aún para la mayoría de mis coetáneos. Sin embargo, la sanación trascendental del ser humano está en su interior mediante la práctica de la meditación. En efecto, como nos recuerda el sabio aforismo griego “conócete a ti mismo”, se precisa de un conocimiento introspectivo para conectar con el Espíritu que vive en nosotros y que puede vislumbrarse mediante la conciencia de unidad . La sanación trascendental del ser humano mediante la meditación no es una entelequia: un equipo de psiquiatras liderado por el Hospital General de Massachusetts, ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud. La meditación, aplicada prácticamente en los centros escolares, tiene espectaculares resultados: estimula la creatividad de los niños, ayuda en el desarrollo de la inteligencia emocional, reduce la violencia conocida como bullying, mejora los procesos de aprendizaje, aminora la sobre estimulación propia de la era de Internet y mejora la convivencia escolar. La meditación se convierte así en un medio para la sanación trascendental del ser humano desde la infancia, tal como demuestran cada vez más numerosos estudios científicos. Como aseveró el matemático griego Pitágoras: “Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”. Consecuentemente, las ciencias empíricas pueden dar explicaciones sobre los fenómenos naturales, peros son incapaces de dar una explicación coherente acerca de la conciencia y la espiritualidad y, por tanto, no es de extrañar que los beneficios de la meditación sean objeto de investigación científica, y que haya también una aproximación investigativa a las experiencias cercanas a la muerte, las ciencias noéticas y la psicología transpersonal. Dichos campos de investigación enlazan, obviamente, con la metafísica, es decir, más allá de los sentidos físicos. La metafísica es, por tanto, el reto que tiene la humanidad por delante para hallar un conocimiento más allá de las ciencias naturales, es decir, un conocimiento transracional al que se puede acceder mediante la meditación, y con la posibilidad de que sea impartida educacionalmente mediante la filosofía transpersonal argüida por Ken Wilber. 3 - Filosofía transpersonal y educación transracional La filosofía tradicional occidental se sustenta en una epistemología de lo conmensurable mediante el dualismo sujeto-objeto hasta la llegada de la física cuántica (“ello”-ciencia-), y requiere de una complementación cognitiva mediante la hermenéutica de lo inconmensurable, cuyos campos de estudio son la profundidad del “yo”-conciencia-, y la intersubjetividad de todos “nosotros”-cultura-. En la modernidad, estas tres esferas platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad-, fueron diferenciadas por Kant mediante sus Tres Críticas: la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). Y la misión de la postmodernidad mediante las humanidades es integrar los individuos (yo) en una conciencia colectiva (nosotros) gracias a una filosofía transpersonal que incorpora una ética epistémica en el marco de una episteme transracional, lo cual propugna inherentemente una educación transracional como misión espiritual para la sanación trascendental del sujeto cognoscente y, así, trascender también la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad. Una educación transracional fundamentada en la filosofía transpersonal se convierte, consecuentemente, en una renovada pedagogía para la trascendencia espiritual mediante la meditación, y postula un revisionismo psicológico que incorpore a la espiritualidad con la misión de transcender la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad también a nivel social y cultural: La educación espiritual de los niños es un imperativo para instaurar en el futuro una Vida espiritual en una sociedad digital; consecuentemente, Espiritualidad y educación social es un binomio inseparable para trascender La sociedad de la ignorancia y, por antonomasia, es El desafío ético de la educación. Dicho repensar humano posibilitaría, entonces, salvar el abismo cultural desde que Kant diferenció la ciencia (ello), la conciencia (yo) y la moralidad (nosotros). La integración y síntesis de estas tres esferas kantianas del saber debe realizarse eminentemente en la conciencia de cada uno de nosotros mediante una genuina intuición espiritual o intuición moral básica como sustrato ético de nuestros actos, pensamientos y sentimientos, pues como dijera Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a sí mismo”. Y para tal finalidad, la filosofía transpersonal y la educación transracional se presentan como un imperativo pedagógico más allá de la mente, hacia la profundidad de la conciencia, pues como dice una cita atribuida al dramaturgo inglés John Gay: “Sin lugar a dudas, es importante desarrollar la mente de los hijos, no obstante, el regalo más valioso que se le puede dar, es desarrollarles la conciencia”. Es indudable que el estudio de la conciencia es un problema epistemológico y hermenéutico aún no resuelto por la cultura occidental en particular y la humanidad en general y, consecuentemente, la conciencia sigue siendo un problema histórico por resolver. 4 - La conciencia como problema histórico Toda la historia de la filosofía occidental está transitada por la inquietud de encontrar la solución al problema del conocimiento e intentar dar una explicación coherente de la conciencia, y se ha caracterizado por la constante universal de abordar el problema del hombre desde el dualismo: materia y espíritu, cuerpo y alma, cerebro y mente. La historia del pensamiento, devenida dogmáticamente en una filosofía materialista y en un reduccionismo psicológico, aboca a una crisis epistemológica y hermenéutica entre ciencia y espiritualidad desde que la física cuántica irrumpió en el tablero cognitivo. La filosofía transpersonal de Ken Wilber, al aunar ciencia y espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, introduce la primera fisura en la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental. Esta comunicación postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no-dualidad. Esos dos modos de saber así aprehendidos, posibilitan la sanación trascendental del ser humano mediante la filosofía transpersonal de Ken Wilber como nuevo paradigma de conocimiento, y es postulada como asignatura educativa para una educación transracional que implemente la razón con el corazón mediante la meditación. Por tanto, la síntesis entre la filosofía transpersonal y la educación transracional es una condición sine qua non para trascender así la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental. Con ello, podemos concluir consecuentemente que la filosofía transpersonal de Ken Wilber es un fundamento para una educación transracional de la metafísica y la sanación transcendental del sujeto cognoscente mediante la meditación. 5 - La conciencia como problema histórico La crisis de conciencia así planteada nos aboca, inexorablemente, a intentar resolver ese misterio de la vida, a intentar comprender a la conciencia como un problema histórico y ello, inherentemente, requiere de una reconciliación entre la ciencia y el espíritu humano, entre la epistemología y la hermenéutica, y todo ello bajo el paragua de la filosofía transpersonal y la educación transracional. Ese fue el objetivo del sexto artículo: “Toda la historia de la filosofía occidental está transitada por la inquietud de encontrar la solución al problema del conocimiento e intentar dar una explicación coherente de la conciencia, y se ha caracterizado por la constante universal de abordar el problema del hombre desde el dualismo: materia y espíritu, cuerpo y alma, cerebro y mente. La historia del pensamiento, devenida dogmáticamente en una filosofía materialista y en un reduccionismo psicológico, aboca a una crisis epistemológica y hermenéutica entre ciencia y espiritualidad desde que la física cuántica irrumpió en el tablero cognitivo. La filosofía transpersonal de Ken Wilber, al aunar ciencia y espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, introduce la primera fisura en la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental. Esta investigación postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no-dualidad. Esos dos modos de saber así aprehendidos, posibilitan la sanación trascendental del ser humano mediante la filosofía transpersonal de Ken Wilber como nuevo paradigma de conocimiento, y es postulada como asignatura educativa para una educación transracional que implemente la razón con el corazón mediante la meditación. Por tanto, la síntesis entre la filosofía transpersonal y la educación transracional es una condición sine qua non para trascender así la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental.” Evidentemente, ese pensamiento divergente no es asumido aún en el sistema académico tradicional, pero, ya tenemos la cuña epistemológica transracional puesta con los seis artículos anteriores. Ese sexto artículo fue incomprendido por más de 50 académicos tal como se me comunicó desde el Comité Científico de la Revista Humanidades: "Respetado autor Amador Martos García, reciba un cordial saludo. Según se le informó en correo pasado, su artículo fue remitido a instancias del Comité Científico de la Revista Ciencia y Humanidades. Dicho Comité está compuesto por más de 50 académicos ubicados en diferentes países de habla hispana, a los cuales se les asignan artículos dependiendo de sus áreas de estudio. Ahora bien, respecto a su artículo en cuestión, a la fecha no se ha podido ubicar un evaluador que posea el conocimiento académico/investigativo necesario para hacer un dictamen justo de dicho texto, por lo que la Revista Ciencia y Humanidades, desde su Comité Editorial en sesión del 5 de junio de 2019, teniendo en cuenta la responsabilidad editorial y científica que atañe a la Revista Ciencia y Humanidades, ha declarado que para el octavo número su artículo no podrá ser teniendo en cuenta debido a los motivos anteriormente expuestos. De antemano pedimos disculpas por cualquier problema causado. Cordialmente." 6 - Una perspectiva cognitiva desde la Filosofía Transpersonal Es cuestión de tiempo que dicha cuña epistemológica transracional convierta esa fisura en un cráter por donde se van a desangrar los viejos paradigmas de la humanidad. A nivel educativo se ha demostrado que, con dicho “pensamiento divergente”, era necesaria una resignificación del “episteme” en las ciencias de la educación, y aporté mi perspectiva desde la filosofía transpersonal en un II Coloquio Internacional que abordaba dicha cuestión. Sin una base epistemológica sólida, ¿cómo reconstruir un nuevo mundo? El desangramiento social fue inevitable y nos vimos envueltos en consecuencias de proporciones insospechadas entre “Globalistas” y “Patriotas”, entre esa minoría plutocrática contra esa incipiente conciencia social que busca el empoderamiento del “nosotros”, cuestión que argumenté en una ponencia del Webinar UNICEN. A la vista de lo expuesto hasta aquí, la filosofía transpersonal, como ciencia de la conciencia, debe replantear todos los presupuestos cognitivos de la humanidad y de cada “uno” de “nosotros”: ¿Cómo sabes que lo que sabes es cierto? Tal fue la ponencia que tuve el honor de exponer en la Universidad ITECCE, en un intento que los futuros maestros puedan actuar en libertad y con conocimiento de causa desde los presupuestos hasta aquí argumentados. En conclusión, como argumento en mi obra Ciencia, Filosofía, Espiritualidad, la trascendencia metafísica mediante la meditación es posible. La meditación como ciencia trascendental se convierte, así, en un camino ascendente hacia la sabiduría, para poner orden en nuestras ideas, para considerar a la sabiduría como ciencia para la sanación espiritual. Ello requiere evidentemente de una filosofía de la mente para la transformación interior. En la medida de que cada “uno” de “nosotros” se empodere y despierte espiritualmente, alcanzará esa transcendencia hasta lograr la conciencia de unidad. Un objetivo psicológico y metafísico nada fácil, pues existe un enemigo invisible de la humanidad que trata de impedir la reconciliación espiritual de la humanidad: estamos inmersos en una lucha ente el bien y el mal, una perenne contienda demostrada por William Criado mediante la hipnosis clínica regresiva. Así es como fue descubierto el “genio maligno” de Descartes. Ahora las cartas están boca arriba, y la contienda es entre las sombras y la luz, entre el “Estado profundo” y las “Semillas Estelares”, una épica batalla sideral por el planeta Tierra y las conciencias que la habitan. Si ha llegado hasta aquí, estimado lector, puede convenir conmigo que la locura aperspectivista que padecemos, usted y yo, y muchos como “nosotros”, no es una “locura interior”, sino una “locura exterior” procedente de la dualidad. La dualidad de la “realidad” es como un sueño, una ilusión según algunas tradiciones espirituales, una ilusión también reconocida por la neuropsicología y las neurociencias: solo somos vibración en el hiperespacio del universo. Y, el revulsivo propuesto desde la filosofía transpersonal, es meditar para transmutar las bajas vibraciones en vibraciones amorosas, porque el amor también evoluciona. De hecho, el amor siempre ha existido: hemos nacido por una fusión de amor de nuestros padres. Nosotros, como padres, también nos fusionamos en el amor para dar vida a nuestros hijos. El amor es la ley suprema, pero hemos relegado al amor al ostracismo, como si no fuera necesario para la supervivencia del planeta y la humanidad. No obstante, La evolución del amor se presenta como imprescindible para el devenir de nuestra especie, y es nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. En definitiva, no puede haber una perspectiva cognitiva que separe a los unos de los otros, porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo, tal es el fundamento por antonomasia de la filosofía transpersonal.
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UN LLAMADO A TODOS LOS CIENTÍFICOS: LA PANDEMIA TIENE UNA CAUSA METAFÍSICA, DEMOSTRABLE MEDIANTE LA HIPNOSIS CLÍNICA REGRESIVA DE WILLIAM CRIADO

A estas alturas de la falsa pandemia, en la que muchos todavía no saben lo que está pasando en mundo por estar bajo programación mental sobre todo de la televisión, creo que es importante no solo denunciar una vez más quién es el enemigo invisible de la humanidad, sino, también, realizar un análisis empírico desde la hipnosis clínica regresiva para poner un poco de orden en este año apocalíptico. En dicho sentido, a partir de los vídeos comentados que he publicado, voy a destacar las pautas evolutivas de la plandemia desde el magnífico trabajo realizado por el médico venezolano William Criado, gracias a lo cual he podido pasar de la teórica filosofía transpersonal a una práctica empírica mediante la hipnosis clínica regresiva. 1 – Vídeo 226 de Willam Criado (publicado el 24 de junio 2018): Las vacunas al descubierto: contienen nanotecnología de los reptilianos. En esta intervención de hipnosis clínica regresiva, se puede destacar los siguientes puntos: - En 1.999, en un polideportivo de Ohio (EEUU) hay una experimentación para vacunar 1.400 niños procedentes de la emigración. Esas vacunas contienen nanotecnología. - Para la elaboración de esas vacunas con nanotecnología, se secuestraron a 512 científicos con sus correspondientes familias para hacerles chantaje. - Toda esa operación fue desmantelada y los científicos y sus familias recuperados. 2 – Vídeo 283 de William Criado (publicado el 24 de marzo 2020): La raza Kutulo está detrás de la pandemia. En esta intervención de hipnosis clínica regresiva, se puede destacar los siguientes puntos: - Se evidencia que un laboratorio situado en Wuhan (China) es el centro de operaciones para la pandemia, donde se pretendía liberar en el futuro nanorobots biológicos para que, una vez liberados, se multiplicaran por medio del oxigeno y el aire atmosférico. Esos nanorobots son más pequeños que un grano de arena. - El objetivo era programar esa pandemia mortal para el final del 2021 preparando así esa extinción masiva para el gran evento del 2024 (¿Flash solar?). - William Criado sabe que hay 44 hombres que dominan la élite política y económica, los cuales son los responsables de la pandemia del 2020, conoce sus nombres. - La pandemia del 2020 es una estrategia de control mediante la vacunación masiva obligatoria como preparación para el 2021, fecha en que se liberaría los citados nanorobots biológicos, los cuales serían más letales que el coronavirus. - Toda esa operativa genocida ha sido anticipadamente desmantelada por William Criado. 3 – Vídeo 284 de William Criado (publicado el 9 de abril 2020): Enki, el creador del ser humano, hace importantes revelaciones sobre el virus y el futuro de la humanidad. En una conversación de William Criado con Enki, cabe destacar estos importantes puntos: - Enki: Hay demasiadas muertes, esto no se va acabar todavía, hay mucha maldad en el mundo. - WC: El virus es un microorganismo en 3D, reforzado en laboratorios con diferentes inserciones*. Las razas que estaban detrás de ese plan para 2021 fueron eliminadas (ver vídeos 283 y 306), fue el último bastión Anunnaki. *Cabe señalar que muchos científicos denuncian que, efectivamente, el virus no ha sido secuenciado y aislado según los postulados de Koch. También denuncian esos científicos que hay inserciones de otras secuencias como, por ejemplo, el VHI. Esa secuenciación es, entonces, un “virus informático” pues ha sido secuenciado en una pantalla de ordenador. - Enki: El holograma de la Tierra se está rompiendo, los reptiles se están dejando ver por todo el mundo y ya no saben qué hacer. - Enkí: Más que el virus, está matando el pánico, el miedo. - WC: Ha habido momentos claves desde movimientos gubernamentales, en el que 2 cosas se han visto sin que sean públicas: 1- La liberación de muchos niños, miles, que ni siquieran han visto la luz, utilizados de muchas formas: tráfico de órganos, trata de blanca, violaciones, rituales satánicos… y 2- Cierta élite mundial está resguardada en bunkers secretos. - Enki: El virus no se queda en el aire, cae a la superficie. - WC: Se ha visto recuperación completa en personas que han tomado vaporizaciones (6 al día) en los primeros síntomas, y el virus es eliminado de las fosas nasales y la garganta, con hierbas: eucalipto, jengibre, romero, orégano silvestre, mentol, hay evidencias de eso. - Enki: Esto va a pasar, va a dejar muchas consecuencias, mucho dolor, esto va a pasar y van a venir mejores tiempos para todos los humanos, hay que esperar, no puedo decirte nada más William. - Enki: El humano no está lo suficientemente preparado para escuchar ciertas cosas … - Enki: Hay reptilianos en la tierra, y el holograma se está rompiendo, y a ellos les aterra saber que los humanos los están viendo. - Enki: Respecto a los sonidos que hay en el mundo: Están tratando de crear pánico en los humanos. - WC: Han aparecido imágenes tipo Blue Beam con estas nuevas tecnologías, imágenes muy nítidas para confundir a los que no saben. 4 – Vídeo 287 de William Criado (publicado el 4 de junio 2020): El Covid 19 es obra de los reptilianos desde 7034 AC. En esta intervención de hipnosis clínica regresiva, se puede destacar los siguientes puntos: - Se hacen experimentos con científicos: se los infecta para adquirir resistencia al virus y, posteriormente, ser enviados a la tierra 3D para infectar al resto de la humanidad. - El objetivo de la manipulación científica en 4D es la transmisión del virus y una infección masiva, tal como se ha realizado en la época actual en el aspecto físico 3D mediante el Covid 19. Ese vector de transferencia desde 4D a 3D tiene dos objetivos: imposibilitar la destrucción en 4D y evitar la escapatoria definitiva del ser humano desde 3D. - Los reptilianos conocen muy bien cualquier emoción del ser humano, y saben distinguir entre los humanos más frágiles y los más fuertes. - Desde 7.034 AC se generan las pandemias a través de la historia. - Según William Criado, el futuro no existe, de ahí la importancia de resolver el problema en la línea de tiempo presente. - La Organización Mundial de la Salud (OMS) prohíbe las autopsias y da un protocolo equivocado (controlado por reptiles) para no detectar la coagulación de la sangre y, así, esa información queda bloqueada e inaccesible para la mente humana. (Este extremo está muy acreditado con numerosas muertes, sobre todo en Italia, cuyos científicos se atrevieron a realizar las primeras autopsias para luego cambiar el protocolo de actuación con antiinflamatorios y anticoagulantes). - El factor de no letalidad del virus es porque los reptilianos no tienen el control del holograma tierra, ya que hay esferas de luz en partes estratégicas que ayudan al holograma y a los seres vivos, lo cual aumenta la frecuencia por emanación de luz de los Humanos/luz liberados. 5 – Vídeo 315 de William Criado (publicado el 7 de agosto 2021): Las vacunas al descubierto: nanopartículas y grafeno para la muerte celular. Única solución: conciencia total para la regeneración celular. Resumen más destacado: -El grafeno inoculado a través de las vacunas hace que las células sufran una modificación en todo el cuerpo. La membrana celular sufre una petrificación que impide la expansión de la energía por el cuerpo. El sistema intercelular humano se comunica a través de energía que recorre de una célula a otra. La petrificación de la membrana celular impide esa comunicación celular, de tal modo que las células trabajan independientemente y se desconectan entre sí. La conclusión es que la emisión química enviada desde el cerebro, más la comunicación eléctrica del sistema nervioso, ya no hacen conexión con las células. Al faltar esa comunicación entre las células, ello provoca fallos en los órganos y en los tejidos. -La vacuna contiene nanopartículas subatómicas que actúan directamente sobre las células. Esas nanopartículas se alojan cerca de la membrana celular. Cuando el grafeno entra en el cuerpo, se desintegra en micro partículas, las cuales sirven para el movimiento de las nanopartículas, son pues el motor que ayuda a la conducción de esas nanopartículas mediante el calor del cuerpo. Es por ello que, las mascarillas, ayudan a subir ese calor y facilita la labor de conducción. -¿Cómo se puede contrarrestar esos efectos de la vacuna? El humano debe estar en un estado de conciencia total, todo el tiempo, especialmente la noche durante el sueño, pues la regeneración celular se acelera a través del sueño. El sueño es más importante que la rutina diaria humana. El descanso con mentalidad consciente facilita la regeneración del cuerpo y puede acelerar la destrucción de las nanopartículas, no inmediatamente, pero en procesos de tiempo (desde 3 meses a 3 años), dependiendo de la capacidad del ser humano de estar en silencio en ese momento. 6 - Conclusiones Hay constancia de que son miles los científicos que están elevando sus voces conjuntamente contra esta falsa pandemia en la que hay relación entre el 5G y las vacunas para imponer un Nuevo orden Mundial, y así lo expuse también en un Webinar en la Universidad Central de Bolivia. Desde este artículo, invito a dichos científicos a dar un paso más allá de lo meramente físico, a adentrarse en las cuestiones metafísicas, en esa cuarta dimensión (4D) desde la cual hay un enemigo invisible que controla la humanidad. Es una invitación a realizar ciencia más allá de los sentidos, es decir, desde el subconsciente humano tal como lo demuestra William Criado mediante la hipnosis clínica regresiva. Quizá, así, algún día, los científicos podrán trabajar conjuntamente con algunos filósofos que, como yo, contemplamos la metafísica ya no como una entelequia sino mediante acreditadas investigaciones científicas en las que, por ejemplo, se demuestra que es posible la sanación trascendental de la humanidad mediante la meditación. Este 2020 hemos experimentado tanto sufrimiento, que es imperativo volver a poner orden entre la ciencia y el pensamiento y, para dicho objetivo, hay que partir de la premisa de que los reptilianos controlan al ser humano a través del subconsciente.
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enemigo

EL ENEMIGO INVISIBLE DE LA HUMANIDAD

1 - Introducción noética A esta altura de mis investigaciones a lo largo de mi vida, poco me importa el criterio académico, pues es evidente que la razón cartesiana está presa de la dualidad de la tercera dimensión, un lugar holográfico donde la conciencia ha sido fragmentada y disociada de la colectividad. En este sentido, la historia, la educación, la cultura y la inducción psicológica hacia la ignorancia han sido, toda ellas, manipuladas por los susodichos poderes fácticos. Los tiempos bíblicos que estamos viviendo implican no solo una reconstrucción epistemológica, sino una psicología transracional más allá del sistema de creencia que ha abducido a la humanidad en una falsa pandemia mundial que nos está envolviendo a todos en una locura aperspectivista. Y no es que ahora quiera yo asumir teorías conspiranoicas estrafalarias. Desde hace años, en el sustrato de mis investigaciones, están presentes todas las conspiraciones contra la humanidad, pero, de algún modo, debía seguir un criterio metodológico desde la ortodoxia científica para, así, desmontar el entramado social, económico, político y psicológico que ha conducido a la esclavitud de la humanidad. Ello ha tenido un alto precio para mí, pues he tenido que renunciar a relaciones familiares, sociales y culturales en virtud de mi grado de inconformidad con el sistema establecido. Pero, cuando dichas investigaciones me conducen a la lógica metafísica de que hay una realidad que está más allá de los sentidos, he tenido que argumentar conceptos como la no-dualidad, la reencarnación, las experiencias cercanas a la muerte, las ciencias noéticas y el movimiento transpersonal, culminando todo ello con mi última obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD. Ciertamente, la filosofía tradicional está radicalmente muerta en las instituciones educativas, principalmente, porque todas las instituciones sociales y políticas están abducidas por poderes satánicos ocultos para la mayoría de los ignorantes inducidos mediante los medios de comunicación masivos serviles a las élites políticas, una cuestión anticipada por el inconmensurable Platón en su alegoría del Mito de la Caverna. Nunca he ocultado mi lado conspiranoico en mis publicaciones, más bien las conspiraciones contra la humanidad están presentes en mi obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA. También he argumentado la disonancia cognitiva a la que se enfrenta la humanidad en el epílogo de mi obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD. 2 - Breve resumen de lo que está pasando en el mundo Cuando surgió la falsa pandemia, ello creó un colapso social y psicológico sin parangón en la historia de la humanidad, abocando ello a una urgente reflexión individual y colectiva en aras de comprender lo que está pasando en el mundo. Fulgurantemente, surgieron conceptos hasta ahora lejos del punto de mira de la mayoría de la población, como el 5G, las vacunas, los microchips, el Nuevo Orden Mundial, y todo ello relacionado con una pandemia aparentemente premeditada por una élite malvada y con obscuros intereses. Bajo mi prisma particular de investigador filosófico, en mi obra CAPITALISMO Y CONCIENCIA, ya argumenté las tácticas de manipulación sociales, económicas y políticas que estaban conduciendo hacia un Nuevo Orden Mundial, y así manifesté que la falsa pandemia era premeditada para abducir a la humanidad hacia la reducción poblacional, más conocido ello como una eugenesia. Ahora bien, ¿alguien en su sano juicio investigativo pudiera pensar que la decadencia humana obedece simplemente a causas culturales, sociológicas o políticas? Esa es la locura aperspectivista a la que nos quieren inducir para que no contemplemos otras malévolas causas metafísicas y así lo expresé al final de mi artículo Breve resumen de lo que está pasando en el mundo aludiendo y citando expresamente vídeos de William Criado. Sí, estamos hablando del mundo de los reptilianos. 3 - La exposición reptiliana y cómo superarla Uno de los primeros precursores de la divulgación reptiliana fue, sin duda, David Icke, cuyas obras recomiendo a modo de ingeniería social y mental. Sin embargo, dicha tesis, poco a poco, adquirió mayor divulgación por ejemplo con el documental ABOVE MAJESTIC. La conexión entre el estado profundo, Illuminatis o el “Cabal” (1) con los reptilianos era cuestión de tiempo que trascendiera a la escena pública. En efecto, Q reveló la conexión del vaticano/Rothschild/Reptilianos detrás del estado profundo. Es evidente que estamos inmersos en una lucha espiritual de proporciones bíblicas. Y es evidente también que la historia de las religiones, la genuina espiritualidad, la historia, la educación así como la evolución psicológica hacia una psicología transracional, todas ellas, deben someterse a un análisis que trascienda el ego humano, es decir, bajo una filosofía transpersonal y, también, una educación que contemple una noética más allá de la razón, es decir, una educación transracional. 4 - El amor es la ley suprema Ahí dejo todo ello, no pretendo convencer a nadie con tales argumentos pues, cada cual, mediante su propio camino ascendente hacia la sabiduría, deberá hallar su propia verdad y, si en algo debemos coincidir todos nosotros, es que el amor es la ley suprema. El amor no es un concepto racional que puede ser aprehendido desde el cerebro izquierdo donde reside la lógica, el análisis y la metodología científica, sino que debe sentirse desde el cerebro derecho donde reside las emociones, los sentimientos y los más nobles ideales humanos y espirituales. Me despido con unas palabras de William Criado citadas en su vídeo número 243: “Hay que utilizar el cerebro a partir de lo que se siente. El corazón no se puede utilizar a partir de lo que se piensa”. Feliz despertar espiritual para todos aquellos a quien les resuene estas palabras. Para los demás, paciencia en su búsqueda de la “verdad” porque, cuando la razón abandone la dualidad para abrazar a la no-dualidad, entonces y solo entonces, aparecerá esa conciencia de unidad donde, parece ser, se alcanza la iluminación. NOTA 1: La caída del cabal (NOM/Illuminati): Documental que ilustra la DIVULGACIÓN CÓSMICA PARA UN DESPERTAR COLECTIVO MASIVO: LA CAÍDA DEL CABAL - DOCUMENTAL COMPLETO (10 PARTES)
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La educación cuántica

LA EDUCACIÓN CUÁNTICA: LA FILOSOFÍA TRANSPERSONAL COMO NUEVO PARADIGMA DE CONOCIMIENTO

Este artículo es una reproducción del capítulo 2 de la tercera parte del libro CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD 1 - Génesis de la filosofía transpersonal La filosofía transpersonal como nuevo paradigma de conocimiento fue inicialmente argumentada, en enero de 2015, en mi obra La educación cuántica, he aquí el resumen: “Desde el surgimiento de la física cuántica, la erudición ha dado un salto cualitativo y trascendente desde el universo material (objeto) a la conciencia humana (sujeto), como lo acreditan diversas áreas de la ciencia que, inapelablemente, remiten a la rehabilitación de la filosofía perenne. Las categorías científicas están convergiendo en la ciencia por excelencia, a saber, la ciencia de la conciencia. Y en ese campo, la filosofía transpersonal desarrollada por el filósofo Ken Wilber y la psicología transpersonal como la “cuarta fuerza” tras el conductismo, el psicoanálisis y la psicología humanista, se postulan como un nuevo paradigma de conocimiento que, inherentemente, requiere de una renovada cosmovisión de la historia, la ciencia y la espiritualidad, pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa.” Posteriormente, en noviembre de 2015, la filosofía transpersonal fue argumentada, asimismo, como un nuevo paradigma filosófico en mi segundo artículo científico titulado El mándala epistemológico y los nuevos paradigmas de la humanidad. Desde enero de 2015 a septiembre de 2018, La educación cuántica fue objeto de hasta cuatro ediciones revisadas y ampliadas, las cuales incorporaron diversos conceptos del pensamiento de Ken Wilber a modo de notas añadidas, entre las más importantes: la conciencia de unidad, La evolución de la conciencia según Ken Wilber, los veinte principios, y diversas notas menores en alusión a los cuatro cuadrantes. 2 - Objetivos de La educación cuántica Desde 1948, el artículo veintiséis de los Derechos Humanos referente al derecho de la educación, como en otras facetas sociales, económicas y políticas, ha sido ninguneado por Los amos del mundo (Navarro, 2012). Sin embargo, novedosas iniciativas de hacer pedagogía están llegando al estamento educacional. Son tiempos de un revisionismo educacional como se ha visto en el capítulo anterior, pero también de un revisionismo humano en el modo como percibimos nuestro mundo y el universo. En efecto, es pertinente una mirada retrospectiva en la historia del pensamiento a través de una filosofía crítica, es decir, como pensamiento divergente y alternativo al pensamiento único neoliberal (Dumenil, 2014) que ha dominado la reciente historia de Occidente: ese es el propósito de este trabajo de investigación al proponer una integración de la racionalidad y la espiritualidad como nuevo paradigma de conocimiento fundamentado en la filosofía transpersonal y argumentado pedagógicamente como La educación cuántica, una obra que propugna los siguientes revisionismos: Un revisionismo histórico El “misticismo cuántico” debe ser reconsiderado como filosofía transpersonal, por simple justicia histórica y epistemológica. El “misticismo cuántico” es un término peyorativo utilizado por los ortodoxos materialistas científicos para calificar de pseudociencia la creencia de que las leyes de la mecánica cuántica incorporan ideas místicas. Sin embargo, desde un punto de vista epistemológico, Wilber (2005b) ha demostrado que el conocimiento simbólico (dualidad entre sujeto y objeto) y el misticismo contemplativo (no-dualidad entre sujeto y objeto) son dos modos de saber, diferentes pero complementarios. Así, la no-dualidad entre sujeto y objeto se presenta como una alternativa epistemológica al tradicional materialismo científico (dualidad entre sujeto y objeto), aunque los escépticos la descalifiquen despectivamente como “misticismo cuántico”. La experiencia mística o filosofía del misticismo es una filosofía de la espiritualidad como sustrato epistemológico de la filosofía perenne. Según los partidarios de la filosofía perenne, hay una realidad última que puede ser aprehendida por el intelecto en determinadas condiciones especiales (Ferrer, 2003). En dicho sentido, la meditación es una puerta de acceso a dicha realidad superior y puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud (Lazar, 2011). Dicha dimensión espiritual y trascendente de la naturaleza humana y de la existencia, en el ámbito de la psicología, tiene su correlato con el surgimiento de la psicología transpersonal como “cuarta fuerza” tras el conductismo, el psicoanálisis y la psicología humanista. Dichos planteamientos trascendentales han sido plasmados en la Tesis Doctoral de Iker Puente (2014), titulada Complejidad y Psicología Transpersonal: Caos, autoorganización y experiencias cumbre en psicoterapia (Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Barcelona). Por tanto, en función de los anteriores apuntes, desde un punto de vista estrictamente epistemológico y científico, el “misticismo cuántico” es un anacronismo histórico que perdura en el establishment académico oficial, razón por la cual en esta obra se realiza la pertinente argumentación para que el “misticismo cuántico” sea reconsiderado como filosofía transpersonal. Así, por justicia histórica y epistemológica, La educación cuántica tiene como fundamental propósito el reconocimiento de la filosofía transpersonal como paradigmática trascendencia a la crisis que padece la filosofía occidental al sustentarse exclusivamente en un materialismo científico que ha colapsado al Kosmos en un mundo chato (1) . Consecuentemente, el misticismo y la meditación se constituyen en una puerta de acceso para la sanación trascendental del ser humano en el mismo sentido que ya lo apuntara Platón: “La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma, entorno al Ser”; una cuestión ya tratada más específica y exhaustivamente como un camino ascendente hacia la sabiduría en la segunda parte. Desde la dogmática comunidad científica sustentada en el materialismo, el misticismo cuántico es considerado como una creencia pseudocientífica, en la cual las leyes de la mecánica cuántica incorporan ideas místicas similares a aquellas encontradas en ciertas tradiciones religiosas. El término “charlatán cuántico” ha sido usado peyorativamente por dichos escépticos materialistas para descartar la creencia de que la teoría cuántica aprueba creencias místicas. Sin embargo, el misticismo cuántico, entendido como una descripción neutral de las ideas que combinan los conceptos del misticismo oriental y la física cuántica, plantea un problema epistemológico de hondo calado científico y cultural, así como de incalculables consecuencias metafísicas y filosóficas. La esencia de esta obra es demostrar los fundamentos racionales del misticismo cuántico, y que debe ser reinterpretado convenientemente como filosofía transpersonal desde que el filósofo Ken Wilber (2005a) dilucidó científica y filosóficamente los dos modos de saber -el método científico (dualidad entre sujeto y objeto) y el místico (no-dualidad entre sujeto y objeto)- en su obra El espectro de la conciencia. La física cuántica, correctamente interpretada, posibilita una epistemología que contemple esos dos modos de saber avalados por brillantes mentes científicas (Wilber, 2013) y, a su vez, posibilita también un giro copernicano en el modo de aprehender el conocimiento y ser transmitido generacionalmente mediante una educación cuántica, objetivo de este trabajo, en oposición a la visión mecanicista, industrial y positivista de la escolarización tradicional. La filosofía transpersonal es una disciplina que estudia la espiritualidad y su relación con la ciencia, así como los estudios de la conciencia y se constituye en una filosofía alternativa al capitalismo (Martos, 2017a) y en un fundamento epistemológico para una educación transracional (Martos, 2017 b) que implemente la razón con el corazón pues, el saber sin amor, es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. Un revisionismo filosófico Lafilosofía tradicional impartida en el sistema educativo occidental debe integrar a la espiritualidad y, consecuentemente, requiere de una trascendencia paradigmática hacia la filosofía transpersonal. Ello inquiere no solo una reconstrucción epistemológica en los términos argumentados en este trabajo de investigación, sino también que sea impartida como una asignatura educativa de modo que, los educandos, tengan a su alcance cognitivo una visión integral de la ciencia y el espíritu bajo una visión hermenéutica. Por filosofía tradicional se entiende, en esta obra, el cuerpo de conocimientos que se iniciaron con la filosofía moderna hasta llegar a la posmodernidad y concluyeron en la filosofía contemporánea como contraposición historicista a la reciente filosofía transpersonal iniciada por Ken Wilber. Esta filosofía tradicional ha desembocado en el pensamiento único neoliberal que ha secuestrado a la racionalidad colectiva expresada en las democracias occidentales, sometiendo a estas a una plutocracia. Del mismo modo que la filosofía escolástica supeditó la razón a la fe, el economicismo neoliberal ha sometido la razón al servicio de la fe ciega en los mercados. Al reincorporar la espiritualidad en la razón humana, la filosofía transpersonal es una renovada visión y una superación paradigmática de la filosofía tradicional. Un revisionismo epistemológico La humanidad se halla ante un cambio de paradigma en el modo de pensar donde, la razón surgida de la racional-modernidad, debe reconciliarse con el espíritu, del mismo modo que la filosofía materialista debe hacerlo con la filosofía perenne (Huxley, 2010), y el hombre moderno con el sabio que lleva en su interior (Droit, 2011). Y ello debe realizarse imperativamente mediante una visión hermenéutica de lo inconmensurable que trascienda e incluya a la epistemología de lo conmensurable (2) , constituyéndose así en un nuevo paradigma de conocimiento. Existen muchas perspectivas desde las que se puede considerar el conocimiento, siendo la consideración de su función y fundamento un problema histórico de la reflexión filosófica y de la ciencia. La rama de la ciencia que estudia el conocimiento es la epistemología o teoría del conocimiento. La teoría del conocimiento estudia las posibles formas de relación entre el sujeto y el objeto. Se trata, por lo tanto, del estudio de la función del entendimiento propio de la persona, un objetivo subyacente al constructo filosófico desplegado en esta obra que, como se argumenta debida y oportunamente, propugna dos modos de saber: el dual entre sujeto y objeto (método científico), y el no-dual entre sujeto y objeto (trascendental). Desde la teoría del conocimiento, he pretendido ocuparme de problemas tales como las circunstancias históricas, científicas, psicológicas y filosóficas que llevan a la obtención de la sabiduría, una eterna dialéctica a resolver por la humanidad pues, la racionalidad (método científico) y la espiritualidad (conocimiento revelado), han seguido caminos divergentes en la historia del pensamiento (véase ciencia versus religión), hasta que la física cuántica remitió inexorablemente hacia esos dos modos de saber (Wilber, 2005b): el materialismo científico (dualidad entre sujeto-objeto) y el misticismo contemplativo (no-dual entre sujeto-objeto, trascendental), diferentes entre sí pero complementarios. Así, gracias a la física cuántica, esa dicotomía cognitiva ya no se presenta como una antinomia insuperable sino, ahora sí, como una paradigmática evolución holística desde el materialismo científico hacia el racionalismo espiritual. Sin embargo, al margen de la anterior consideración estrictamente científica y filosófica, también intento demostrar en esta obra que las circunstancias históricas y sociológicas han sido objeto de una ingeniería social y mental por parte de los poderes fácticos, una conspiración en toda regla para recluir a la humanidad en la caverna platónica. Para romper esas cadenas de la esclavitud y de la ignorancia inducida, es preciso un nuevo paradigma de conocimiento, de modo que toda persona con pensamiento crítico y divergente al pensamiento único neoliberal tenga los necesarios argumentos para actuar en libertad y con conocimiento de causa para, así, rendir homenaje a este aforismo bíblico: “la verdad os hará libres”. Porque la libertad es también importante en ética, en filosofía social y política, en la filosofía de la mente, en metafísica, en la teoría del conocimiento, en la filosofía de las leyes, en la filosofía de la ciencia y en la filosofía de la religión: no puede haber “verdad” sin una genuina libertad desde el empoderamiento consciente de nuestro propio destino como personas y como humanidad. En definitiva, el empoderamiento consciente es una vía de sanación y fuente de inspiración para dirigir cada cual su vida en el mejor de los sentidos. Porque, a la postre, como dijera Carl Jung, las personas sufren porque no saben darle un sentido a su vida. Mis investigaciones en los citados campos de estudio han alumbrado otra necesaria revisión a realizar, a saber, la de la tradicional educación, de ahí esta propuesta como “educación cuántica”. La educación cuántica postula una metodología pedagógica al efectuar los necesarios revisionismos antes citados, en aras de educar a las venideras generaciones en libertad y con conocimiento de causa desde el empoderamiento consciente. Porque “la verdad os hará libre”, lo cual conlleva inherentemente un replanteamiento cognitivo sobre la comprensión del mundo y de la persona. Dicho giro cognitivo del “ver para creer” (método científico) al “creer para ver” (método trascendental) invita a salir de la ignorancia en la que está sumido el ego. Esa salida de la caverna platónica es popularmente conocida como el “despertar de la conciencia” y debería llevarse a cabo conjuntamente entre la ciencia y la reflexión filosófica. Como se argumenta en esta obra, la mecánica cuántica es el sustrato cognitivo que posibilita un giro epistemológico (teoría del conocimiento) que afecta a nuestra comprensión y renovada interpretación de la filosofía y la psicología, al desplomarse la “rígida estructura” dualista del método científico, quien pretende explicarnos la realidad de ahí fuera y que, como demuestran las neurociencias, es una pura ilusión. Así, pues, la verdadera realidad está en el interior de cada uno de nosotros, de ahí el nuevo paradigma de conocimiento argumentado desde la filosofía perenne. Un revisionismo pedagógico Tales revisionismos histórico, filosófico y epistemológico inquieren, consecuentemente, un revisionismo pedagógico para impartir un nuevo paradigma de conocimiento mediante la educación. Efectivamente, solamente desde una renovada perspectiva pedagógica será posible curar esta marchita civilización, quien adora el tótem del dinero en vez de descubrir el tesoro más preciado oculto en la profundidad de todo ser humano en los mismos términos planteados por el inconmensurable Platón: “La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma, entorno al Ser”; un sendero de sabiduría que puede potenciarse mediante la meditación tal como están ya practicando en muchos centros escolares. La meditación, aplicada prácticamente en los centros escolares, tiene espectaculares resultados: estimula la creatividad de los niños, ayuda en el desarrollo de la inteligencia emocional, reduce la violencia conocida como bullying, mejora los procesos de aprendizaje, aminora la sobre estimulación propia de la era de Internet y mejora la convivencia escolar. La meditación se convierte así en un medio para la sanación trascendental del ser humano desde la infancia (Martos, 2018: 345). Como aseveró el matemático griego Pitágoras: “Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”. El nuevo paradigma educativo no es una entelequia. Los expertos señalan 2017 como el año de la revolución pedagógica: metodologías como el trabajo por proyectos, el aprendizaje colaborativo, la educación por competencias o el aprendizaje basado en la resolución de problemas serán una realidad en las aulas. Sin lugar a dudas que la educación está en un proceso de transformación en todo el mundo gracias a la asimilación del conocimiento mediante innovadoras técnicas pedagógicas. Pero queda por dar un paso más: hacer de los estudiantes buenas personas para, poco a poco, hacer de este mundo más habitable sin violencia y cuyo objetivo debe ser alcanzar la paz. Para tal fin y parafraseando a Kant, la paz interior se presenta como un imperativo categórico. Ciertamente, como ya dijo el inconmensurable Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a sí mismo”. En dicho sentido, la meditación se presenta como una herramienta que está siendo introducida en cada vez más colegios. Consecuentemente, la humanidad se halla no solamente ante un nuevo paradigma de conocimiento sino también ante un cambio de paradigma psicológico y, la meditación, se presenta como una herramienta pedagógica aún por descubrir en el sistema educativo occidental. Un revisionismo psicológico Un nuevo paradigma de conocimiento, a su vez, incide en la psicología humana para aprehender la compleja realidad del mundo bajo una visión hermenéutica, la cual debe contemplar la evolución de la conciencia personal (egoica) hacia la conciencia transpersonal (Almendro, 1999) como vía de trascendencia del “yo” hacia el “nosotros” kantiano. Así, dicho revisionismo psicológico, al incorporar la espiritualidad en la psicología humana, inexorablemente conduce a un revisionismo educativo. Pero a su vez, un revisionismo educativo que contemple dicho revisionismo psicológico sustentado en la espiritualidad, se presenta como la única alternativa para revertir el actual reduccionismo psicológico positivista. La psicología positivista o psicología tradicional es una forma de acercarse a lo psíquico a través de la introspección y el autoanálisis no excluyendo, por cierto, la observación objetiva de comportamientos. En este último sentido, la observación objetiva de los comportamientos entendidos como psicología científica, delimita el dominio de su competencia, prescindiendo de todo aquello que no se someta a la medición y a la sistematización experimental. Nociones como “yo”, “alma”, “vivencia”, “voluntad”, “conciencia”, son eliminadas cuando no modificadas por la psicología científica. El problema de la psicología tradicional es su incapacidad para conseguir el consenso en la interpretación y explicación de los fenómenos psíquicos, debido al germen subjetivo implícito en la introspección y su dependencia del lenguaje verbal. Pero la psicología científica va más allá pues, mediante su reduccionismo, amputa y ejerce violencia sobre los fenómenos de la vida anímica. Es evidente que la actividad psíquica no se agota en sus manifestaciones sensibles, concretas o fisiológicas. Asimismo, no se puede negar la estrecha vinculación de lo psíquico y la actividad neurofisiológica y endocrina. Sin embargo, dichas manifestaciones alcanzan matices difíciles de reducir a un patrón mecanicista. Estas últimas interpretaciones han mostrado el fracaso teórico del conductismo, aunque sus resultados sean de gran utilidad en áreas como la rehabilitación laboral y las terapias conductuales. Del mismo modo, la introspección y el psicoanálisis han mostrado sus debilidades, pero nadie puede objetar su utilidad para la vida diaria y como instrumento de autoconocimiento. Sin embargo, desde una perspectiva de la historia, frente a la psicología tradicional se yergue la psicología transpersonal (Puente, 2014) como “cuarta fuerza” tras el conductismo, el psicoanálisis y la psicología humanista. La psicología transpersonal nació a finales de los años sesenta en los EE.UU. a raíz del interés de un grupo de psicólogos, psiquiatras y psicoterapeutas (entre los que se encontraba Anthony Sutich y Abraham Maslow, fundadores de la psicología humanista, y el psiquiatra Stanislav Grof) en expandir el marco de la psicología humanista más allá de su centro de atención sobre el yo individual, interesándose por el estudio de la dimensión espiritual y trascendente de la naturaleza humana y de la existencia. Sus fundadores pretendían realizar una integración de las tradiciones místicas occidentales y orientales con la psicología humanista (Vaugham, 1982). La orientación transpersonal surge, pues, del encuentro entre la psicología occidental (en particular de las escuelas psicoanalíticas junguiana, humanista y existencial) y las tradiciones contemplativas de Oriente (en especial el budismo zen, el taoísmo y el hinduismo) (Ferrer, 2003) (3) . Un revisionismo educativo El sistema educativo tradicional está metamorfoseándose gracias a personas y colectivos que trabajan en favor del empoderamiento humano, en aras de trabajar la potencial profundidad inherente a todo ser humano mediante un revisionismo psicológico que incorpore la espiritualidad. Por tanto, La educación espiritual de los niños (Monserrat, 2014) es un imperativo para instaurar en el futuro una Vida espiritual en una sociedad digital (Torralba, 2012). Consecuentemente, Espiritualidad y educación social (Benavent, 2013) es un binomio inseparable para trascender La sociedad de la ignorancia (Mayos et al., 2011).Pero, además, la educación espiritual no debería estar desvinculada de la educación ambiental, pues la “hiper conectividad” -el tiempo que pasamos frente a una pantalla- ha originado el llamado déficit por naturaleza, un concepto acuñado por el periodista estadounidense Richard Louv que habla de afecciones físicas y emocionales causadas por la carencia de interacción con la fauna y la flora. Es vital, pues, integrar los espacios naturales en el modelo educativo, ahondar en la mutua y sana dependencia de los niños con la naturaleza, tal como reivindica Heike Freire (2011) en su libro Educar en verde: ideas para acercar a niños y niñas a la naturaleza. Por tanto, la escuela también debe ser creadora de conciencia para revertir la actual relación de nuestros hijos -y de sus progenitores- con la Madre Tierra. Un revisionismo humano Solamente mediante una concatenación de los anteriores revisionismos planteados será posible, entonces, El nacimiento de una nueva conciencia (Carbonell, 2007) como plantea Eudald Carbonell en el prólogo de la obra La sociedad de la ignorancia (Mayos et al., 2011): “La tecnología y su socialización generan tensiones y divisiones en nuestras estructuras ecológicas y culturales. No se ha producido, pues, una socialización efectiva del conocimiento, y ello impide que caminemos hacia la sociedad del pensamiento, tal como deberíamos hacer. Debemos trabajar en la perspectiva de generar una nueva conciencia crítica de especie. Solamente con una evolución responsable, construida a través del proceso consciente, podremos convertir el conocimiento en pensamiento, y alejarnos así de la sociedad de la ignorancia.” En aras de no caer en un subjetivismo extremo por parte de este autor, se complementa los citados revisionismos (histórico, filosófico, epistemológico, pedagógico, psicológico, educativo y humano) con un resumen y aportaciones a la obra La educación cuántica. Un nuevo paradigma de conocimiento mediante la colaboración de Gemma Rodríguez Muñoz, también filósofa, pero con el añadido experimental de ser docente en activo, así como en posesión de un Máster en Pensamiento Filosófico Contemporáneo por la Universidad de Valencia; además tiene formación en Asesoramiento Filosófico, así como el honor de ser miembro del consejo editor de la Revista de Filosofía “Apeirón”. Mediante su valiosa colaboración, nos ofrece una perspectiva digna de tener en consideración, poniendo el enfoque de su análisis en cuatro supuestos como ejes centrales para el nuevo paradigma educativo: 1-Un momento para no educar de este modo; 2-Filosofía, ciencia y pensamiento transpersonal; 3-La conciencia mística: ser uno con el universo; 4-Un momento para educar de otro modo. Mi efusivo agradecimiento por esta especial colaboración de Gemma en este trabajo de investigación; muchas gracias, Gemma. Veamos en el siguiente capítulo la exposición de los cuatro supuestos argumentados por Gemma Rodríguez. Notas: (1) El fracaso epistemológico de Occidente es evidente al no haber logrado la integración del “yo” (arte), el “nosotros” (moral) y el “ello” (ciencia), tal es la conclusión de la primera parte de Breve historia de todas las cosas a decir de Wilber (2005c: 182): “No deberíamos, pues, buscar la solución regresando a la indisociación mítica o mágica del Gran Tres en la que el yo, la cultura y la naturaleza todavía no se habían diferenciado. Debemos desembarazarnos de la miseria de la modernidad (la disociación) sin renunciar, en cambio, a sus facetas más esplendorosas (la diferenciación). De modo que, si la tarea de la modernidad fue la diferenciación del Gran Tres, la misión de la posmodernidad es la de llegar a integrarlos.” Wilber considera que Occidente ha completamente olvidado las dimensiones espirituales, abocando con ello a un “mundo chato” dominado por los ascendentes y los descendentes, y que han llevado al colapso de la modernidad. Wilber (2005c: 339) explica la génesis de dicho problema occidental: “Todo comenzó a cambiar radicalmente con el Renacimiento y la emergencia de la modernidad, un cambio que alcanzaría su punto culminante con la Ilustración y la Edad de la Razón y que bien podríamos resumir diciendo que los ascendentes fueron reemplazados por los descendentes.” La obra de Wilber aborda en extensión los ascendentes y los descendentes como rivales antagónicos que necesitan de una integración, y nos explica la génesis histórica de este rechazo de lo espiritual, la razón histórica concreta que explica los motivos por los cuales el Occidente moderno ha llegado a negar la validez de los estadios transpersonales. La posibilidad y necesidad de una filosofía hermenéutica está meridianamente demostrada por Wilber en Breve historia de todas las cosas, a partir de la cual hemos esbozado los parámetros históricos y hermenéuticos, a saber, la diferenciación de los Tres Grandes a partir de Kant, y el colapso del Kosmos al ser reducidos al Gran Uno: el materialismo científico. En suma, estamos asistiendo en Occidente a un completo olvido de la profundidad espiritual. Los ascendentes y los descendentes, al fragmentar el Kosmos, están alimentando la brutalidad de la contienda y no hacen más que tratar de contagiar al otro bando sus enfermedades. Pero no es en la lucha sino en la unión entre los ascendentes y los descendentes donde podremos encontrar armonía, porque solo podremos salvarnos, por así decirlo, cuando ambas facciones se reconcilien. Y tal salvación solo puede provenir de la unión entre la sabiduría y la compasión como un imperativo para la sanación trascendental del ser humano. (2) Véase el artículo segundo de la primera parte, titulado El mándala epistemológico y los nuevos paradigmas de la humanidad. (3) Puente, Iker. Filosofía oriental y ciencias cognitivas: una introducción. Universidad Autónoma de Barcelona, Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación, Enrahonar. Quaderns de Filosofia, 2011, Vol.47 Pág.15 a 37. Bibliografía: Almendro, Manuel. La conciencia transpersonal. Barcelona: Kairós, 1999. Benavent, Enric. Espiritualidad y educación social. Barcelona: Universitat Oberta de Catalunya, 2013. Carbonell, Eudald. El nacimiento de una nueva conciencia. Barcelona: Ara Llibres, 2007. Droit, Roger-Pol. El ideal de la sabiduría. Barcelona: Kairós, 2011. Dumenil, Gerard. La gran bifurcación. Acabar con el neoliberalismo. Madrid: La catarata, 2014. Ferrer, Jorge. Espiritualidad creativa: una visión participativa de lo transpersonal. Barcelona: Kairós, 2003. Freire, Heike. Educar en verde: ideas para acercar a niños y niñas a la naturaleza. Barcelona: Grao, 2011. Huxley, Aldous. La filosofía perenne. Barcelona: Edhasa, 2010. Lazar, S. (2011). “Mindfulness practice leads to increases in regional brain gray matter density”. En: Psychiatry Research: Neuroimaging, Nº 191(1), 36 a 43. Hospital General de Massachusetts, Harvard Medical School, Boston, EE.UU. Martos, Amador. Una filosofía alternativa al capitalismo. España: Amazon, 2017a. Martos, Amador. Filosofía transpersonal y educación transracional. España: Amazon, 2017b. Martos, Amador. La educación cuántica. Un nuevo paradigma de conocimiento. España: Amazon, 2018. Mayos, G., Brey, A., Campàs, J., Innerarity, D., Ruiz, F. y Subirats, M. La sociedad de la ignorancia. Barcelona: Ediciones Península, 2011. Monserrat, Laia. Espiritualidad natural: La educación espiritual de los niños. Ideas para padres y maestros. Barcelona: Kairós, 2014. Navarro, Vinçens. Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero. Barcelona : Espasa libros, 2012. Puente, I. (2014). Complejidad y psicología transpersonal: Caos, autoorganización y experiencia cumbre en psicoterapia. Tesis de Doctorado en Universidad Autónoma de Barcelona. Torralba, Francesc. Vida espiritual en una sociedad digital. Lleida: Milenio, 2012. Wilber, Ken. El espectro de la conciencia. Barcelona: Kairós, 2005a. Wilber, Ken (2005b), “Dos modos de saber”, en: Wilber, El espectro de la conciencia (pp.35-59), Kairós, Barcelona. Wilber, Ken. Breve historia de todas las cosas. Barcelona: Kairós, 2005c. Wilber, Ken. Cuestiones cuánticas. Barcelona: Kairós, 2013.
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kant

LA MINORÍA DE EDAD DEL SER HUMANO

Este artículo es una reproducción de las notas 17 y 18 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 30: Desde que Kant diferenció mediante sus Tres críticas (1) a la ciencia, la profundidad intelectual y la moralidad, se han producidos los temores que manifestó en su ensayo ¿Qué es la ilustración? (Kant, 2007), unos temores acerca de la “minoría de edad” del ser humano (2) que no ha resuelto ni la postmodernidad ni la actual plutocracia. Esa diferenciación kantiana del mundo material, mental y espiritual ha desembocado en la actual enfermedad social, intelectual y moral, respectivamente, Dios libre de culpa al inconmensurable Kant. Es una enfermedad muy grave, pues requiere reconstruir pensativamente nuestro mundo, ya que no solo lo estamos destruyendo, sino que nos estamos destruyendo a nosotros mismos. NOTAS: (1) La visión racional-industrial del mundo sostenida por la Ilustración cumplió con funciones muy importantes como la aparición de la democracia, la abolición de la esclavitud, el surgimiento del feminismo liberal, la emergencia de la ecología y las ciencias sistémicas, entre algunas más, pero sin duda, la más importante puesta en escena fue la diferenciación entre el arte (yo), la ciencia (ello) y la moral (nosotros), el Gran Tres diferenciado por Kant a través de sus Tres críticas. Tras el Renacimiento surgió la Edad de la Razón o Filosofía Moderna cuyo uno de su máximo exponente fue Kant. Con las Tres críticas de Kant (Crítica de la razón pura, Crítica de la razón práctica y Crítica del juicio), se produce una diferenciación de tres esferas: la ciencia, la moralidad y el arte. Con esta diferenciación, ya no había vuelta atrás. En el sincretismo mítico, la ciencia, la moralidad y el arte, estaban todavía globalmente fusionados. Por ejemplo: una “verdad” científica era verdadera solamente si encajaba en el dogma religioso. Con Kant, cada una de estas tres esferas se diferencia y se liberan para desarrollar su propio potencial: -La esfera de la ciencia empírica trata con aquellos aspectos de la realidad que pueden ser investigados de forma relativamente “objetiva” y descritos en un lenguaje, es decir, verdades proposicionales y descriptivas (“ello”). -La esfera práctica o razón moral, se refiere a cómo tú y yo podemos interactuar pragmáticamente e interrelacionarnos en términos que tenemos algo en común, es decir, un entendimiento mutuo (“nosotros”). -La esfera del arte o juicio estético se refiere a cómo me expreso y qué es lo que expreso de mí, es decir, la profundidad del yo individual: sinceridad y expresividad (“yo”). (2) Un preámbulo explicativo a cargo de Eugenio Sánchez Bravo (auladefilosofia.net): 1-Definición de Ilustración y minoría de edad. Según Kant, “Ilustración significa el abandono por parte del hombre de una minoría de edad cuyo responsable es el mismo. Esta minoría de edad significa la incapacidad para servirse de su entendimiento sin verse guiado por algún otro. Uno mismo es el culpable de dicha minoría de edad cuando su causa no reside en la falta de entendimiento, sino en la falta de resolución y valor para servirse del suyo propio sin la guía del de algún otro”. Kant ofrece en este párrafo la definición más conocida de la Ilustración: ¡piensa por ti mismo! Mientras el pensamiento y los individuos continúen sometidos a dogmas religiosos y políticos y no sigan su propio camino, permanecerán en minoría de edad. 2-Causas de la minoría de edad: pereza y cobardía. En palabras de Kant, “pereza y cobardía son las causas merced a las cuales tantos hombres continúan siendo con gusto, menores de edad durante toda su vida, pese a que la Naturaleza los haya liberado hace ya tiempo de una conducción ajena (haciéndoles físicamente adultos); y por eso les ha resultado tan fácil a otros en erigirse en tutores suyos”. Por un lado, Kant alude a que el dogmatismo acrítico resulta cómodo, pues nos permite no cuestionar nada del mundo que nos rodea. Por otro lado, renunciar a los prejuicios y las consignas heredadas es una tarea que requiere cierto valor. Por pereza preferimos que un libro piense por nosotros antes que pensar por nosotros mismos. Y por cobardía pagamos al sacerdote para que nos garantice el cielo y al médico para que nos garantice la salud. 3-Intereses políticos en mantener a los hombres en minoría de edad. Sexismo. Dice Kant: “El que la mayor parte de los hombres (incluyendo al todo bello sexo) consideren el paso a la mayoría de edad como algo harto peligroso, además de muy molesto, es algo por lo cual velan aquellos tutores que tan amablemente han echado sobre sí esa labor de superintendencia”. Con ello, Kant se refiere a los tutores con motivación política, interesados en mantener a la humanidad en su minoría de edad. También se refiere Kant a los médicos, abogados y sacerdotes como instrumento del gobierno para manejar a los administrados. 4-Dificultades del individuo solitario para liberarse de los grilletes que lo encadenan a la minoría de edad. “Así pues, resulta difícil para cualquier individuo el zafarse de una minoría de edad que casi se ha convertido en algo connatural. Incluso se ha encariñado con ella y eso le hace sentirse realmente incapaz de utilizar su propio entendimiento, dado que nunca se le ha dejado hacer ese intento”. En dicho párrafo, Kant compara a los individuos en minoría de edad con los personajes encadenados del Mito de la caverna de Platón, tan acostumbrados a la oscuridad y las sombras, que de ningún modo desean abrirse paso hasta la luz. Al individuo solitario le resulta extraordinariamente difícil “pensar por sí mismo”, abrirse paso hacia la verdad y la libertad, pues durante su vida ha tenido el entendimiento constreñido por dogmas políticos y religiosos. Son pocos los que han conseguido abandonar la minoría de edad y guiarse solo por su propio ingenio. 5-Posibilidad de que la Ilustración tenga lugar en una sociedad en la que haya libertad de expresión. “Sin embargo, hay más posibilidades que un público se ilustre por sí mismo; algo que casi es inevitable, con tal que se le conceda libertad. Pues ahí siempre nos encontramos con algunos que piensen por cuenta propia incluso entre quienes han sido erigidos como tutores de la gente, los cuales, tras haberse desprendido ellos mismos del yugo de la minoría de edad, difundirán en torno suyo el espíritu de una estimación racional del propio valor y de la vocación a pensar por sí mismo. Pero aquí se da una circunstancia muy especial: aquel público, que previamente había sido sometido a tal yugo por ellos mismos, les obliga luego a permanecer bajo él, cuando se ve instigado a ello por algunos de sus tutores que son de suyo incapaces de toda ilustración; así de perjudicial resulta inculcar prejuicios, pues estos acaban por vengarse de quienes fueron sus antecesores o sus autores”. Este fragmento de Kant es similar a aquel en que los prisioneros de la caverna calumnian y persiguen hasta la muerte al filósofo que intenta enseñarles el camino hacia la luz. Si lo exponemos en términos políticos diríamos que es posible inspirar a un pueblo para que busque su libertad pero también es probable que es mismo pueblo exija luego que se restaure el orden. Así de vengativos son los prejuicios. Kant, por tanto, rechaza de plano la posibilidad de una revolución que probablemente termine en un nuevo despotismo. 6-La Ilustración solo requiere de una condición, la libertad entendida como el uso público de la razón en todos los terrenos. Esta libertad ha de tener límites bien definidos en el caso del uso privado de la razón. “Para esta Ilustración tan solo se requiere libertad y, a decir verdad, la más inofensiva de cuantas pueden llamarse así: el hacer público de la propia razón en todos los terrenos. Actualmente oigo clamar por doquier: ¡no razones! El oficial ordena: ¡no razones, adiéstrate! El asesor fiscal: ¡no razones y limítate a pagar tus impuestos! El consejero espiritual: ¡no razones, ten fe!”. Con este texto, Kant nos instruye de que los administradores del estado, los tutores (el ejército, Hacienda y el clero) no cesan de dar órdenes y además prohíben a todos razonar, pues ven en el librepensamiento un peligro para el orden social y no una condición necesaria para el progreso de la humanidad. Así, todo el que forma parte de la maquinaria del Estado debe obedecer y el uso público de la razón debe ser limitado por su uso privado. Pero esa contradicción entre el “traje de la fiesta de la libertad” y el “delantal de la esclavitud” llevado en casa, puede deberse al miedo a la censura, pues Kant ya había tenido problemas con la publicación de La religión dentro de los límites de la mera razón donde somete los dogmas religiosos al tribunal de la razón. Para completar dicho preámbulo explicativo, a continuación un resumen de la mano de Guadalupe Estefanía Arenas (cela-alienado.blogspot.com): La Ilustración es el escape del hombre de la minoría de edad que él mismo se ha provocado. Dicha minoría de edad es la incapacidad del propio ser humano de razonar o desarrollar su entendimiento por el mismo y esto lleva directamente a una dependencia que sugiere la intervención de otra persona para la toma de decisiones. La tesis central de la Ilustración se formuló a través de la consigna: “¡atrévete a pensar!”, esto es, servirnos de nuestro propio entendimiento de manera autónoma. Sin embargo, el hombre prefiere permanecer en el estado de minoría de edad por comodidad ya que, acercarnos a la verdad, implica un gran esfuerzo pero sobre todo porque el hombre se enajena a partir de la pereza y la cobardía, es decir, el mal uso de sus dones naturales (la razón, es pues, un don natural del ser humano); así, siempre buscará alguien que piense por él. Los prejuicios son otro factor que nos impide razonar porque solo podemos llegar a percibir una realidad ficticia y se originan a partir de la dependencia hacia una figura de tutoría. Para poder ser ilustrado, lo único que se necesita es la libertad; mediante la libertad se puede preservar la tranquilidad y bienestar del Estado; de esta forma, la libertad no es sin la razón. Hay dos tipos de uso de la razón: la pública y la privada. La que es totalmente libre es la pública, debe ejercerse en todos los ámbitos de la vida y es llevada a cabo por un intelectual; en cambio, la privada es limitada pues solamente implica la obediencia sobre todo si se pertenece a alguna institución. Así, cuando uno ejerce un cargo y tiene que cumplir con él, no ejerce el poder libre sino que “hace las cosas en nombre de otro”. Con la razón pública, los individuos pueden incluso hacer críticas en todos los aspectos, incluido el Estado pero dichas críticas no desligan a los hombres de cumplir con sus obligaciones y con las leyes. Una de las figuras de la Ilustración y que extendió estos ideales fue Federico el Grande de Prusia, digno de ser alabado por dejar a sus súbditos pensar por ellos mismos. El hombre solo puede postergar la Ilustración, pero no desaparecerla por completo porque de esta manera se atentaría contra la propia naturaleza del individuo que radica en el uso correcto de la razón. Bibliografía: Kant, Inmanuel. ¿Qué es la ilustración? Madrid: Alianza, 2007.
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Educar con amor

LA CRISIS DE LAS HUMANIDADES EN LA ACTUALIDAD: CAUSAS Y CONSECUENCIAS

Hay una interrelación de causas históricas, filosóficas, científicas, sociológicas, psicológicas, educacionales y espirituales implicadas en la crisis epistemológica que padece la cultura occidental. La trascendencia de dicho abismo cultural no puede provenir de una filosofía materialista ni de una ciencia positivista sino de las Humanidades y, más concretamente, mediante una paradigmática evolución desde la académica filosofía tradicional hacia la filosofía transpersonal, lo cual propugna inherentemente una educación transracional como misión espiritual para una sanación trascendental del sujeto cognoscente. La filosofía tradicional se sustenta en una epistemología de lo conmensurable mediante el dualismo sujeto-objeto que ha dominado en el pensamiento Occidental hasta la llegada de la física cuántica (“ello”), y requiere de una complementación cognitiva mediante la hermenéutica de lo inconmensurable cuyos campos de estudio son la profundidad del “yo” y la intersubjetividad de todos “nosotros”. En la modernidad, estas tres esferas (ello-yo-nosotros) fueron diferenciadas por Kant mediante sus Tres Críticas: la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). Y la misión de la postmodernidad mediante las humanidades es integrar los individuos (yo) en una conciencia colectiva (nosotros) mediante una filosofía transpersonal que incorpore una ética epistémica bajo una episteme transracional. Así, la brecha epistemológica de Occidente es una brecha entre la racionalidad y la espiritualidad, y requiere de una renovada interpretación de la historia del pensamiento, su ciencia y la propia espiritualidad pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa. Tantos cambios de paradigmas vislumbran la convergencia de la ciencia, la moral y la estética como primer objetivo humanístico a ser impartido en las universidades mediante una educación transracional que contemple a la filosofía transpersonal. La filosofía transpersonal es una disciplina que estudia la espiritualidad y su relación con la ciencia así como los estudios de la conciencia, y propone la integración entre la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable mediante una intuición moral básica aprehendida desde la no dualidad por el sujeto cognoscente. La filosofía tradicional surgida de la modernidad (razón egóica) ha desembocado en el pensamiento único neoliberal y ha secuestrado a la racionalidad colectiva expresada en las democracias occidentales mediante el yugo de una plutocracia. Del mismo modo que la filosofía escolástica supeditó la razón a la fe, el economicismo neoliberal ha sometido la razón al servicio de la fe ciega en los mercados económicos globalizados a manos de Los amos del mundo, todo un terrorismo financiero contra la humanidad. Al reincorporar la espiritualidad en la razón humana, la filosofía transpersonal es una renovada visión y una superación paradigmática de la filosofía tradicional y, por tanto, un giro participativo hacia el misticismo y el estudio de las religiones (Teología), cuestiones que convergen inevitablemente con la metafísica (Filosofía).
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DOS MODOS DE SABER: RACIONALIDAD VERSUS ESPIRITUALIDAD

LA CIENCIA DE LA CONCIENCIA: DOS MODOS DE SABER: RACIONALIDAD VERSUS ESPIRITUALIDAD

Este artículo está reproducido en el capítulo 8 de la tercera parte de la obra FILOSOFÍA TRANSPERSONAL Y EDUCACIÓN TRANSRACIONAL Este artículo está reproducido en la segunda parte de la obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD “La filosofía ha sido sustituida por un reduccionismo psicológico, en sentido positivista, que no es capaz de dar razones sobre el verdadero sentido de la vida, pues deja de lado la visión espiritual inherente al ser humano” (Amador Martos, filósofo transpersonal). El artículo Dos modos de saber: la falacia del sistema educativo occidental ha motivado preguntas como éstas: ¿ Cómo se relaciona la física cuántica con los místico?, ¿Cómo evidenciar las raíces científicas que entronan con la espiritualidad? Para dar respuesta a ello, reproduzco a continuación un capítulo-resumen de esos Dos modos de saber, extraído de La educación cuántica y a su vez de El espectro de la conciencia de Ken Wilber. 1 - No dualidad Desde el surgimiento de la física cuántica, han sido innumerables los intentos por buscar un acercamiento y un entendimiento del viaje de la transformación interior, una cuestión que Platón dejó explicada metafóricamente mediante el Mito de la Caverna. La educación cuántica postulada en este ensayo no pretende ser un manual más de autoayuda y de crecimiento personal, aunque también, sino pretende evidenciar las raíces científicas que entronan con la espiritualidad. En esa dirección, Ken Wilber, mediante su obra El espectro de la conciencia, realiza un sesudo esfuerzo y explica que la conciencia, al igual que la radiación y la luz, se proyecta en una multitud de “longitudes de ondas” al descender hacia el tiempo y el espacio. En consecuencia, diversas religiones y terapias se corresponden con distintas zonas del “espectro de la conciencia”. La obra de Wilber es una magnífica síntesis de religión, física y psicología que refuta la filosofía del materialismo, convirtiéndose en el esfuerzo más serio y documentado para conciliar en un solo cuerpo de doctrina las dos grandes tradiciones de Oriente y Occidente. A partir de la obra de Wilber, la física cuántica (método científico) y el misticismo (método trascendental), se evidencian como dos modos de saber, diferentes pero complementarios. Así, el pensamiento cuántico (no dualidad entre sujeto y objeto) se presenta como una alternativa epistemológica al tradicional materialismo científico (dualidad entre sujeto y objeto), aunque los escépticos lo descalifiquen peyorativamente como “misticismo cuántico”. 2 - Tres niveles de conciencia: ego, existencial y mental Sin embargo, para zanjar esa dicotomía cognitiva, es preciso argumentar debidamente el giro copernicano en la mirada del “ver para creer” (materialismo científico) al “creer para ver” (fenomenología de la conciencia). Para tal objetivo, voy a argumentar dicha cuestión con los razonamientos argüidos por Wilber en la citada obra El espectro de la conciencia. De un modo sinóptico, Wilber distingue entre tres niveles en el espectro de la conciencia: el del ego, el existencial y el mental. El nivel del ego es aquella banda de la conciencia que abarca nuestro papel, la idea que tenemos de nosotros mismos, nuestra imagen, con sus aspectos conscientes e inconscientes, así como la naturaleza analítica y discriminatoria de nuestro intelecto, de nuestra “mente”. El segundo nivel principal, el nivel existencial, incluye la totalidad de nuestro organismo, tanto somático como psíquico, y por consiguiente comprende nuestro sentido básico de la existencia, de nuestro ser, unido a nuestras premisas culturales que, en muchos sentidos, moldean esta sensación básica de la existencia. El tercer nivel, el mental, es conocido comúnmente como “conciencia mística”, y comprende la sensación de ser fundamentalmente uno con el universo. Así como el nivel del ego incluye la mente, y el nivel existencial incluye la mente y el cuerpo, el nivel mental incluye la mente, el cuerpo y el resto del universo . En resumen, el nivel del ego es lo que uno experimenta cuando se siente padre, madre, abogado, ejecutivo, norteamericano, o asume cualquier otro papel o imagen. El nivel existencial es lo que uno siente “bajo” la imagen de uno mismo; es decir, la sensación de una existencia orgánica total, la convicción profunda de que uno existe como sujeto independiente de todas sus experiencias. El nivel mental es exactamente lo que uno siente en este mismo momento antes de sentir cualquier otra cosa: la sensación de ser uno con el cosmos. El nivel del ego y el existencial unidos constituyen nuestra sensación general de ser un individuo autoexistente e independiente: este es el nivel al que se dirigen la mayoría de los enfoques occidentales. Las escuelas orientales, por otra parte, suelen mostrar un mayor interés por el nivel mental, eludiendo así por completo los niveles egocéntricos. En pocas palabras, el propósito de las psicoterapias occidentales es el de “reparar” el yo individual, mientras que en los enfoques orientales se proponen trascender el yo. Si deseamos ir más allá de los confines del yo individual, encontrar un nivel de conciencia todavía más rico y generoso, aprendamos entonces de los investigadores del nivel mental, en su mayoría “orientales”, que se ocupan del concienciamiento místico y de la conciencia cósmica. La inmensa mayoría de la gente, especialmente la sociedad occidental, no está preparada, dispuesta o capacitada para seguir una experiencia mística, ni es conveniente empujarla a dicha aventura. El objetivo primordial de los enfoques orientales no son el de reforzar el ego, sino el de trascenderlo de un modo total y completo, para alcanzar la liberación y la iluminación. Estos enfoquen pretenden conectar con un nivel de conciencia que ofrece una libertad total y la liberación completa de la raíz de todo sufrimiento. Los enfoques orientales y occidentales son, por consiguiente, asombrosamente dispares. Tras esta breve introducción al espectro de la conciencia según Ken Wilber, veamos a continuación su argumentación acerca de los dos modos de saber. Dada la actual superabundancia de técnicas, métodos, escuelas, filosofías y disciplinas psicológicas, el auténtico problema, tanto para el terapeuta como para el lego, consiste en descubrir una similitud ordinal, una lógica interna, un hilo de continuidad en esta vasta complejidad de sistemas psicológicos distintos y frecuentemente contradictorios. En términos generales, podemos por consiguiente afirmar que los campos principales de la psicoterapia oriental y occidental se ocupan de diferentes niveles del espectro. Por consiguiente, una psicología auténticamente integradora y compaginadora puede y debe servirse de las introspecciones complementarias procedentes de cada una de esas escuelas psicológicas. 3 - La filosofía perenne Dada nuestra voluntad experimental de investigar todos los niveles de la conciencia, desembocamos en la filosofía perenne, ya que en realidad no se trata de una filosofía basada en la especulación, sino de una experiencia basada en uno de nuestros niveles de la conciencia: el mental. En todo caso, siguiendo dicha filosofía perenne, es inevitable considerar el yo individual, en cierto sentido, como una ilusión y su mundo como un sueño. No obstante, con esto no se menosprecian en absoluto los enfoques occidentales, ya que, aunque las disciplinas orientales puedan despertarnos de dicho sueño, los occidentales pueden evitar, entretanto, que el sueño se convierta en una pesadilla. Aprovechemos ambas. Así es como hay dos modos de saber. 4 - Dos modos de saber Del mismo modo que un cuchillo no puede cortarse a sí mismo, el universo tampoco es capaz de verse en su totalidad como objeto, sin mutilarse por completo. Todo intento de asimilar el universo como objeto de conocimiento es, por consiguiente, profunda e inextirpablemente contradictorio; y cuando mayor parece su éxito, mayor es en realidad su fracaso. No obstante, es curioso que ese tipo de conocimiento dualista según el cual el universo se divide en sujeto y objeto (así como verdad y mentira, bueno y malo, etcétera) constituya la base fundamental de la filosofía, la teología y la ciencia de Occidente. La filosofía occidental, en general, es la filosofía griega, y la filosofía griega es la filosofía de los dualismos. La mayoría de los principales temas filosóficos debatidos todavía hoy fueron creados y modelados por los filósofos de la antigua Grecia. De ahí que Whitehead afirmara que la filosofía occidental es una esmerada nota a pie de página en la obra de Platón. Lamentablemente, la investigación de la historia del “tronco principal” del pensamiento occidental en busca de una solución convincente al problema del dualismo equivale tan solo a aproximarse todo lo posible a la muerte por aburrimiento. Solo en la historia reciente hemos comenzado a presenciar la eliminación de los dualismos que impregnan el pensamiento occidental desde hace veinticinco siglos. Esta increíble historia empezó en Europa durante el siglo XII. Fue la época de los descubrimientos, del Renacimiento, de las exploraciones, de hombres como Gutenberg, Petrarca, Vasco de Gama, Colón, Cortés, Da Vinci, Miguel Ángel, Tiziano, Marco Polo, Copérnico. El hombre dejó de considerarse como un peón pasivo en un juego divino, para dedicarse a la exploración y a la investigación en un sinfín de direcciones distintas: nuevos ideales, nuevos conceptos geográficos, nuevas formas de experimentar su existencia personal. Sin embargo, este ímpetu explorador colectivo siguió siendo oscuro, difuso y descoordinado hasta que se introdujo el concepto dualista más influyente concebido por la mente humana: alrededor de 1600, Kepler y Galileo formularon simultánea e independientemente el principio de que las leyes de la naturaleza pueden ser descubiertas a través de las mediciones, y aplicaron dicho principio a su propio trabajo. Así como Aristóteles se había dedicado a clasificar, Kepler y Galileo se propusieron medir. En el transcurso de un siglo, el hombre europeo se quedó plenamente intoxicado con este nuevo concepto de la medición, la cuantificación; no era solo una mejora progresiva de la humanidad, ni la felicidad garantizada, lo que prometía la nueva ciencia de la medición, sino el conocimiento de la realidad absoluta y definitiva que jamás había estado al alcance del hombre en épocas anteriores. Los científicos de aquella época habían empezado a construir una metodología a partir del dualismo cartesiano del sujeto frente al objeto, de tal persistencia que acabaría por desintegrar el propio dualismo en el que se basaba. La ciencia clásica estaba destinada a ser autoaniquilada. A pesar de negar rotundamente todo lo no medible, no objetivo y no verificable, la ciencia estaba dispuesta a seguir su propio rumbo con rigor y honradez hasta sus últimas consecuencias, que no tardarían en manifestarse. En 1900, la ciencia estaba convencida de que había llegado casi al fin de la realidad. Había, sin embargo, dos fenómenos importantes para los que la mecánica clásica no ofrecía explicación alguna. Uno de ellos era el efecto fotoeléctrico; el otro es el que ahora, sin poder evitar una carcajada, se denomina catástrofe ultravioleta. Fue verdaderamente una catástrofe, ya que introdujo la primera fisura en la “rígida estructura” del dualismo científico. El problema hace referencia a la radiación de energía procedente de ciertos cuerpos térmicos y los datos experimentales no correspondían a las teorías físicas existentes. A esta incógnita acudió el ingenio de Max Planck que, en un audaz y radical salto genial, propuso que la energía no era continua, como se suponía, sino que aparecía en discretos paquetes o quanta. Albert Einstein tomó la teoría de Planck y la aplicó con éxito al efecto fotoeléctrico, al tiempo que Neils Bohr la aplicaba a la física subatómica. Louis de Broglie supo aprovechar estos acontecimientos para demostrar que la materia, al igual que la energía, producía ondas, lo cual indujo a Erwin Schroedinger a formular la monumental mecánica cuántica. Y todo ello en el plazo escaso de una generación. Todos estos formidables descubrimientos culminaron en la ineludible y sin embargo devastadora conclusión, formulada como principio de indeterminación de Heisenberg, cuyo alcance fue (y sigue siendo) enorme. Recordemos que la ciencia había progresado basándose en el dualismo de un sujeto frente a un objeto, un observador frente a un acontecimiento, considerando que la realidad era aquello susceptible de ser medido y verificado objetivamente. Esta investigación dualista se extendió por fin al mundo de la física subatómica y, como es natural, el objetivo de los científicos era el de señalar y medir las “partículas”, tales como los electrones, que componía el átomo, ya que se las suponía la realidad de las realidades, los componentes finales e irreductibles de toda la naturaleza. He ahí precisamente la clave del problema. Los físicos en cuestión habían llegado al punto de aniquilación y el supuesto que les había conducido hasta el mismo, el de que el observador es independiente del acontecimiento, y el de que se puede manipular dualmente el universo sin alterarlo, resultó ser insostenible. De algún modo misterioso, el sujeto y el objeto estaban íntimamente unidos, y las múltiples teorías que habían supuesto lo contrario se tambaleaban. Como el físico Eddington declaró: “Algo desconocido hace algo que no comprendemos; he ahí a lo que se reduce nuestra teoría. No parece una teoría particularmente esclarecedora”. Esta incapacidad de definir totalmente las “realidades definitivas” del universo halló su expresión matemática en el principio de indeterminación de Heisenberg, y marcó el fin del enfoque clásico y puramente dualista de la realidad. En este sentido, Whitehead afirmó: “El progreso de la ciencia ha llegado ahora a un nuevo punto de partida. Los sólidos cimientos de la física se han desmoronado. Los viejos cimientos del pensamiento científico se convierten en incomprensibles. Tiempo, espacio, materia, material, éter, electricidad, mecanismo, organismo, configuración, estructura, pauta, función; todo ello debe ser reinterpretado. ¿Qué sentido tiene hablar de explicación mecánica cuando no sabemos lo que se entiende por mecánica?”. La revolución cuántica fue tan cataclísmica debido a que no atacó una o dos conclusiones de la física clásica, sino sus propios cimientos, la base que servía de soporte para la totalidad de su estructura, es decir, el dualismo sujeto-objeto. Estas últimas realidades se desplazan cada vez que uno intenta medirlas. Quedó perfectamente claro para dichos físicos que la medición objetiva y la verificación no podían ser ya determinantes de la realidad absoluta, debido a que el objeto medido no se podía separar nunca por completo del sujeto medidor; lo medido y el medidor, lo verificado y el verificador, a este nivel, son una y la misma cosa. El sujeto no puede manipular el objeto, porque el sujeto y el objeto son en definitiva una y la misma cosa. Al mismo tiempo que se desintegraba la “rígida estructura” del dualismo científico en la física, un joven matemático llamado Kurt Gödel elaboraba lo que fue sin duda el tratado más increíble en su género. En esencia, es una especie de analogía lógica del principio físico de indeterminación de Heisenberg. Conocido en la actualidad como “teorema de Gödel”, consiste en una rigurosa demostración matemática de que todo sistema lógico cerrado debe poseer por lo menos una premisa, que no se puede demostrar o verificar sin contradecirse a sí misma. Así pues, tanto desde un punto de vista lógico como físico, la verificación “objetiva” no es prueba de la realidad. Si todo debe ser verificado, ¿cómo se verifica al verificador, ya que sin duda forma parte del todo? En otras palabras, cuando el universo se divide en sujeto y objeto, en un estado que ve y otro que es visto, algo queda siempre al margen. En el fondo del mundo físico, el principio de indeterminación; en el fondo del mundo mental, el teorema de Gödel: la misma brecha, el mismo universo que se alude a sí mismo, el mismo “algo falta” (nos encontramos asimismo con el mismo principio a nivel psicológico en la generación del inconsciente). Cuando la ciencia empezó con el dualismo entre el sujeto y el objeto cometió un error y en las primeras décadas del siglo XX había llegado al borde de la aniquilación. ¿Es la conciencia en realidad materia, o es la materia en realidad conciencia? La decisión final dependía por lo general de la inclinación individual. Bertrand Rusell lo resumió sucintamente: “Podemos denominar al mundo físico o mental, o ambas cosas, según se nos antoje; en realidad las palabras no cumplen ningún propósito”. En breve, la física cuántica había conducido a otro dualismo, el de lo mental frente a lo material, al borde de la aniquilación, donde se había desvanecido. Son numerosas las conclusiones que se pueden sacar de la introspección de la revolución cuántica: a decir verdad, tan numerosas que la mayoría de los filósofos modernos utilizan el principio de indeterminación de Heisenberg y la mecánica cuántica de Schroedinger como prueba irrefutable de cualquier teoría en la que, a la sazón, crean. La conclusión de Heisenberg es clara: “Desde el primer momento participamos en el debate entre el hombre y la naturaleza, en el que la ciencia solo juega una parte, de modo que la división habitual del mundo entre sujeto y objeto, mundo interno y mundo externo, cuerpo y alma, ha dejado de ser adecuada y crea dificultades”. Erwin Schroedinger coincide plenamente con ello y se limita a afirmar: “Es imposible evitar dichas dificultades, a no ser que se abandone el dualismo”. “Abandonar el dualismo” era exactamente lo que la nueva física había hecho. Además de eliminar la barrera ilusoria entre sujeto y objeto, onda y partícula, mente y cuerpo, mental y material, con la brillante ayuda de Albert Einstein, la nueva física abandonó también el dualismo de espacio y tiempo, energía y materia, e incluso espacio y objetos. Al eliminar el dualismo fundamental entre sujeto y objeto, dichos físicos abandonaron en principio todos los dualismos. Es precisamente en el dualismo de “crear dos mundos de uno solo” donde el universo se divide y mutila. Y la propia base de esta “creación de dos mundos de uno solo” la constituye la ilusión dualista de que el sujeto es fundamentalmente distinto e independiente del objeto. Como hemos visto, esto fue precisamente lo que los mencionados físicos acabaron por descubrir, la introspección culminante de trescientos años de investigación científica consistente y persistente. Este descubrimiento es de suma importancia, ya que permitió que los científicos en cuestión comprendieran lo inadecuado del conocimiento dualista, a condición de reconocer (aunque solo fuera vagamente) la posibilidad de otro modo de conocer la realidad, que no separe al conocedor de lo conocido, ni al sujeto del objeto. Respecto a este segundo modo, Eddington dice: “Tenemos dos géneros de conocimiento que yo denomino conocimiento simbólico y conocimiento íntimo. Las formas más comunes de razonar han sido desarrolladas exclusivamente para el conocimiento simbólico. El conocimiento profundo no es susceptible de codificación ni análisis; o mejor dicho, cuando intentamos analizarlo se pierde su intimidad y la remplaza el simbolismo”. Eddington denomina el segundo modo de conocimiento “íntimo”, porque el sujeto y el objeto están íntimamente unidos en dicha operación. La física, y para el caso la mayoría de las disciplinas intelectuales occidentales, no trataban del “mundo propiamente dicho” debido a que operaban a través del modo dualista del conocimiento, y de lo que se ocupaban por consiguiente era de las representaciones simbólicas de dicho mundo. Por consiguiente, nuestras palabras, nuestras ideas, nuestros conceptos, nuestras teorías, e incluso nuestro lenguaje cotidiano no son más que “mapas” del mundo real. Así, nuestras ideas científicas y filosóficas sobre la realidad no son la realidad propiamente dicha. Por consiguiente, de acuerdo con lo descubierto por los mencionados físicos, disponemos de dos modos básicos de conocer: el primero denominado mapa, conocimiento simbólico, inferencial o dualista (“método científico” a partir del cual se puede inferir el “mapa sociológico”), y el segundo conocido como íntimo, directo o conocimiento no dual (“misticismo contemplativo” como corolario al “mapa psicológico”). Como hemos visto, la ciencia en general partió exclusivamente del conocimiento simbólico y dualista “estilo mapa”, concentrándose en las “sombras”, pero como consecuencia de los últimos descubrimientos en las ciencias físicas, este modo de conocer ha resultado inadecuado, por lo menos en ciertos aspectos, para el “conocimiento auténtico” tan falazmente prometido. Dicha insuficiencia ha inducido a numeroso físicos a recurrir al segundo modo, o íntimo, de conocer, o por lo menos a plantearse la necesidad de dicho tipo de conocimiento. Estas dos formas de conocimiento se distinguen también con toda claridad en el hinduismo, que en el Mundaka Upanishad (1.1.4) declara: “Existen dos modos de conocimiento que podemos alcanzar, que los conocedores de Brahma denominan superior e inferior”. El mundo inferior corresponde a lo que nosotros hemos denominado mapa simbólico del conocimiento. El mundo superior “no se alcanza avanzando progresivamente a través de las órdenes inferiores del conocimiento, como si se tratara de la última etapa de una serie, sino de golpe, de un modo, por así decirlo, intuitivo e inmediato”. Esto corresponde a nuestro segundo modo de conocimiento, o no dual, ya que se trata de una visión intuitiva de la no dualidad. Quizá ningún filósofo moderno ha hecho tanto hincapié en la importancia fundamental de distinguir dichos dos modos de conocimiento como Alfred North Whitehead, que ha señalado insistentemente que las características fundamentales del conocimiento simbólico son la abstracción y la bifurcación (es decir, la dualidad), haciendo caso omiso de todo lo demás, por lo que “la abstracción no es más que la omisión de parte de la verdad”. El conocimiento simbólico o representativo es un modo de conocimiento con el que todos estamos familiarizados: se considera al sujeto “independiente” del objeto y el “saber” consiste en establecer una cadena externa de intermediarios físicos o mentales que vinculen el pensamiento con el objeto. Sin embargo, el segundo modo de conocimiento no contiene dicha duplicidad ya que, en palabras de William James, “cuando el conocimiento es inmediato e intuitivo, el contenido mental y el objeto son idénticos”. Ahora bien, si es cierto que al dividir el universo en sujeto y objeto, en conocedor y conocido, al crear “dos mundos de uno solo”, el universo queda desgarrado y aislado de sí mismo, nuestra única esperanza de conectar con la realidad-si es que efectivamente existe- dependerá necesariamente del abandono total del modo dualista de conocimiento, que no hace más que repetir dicho acto primigenio de mutilación en cada uno de sus pasos. En tal caso, debemos abandonar el modo simbólico-dualista de conocimiento, que desgarra la textura de la realidad en el propio intento de comprenderla. En otras palabras, lo que debemos hacer es salir de las tinieblas del conocimiento crepuscular, para entrar en el resplandor del conocimiento diurno; si nuestro propósito es conocer la realidad, es al segundo modo de conocimiento al que debemos recurrir. De momento nos basta con saber que poseemos dicho conocimiento diurno, pero nuestra satisfacción será enorme cuando logremos despertarlo plenamente. 5 - Un nuevo paradigma de conocimiento: la conciencia transpersonal Hasta aquí la argumentación, pienso, magistralmente expuesta por Ken Wilber respecto a los dos modos de saber. Desde el surgimiento de la física cuántica, tal es el debate entre los materialistas científicos (método científico) y los mal llamados “místicos cuánticos”(método trascendental). Dicha dicotomía cognitiva, en realidad, es una réplica epistemológica entre la ciencia como medio de conocimiento objetivo y el misticismo como conocimiento revelado que plantean las diversas religiones. Por tanto, el debate que se plantea desde el surgimiento de la física cuántica es el encontronazo entre la racionalidad y la espiritualidad (Laszlo, 2007), una cuestión de hondo calado abordada pedagógicamente como La educación cuántica y que propugna ese nuevo paradigma de conocimiento donde el “misticismo cuántico” debe ser reconsiderado como filosofía transpersonal. Sin embargo, dicha cuestión también puede ser consultada en Cuestiones cuánticas, una obra de Ken Wilber (2013) que recopila los escritos místicos de los físicos más famosos del mundo. Son unos escritos místicos de los científicos más eminentes de nuestra era, los padres fundadores de la relatividad y de la física cuántica. Todos ellos, con un lenguaje asequible y ajeno a la terminología técnica, expresan su convicción de que la física y la mística, de alguna manera, son complementarias. Sin lugar a dudas, son cada vez más los científicos que escapan de la exclusiva mirada del materialismo científico y abrazan a la espiritualidad. Ken Wilber, en esta magistral clase de filosofía de la ciencia, nos demuestra que hay dos modos de conocer: el método científico y el trascendental, diferentes pero complementarios. El primero languidece con el pensamiento occidental al proyectarse el sujeto en el objeto, el materialismo, el poder de la razón destruyendo la biosfera, en definitiva, todo un racionalismo pragmático; y el segundo, el racionalismo espiritual, es el artífice de un nuevo mundo que vislumbra el empoderamiento consciente de las personas, y cuya primera condición es trascender el ego para ver la vida de un modo compasivo, y que para cambiar el mundo, hay que comenzar precisamente por uno mismo, uniendo la sabiduría (Droit, 2011) y el amor (Hüther, 2015) en una nueva percepción consciente no dual, pues conocimiento y amor son como dos caras de la misma moneda donde, el saber sin amor, es puro egoísmo. Es dicho proceso de autopoiesis desde la razón al espíritu colectivo el causante del problema epistemológico entre los materialistas científicos y los místicos cuánticos. El método científico como único medio de llegar al conocimiento, mediante la física cuántica, ha llegado a los confines del universo: el propio sujeto, pues objeto y sujeto son una y la misma cosa. Todo un giro copernicano del “ver para creer” al “creer para ver”, uno nuevo paradigma de conocimiento propuesto por los místicos cuánticos al aunar ciencia y espiritualidad, restando así supremacía respectivamente a los poderes fácticos quienes controlan la ciencia, y a las religiones quienes obnubilan la razón de sus fieles. Dicha introspección inquiere, inexorablemente, de un nuevo paradigma de conocimiento, una tarea ya emprendida por científicos como Ken Wilber (2005a), Fritjof Capra (2000), Amit Goswami (2010), Rupert Sheldrake (1994), Deepak Chopra (2007), Joe Dispenza (2012), Jean-Pierre Garnier Malet (2012), Bruce Lipton (2007), Félix Torán (2011), Pim Van Lommel (2012), Alexander Eben (2013), Michio Kaku (2007), Eduardo Zancolli (2003), Francisco Barsonell (2012), José Miguel Gaona (2012), etcétera. Hay dos modos de saber. Que cada cual, según sus convicciones, elija el suyo. Sin embargo, mediante la sabia argumentación de Ken Wilber, esos dos modos de saber se constituyen en sustratos epistemológicos y permiten diferenciar respectivamente entre la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable (Martos, 2015), entre la ciencia y la religión, entre la razón y el espíritu. Con la emergencia de la mente a partir de la modernidad, el Espíritu comienza a tomar conciencia de sí mismo, lo cual, entre otras cosas, introduce en el mundo la conciencia moral, una moral, por cierto, completamente ajena al mundo de la naturaleza. Por tanto, el Espíritu está comenzando a despertar a sí mismo, conocerse a sí mismo a través de los símbolos, los conceptos, dando así origen al mundo de la razón y, en particular, al mundo de las morales conscientes. Así, pues, la naturaleza es Espíritu objetivo, mientras que la mente es Espíritu subjetivo. En ese momento histórico -en el momento en que la mente y la naturaleza se diferenciaron-, el mundo parece escindirse en dos, la mente reflexiva y la naturaleza reflejada, pero la modernidad se hallaba temporalmente estancada en la batalla entre la mente y la naturaleza, entre el ego y el eco. En opinión de Shelling, esta síntesis no dual como identidad entre el sujeto y el objeto en un acto atemporal de autoconocimiento, es una intuición mística directa. Para Shelling, y también para su amigo y discípulo Hegel, el Espíritu se enajena de sí mismo para dar lugar a la naturaleza objetiva, despierta a sí mismo en la mente subjetiva y termina retornando así en la pura conciencia inmediata no dual en la que sujeto y objeto son uno, y la naturaleza y la mente se funden en la actualización del Espíritu. El Espíritu se conoce a sí mismo objetivamente como naturaleza, se conoce subjetivamente como mente y se conoce absolutamente como Espíritu. Esos tres momentos también son conocidos como subconsciente, consciente y supraconsciente, o dicho de otro modo, prepersonal, personal y transpersonal; o preracional, racional y transracional; o biosfera, noosfera y teosfera (Wilber, 2005b: 396-398). Todo ello, traducido en términos evolutivos y psicológicos (Laszlo, 2004), equivale a decir que El gen egoísta (Dawkins, 2002) puede ser trascendido conscientemente Más allá del ego (Vaughan y Walsh,2000), dicho de otro modo, el egoísmo puede ser trascendido hacia la compasión y, respectivamente, la conciencia personal hacia la conciencia transpersonal (1) (Martos, 2008). Así, desde dicha perspectiva, la afirmación de Dawkins (2002: 3) de que “el amor universal y el bienestar de las especies consideradas en su conjunto son conceptos que, simplemente, carecen de sentido en cuanto a la evolución”, es un simple reduccionismo desde el materialismo científico, obnibulado por una prepotencial racional en cuanto causa explicativa al obviar que el Kosmos (2) es autotrascendente y regido por los veinte principios (3). Dicho de otro modo, La evolución del amor (Hüther, 2015) ya es contemplada desde la neurobiología y la sociobiología como un fenómeno de la evolución humana pues, más allá del valor de los genes egoístas o la superviviencia del más fuerte, interviene la capacidad de elección de pareja por motivos distintos a la simple atracción física o el instinto reproductor. Para Hüther, a pesar del surgimiento de la razón y del pensamiento crítico, el sentimiento del amor sigue siendo importante por su influencia en el futuro de la especie humana pues es la fuente de nuestra creatividad y la base de nuestra existencia y nuestros logros culturales y, más decisorio aún, nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. En definitiva, la única fuerza que puede vencer a la competencia autodestructiva es el amor mediante el compromiso de equipo y la creatividad participativa. NOTAS: (1) Etimológicamente el término transpersonal significa “más allá” o “a través” de lo personal, y en la literatura transpersonal se suele utilizar para hacer referencia a inquietudes, motivaciones, experiencias, estadios evolutivos, modos de ser y otros fenómenos que incluyen pero trascienden la esfera de la individualidad y de la personalidad humana, el yo o ego (Ferrer, 2002). Entre sus intereses centrales se encuentran “los procesos, valores y estados transpersonales, la conciencia unitiva, las experiencias cumbre, el éxtasis, la experiencia mística, la trascendencia, las teorías y prácticas de la meditación, los caminos espirituales, la realización (...) y los conceptos, experiencias y actividades con ellas relacionados” (Walsh y Vaughan, 1982:14). Entre sus objetivos principales se encuentra la delimitación de las fronteras y las variedades de la experiencia humana consciente (Rowan, 1996). (Cita extraída del trabajo de investigación de Doctorado titulado Complejidad y Psicología Transpersonal: Caos, autoorganización y experiencia cumbre en psicoterapia, de Iker Puente Vigiola, Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Barcelona, 16 de Febrero de 2007). Sin embargo, a los efectos prácticos de este ensayo, el concepto de conciencia transpersonal se implementa también con la siguiente definición: En los estados modificados de consciencia estudiados por la psicología transpersonal se producen cambios en el flujo del pensamiento, en la percepción de la realidad y a nivel emocional. En estos estados pueden ocurrir experiencias de catarsis y, sobre todo, experiencias místicas o extáticas, que diversos autores han definido como religiosas, trascendentes, transpersonales o experiencias cumbre. En estas vivencias el mundo se percibe como una totalidad, en la que el propio individuo está inmerso. Se produce, al mismo tiempo, una sensación subjetiva de unidad, en la que el Yo individual se diluye, desapareciendo toda distinción significativa entre el Yo y el mundo exterior. Esta experiencia es vivida por la persona como algo positivo, y autores como Maslow o Grof señalan que puede tener efectos beneficiosos y terapéuticos. Sin embargo, la disolución del Yo previa a la sensación subjetiva de unidad, puede ser vivida por el sujeto como un momento de caos, de desequilibrio y desestructuración, de pérdida de los puntos de referencia habituales. Diversos autores se han referido a esta experiencia como muerte del ego. (Grof, 1988; Wilber, 1996; Fericgla, 2006). (Cita extraída del artículo titulado Psicología Transpersonal y Ciencias de la Complejidad: Un amplio horizonte interdisciplinar a explorar, de Iker Puente, Journal of Transpersonal Research, 2009, Vol. 1 (1), pp 19-28 ISSN: 1989-6077). Por tanto, en este ensayo, el paso de la conciencia personala la conciencia transpersonal, debe interpretarse como la muerte del ego en su viaje iniciático hacia la percepción unitaria del sujeto cognoscente con el mundo (no dualidad entre sujeto y objeto), donde las emociones egoístas e individualistas dejan paso a la compasión. Se trataría, en suma, de un ascendente viaje iniciático-cognitivo similar al descrito como salida del mundo de las sombras en el Mito de la Caverna de Platón, para luego transmitir de un modo descendente la sabiduría adquirida en el Mundo de las Ideas, donde la reina es el Amor. (2) Wilber examina el curso del desarrollo evolutivo a través de tres dominios a los que denomina materia (o cosmos), vida (o biosfera) y mente (o noosfera), y todo ello en conjunto es referido como “Kosmos”. Wilber pone especial énfasis en diferenciar cosmos de Kosmos, pues la mayor parte de las cosmologías están contaminadas por el sesgo materialista que les lleva a presuponer que el cosmos físico es la dimensión real y que todo lo demás debe ser explicado con referencia al plano material, siendo un enfoque brutal que arroja a la totalidad del Kosmos contra el muro del reduccionismo. Wilber no quiere hacer cosmología sino Kosmología. (3) Wilber en Sexo, Ecología, Espiritualidad,72-119: 1- La realidad como un todo no está compuesta de cosas u de procesos, sino de holones. 2- Los holones muestran cuatro capacidades fundamentales: autopreservación, autoadaptación, autotrascendencia y autodisolución. Estas cuatros características son muy importantes y las vamos a estudiar una a una. 3- Autopreservación. Los holones se definen no por la materia de que están hechos (puede no haber materia) ni por el contexto en el que viven (aunque son inseparables de él), sino por el patrón relativamente autónomo y coherente que presenta. La totalidad del holón se muestra en la capacidad de preservar su patrón. 4- Autoadaptación. Un holón funciona no solo como una totalidad autopreservadora sino también como parte de otro todo mayor, y en su capacidad de ser una parte debe adaptarse o acomodarse a otros holones (no autopoiesis sino alopoiesis; no asimilación sino acomodación). 5- Autotrascendencia (o autotransformación). La autotrascendencia es simplemente la capacidad que tiene un sistema de llegar más allá de lo dado, e introducir en cierta medida algo novedoso; una capacidad sin la cual es seguro que la evolución no hubiera podido ni siquiera comenzar. El universo tiene la capacidad intrínseca de ir más allá de lo que fue anteriormente. 6- Autodisolución. Dado que cada holón es también un supraholón, cuando es borrado –cuando se autodisuelve en sus subholones- tiende a seguir el mismo camino descendente que éstos han seguido en el camino ascendente: las células se descomponen en moléculas, que a su vez se descomponen en átomos, y éstos en partículas que desaparecen en las probabilidades nubes transfinitas de “burbujas dentro de burbujas”. 7- Los holones emergen. Emergen nuevos holones debido a la capacidad de autotrascendencia. Primero las partículas subatómicas; después los átomos, moléculas, los polímeros; después las células, y así sucesivamente. 8- Los holones emergen holárquicamente. Es decir, jerárquicamente, como una serie ascendente de totalidades/partes. Los organismos contienen células, pero no al revés; las células contienen moléculas, pero no al revés; las moléculas contienen átomos, pero no al revés. 9- Cada holón emergente trasciende pero incluye a sus predecesores. Todas las estructuras básica y funciones son preservadas y llevadas a una identidad mayor, pero todas las estructuras de exclusividad y las funciones que existían debido, al aislamiento, a la separación, a la parcialidad, a la individualidad separada, son simplemente abandonadas y reemplazadas por una individualidad más profunda que alcanza una comunión más amplia de desarrollo. 10- Lo inferior establece las posibilidades de lo superior; lo superior estable las probabilidades de lo inferior. Aunque un nivel superior va “más allá” de lo dado en el nivel inferior, no viola las leyes o patrones del nivel inferior; no está determinado por el nivel inferior, pero tampoco puede ignorarlo. Mi cuerpo sigue las leyes de la gravedad, mi mente se rige por otras leyes, las de comunicación simbólica y la sintaxis lingüística; pero si mi cuerpo se cae por un precipicio, mi mente va con él. 11- El número de niveles que comprende una jerarquía determinada si esta es “superficial” o “profunda”; y al número de holones en su nivel dado le llamaremos su “extensión”. Esto es importante porque establece que no es solo el tamaño de una población lo que estable el orden de riqueza (u orden de emergencia cualitativa), sino más bien viene dado por su profundidad. Veremos que una de las confusiones más generalizadas de las teorías ecológicas generales o del nuevo paradigma (ya sean “pop” o “serias”) es que a menudo confunden gran extensión con gran profundidad. 12- Cada nivel sucesivo de la evolución produce MAYOR profundidad y MENOR extensión. Así, el número de moléculas de agua en el universo siempre será menor que el número de átomos de hidrógeno y de oxígeno. El número de células en el universo siempre será menor que el de moléculas, y así sucesivamente. Simplemente quiere decir que el número de totalidades siempre será menor que el número de partes, indefinidamente. Cuando mayor sea la profundidad de un holón, tanto mayor será su nivel de conciencia. El espectro de la evolución es un espectro de conciencia. Y se puede empezar a ver que las dimensiones espirituales constituyen el tejido mismo de la profundidad del Kosmos. 13- Destruye un holón de cualquier tipo y habrás destruido todos sus holones superiores y ninguno de sus inferiores. Es decir: cuando menos profundidad tiene un holón, tanto más fundamental es para el Kosmos, porque es un componente de muchos otros holones. 14- Las holoarquías coevolucionan. Significa que la “unidad” de evolución no es el holón aislado (molécula individual, planta, o animal), sino un holón más dentro del entorno inseparablemente ligado a él. Es decir, la evolución es ecológica en el sentido más amplio. 15- Lo micro está en una relación de intercambio con lo macro en todos los niveles de su profundidad. Por ejemplo, el ser humano y los tres niveles de materia, vida y mente: todos estos niveles mantienen su existencia a través de una red increíblemente rica de relaciones de intercambio con holones de la misma profundidad en su entorno. 16- La evolución tiende a seguir la dirección de mayor complejidad. El biólogo alemán Woltereck acuño el término anamorfosis – significa, literalmente, “no ser conforme”- para definir lo que vio como rasgo central y universal de la naturaleza: la emergencia de una complejidad cada vez mayor. 17- La evolución tiende a seguir la dirección de mayor diferenciación/integración. Este principio fue dado en su forma actual, por primera vez, por Herbert Spencer (en First principles, 1862): la evolución es un “cambio desde una homogeneidad incoherente e indefinida a una heterogeneidad coherente y definida, a través de continuas diferenciaciones e integraciones”. 18- La organización/estructuración va en aumento. La evolución se mueve del sistema más simple al más complejo y desde el nivel de organización menor hacia el mayor. 19- La evolución tiende a seguir la dirección de autonomía relativa creciente. Este es un concepto muy poco comprendido. Simplemente hace referencia a la capacidad de un holón para autopreservarse en medio de las fluctuaciones ambientales (autonomía relativa es otra forma de decir individualidad). Y de acuerdo con las ciencias de la complejidad, cuando más profundo es un holón, mayor es su autonomía relativa. La autonomía relativa simplemente se refiere a cierta flexibilidad ante el cambio de las condiciones ambientales. 20- La evolución tiende a seguir la dirección de un Telos creciente. El régimen, canon, código o estructura profunda de un holón actúa como un imán, un atractor, un punto omega en miniatura, para la realización de ese holón en el espacio y el tiempo. Es decir, el punto final del sistema tiene a “atraer” la realización (o desarrollo) del holón en esa dirección, ya sea un sistema físico, biológico o mental. Ha surgido toda una disciplina dentro de la teoría general de sistemas para dedicarse al estudio de las propiedades de los atractores caóticos y de los sistemas por ellos gobernados; se le conoce popularmente como la teoría del caos. BIBLIOGRAFÍA: Barnosell, Francisco. Entre dos aguas. Barcelona: Luciernaga, 2012. Capra, Fritjof. El tao de la física. Malaga: Sirio, 2000. Chopra, Deepak. Las siete leyes espirituales del éxito. Madrid: Edaf, 2007. Dawkins, Richard. 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El declive de Occidente: De las “Tres críticas

LAS “TRES CRÍTICAS" DE KANT Y LOS “CUATRO CUADRANTES” DE KEN WILBER

Este artículo está reproducido como capítulo 2 en la primera parte de la obra FILOSOFÍA TRANSPERSONAL Y EDUCACIÓN TRANSRACIONAL “La enfermedad más grave de todos los tiempos: un ego fragmentado y disociado de la colectividad, que está herido de muerte y no puede sobrevivir sino con la contemplación de una unión con el “nosotros” kantiano” (Amador Martos, filósofo transpersonal). Este artículo está reproducido en la segunda parte de la obra CIENCIA, FILOSOFÍA, ESPIRITUALIDAD En Breve historia de todas las cosas (2005), Wilber aborda en una visión coherente las verdades procedentes de la física, la biología, las ciencias sociales, las ciencias sistémicas, el arte, la estética, la psicología evolutiva y el misticismo contemplativo, y también incorpora movimientos filosóficos tan opuestos como el neoplatonismo, el modernismo, el idealismo y el postmodernismo. Y todo ello es abordado mediante la noción de los cuatro cuadrantes del desarrollo, magníficamente resumido por Tony Schwartz en el prólogo de Breve historia de todas las cosas (Wilber, 2005: 9): “El estudio de los centenares de mapas del desarrollo que han bosquejado los diversos pensadores a lo largo de los años- mapas del desarrollo biológico, del desarrollo psicológico, del desarrollo cognitivo y del desarrollo espiritual, por nombrar solo a unos pocos- llevó a Wilber al reconocimiento de que, muy a menudo, estos mapas estaban describiendo diferentes versiones de la “verdad”. Las formas exteriores del desarrollo, por ejemplo, pueden ser valoradas de manera objetiva y empírica pero, como afirma explícitamente Wilber, este tipo de verdad no lleva muy lejos. En su opinión, todo desarrollo comprehensivo también posee una dimensión interna, una dimensión subjetiva e interpretativa que está ligada a la conciencia y la introspección. Pero además, el desarrollo interno y el desarrollo externo, según Wilber, no tienen lugar aisladamente y de manera individual sino que acontecen en el seno de un contexto social y cultural. Éstos son los cuatro cuadrantes de los que hablamos. Ninguna de estas formas de la verdad puede ser reducida a las demás”. La visión racional-industrial del mundo sostenida por la Ilustración cumplió con funciones muy importantes como la aparición de la democracia, la abolición de la esclavitud, el surgimiento del feminismo liberal, la emergencia de la ecología y las ciencias sistémicas, entre algunas más, pero sin duda, la más importante puesta en escena fue la diferenciación entre el arte (yo), la ciencia (ello) y la moral (nosotros), el Gran Tres diferenciado por Kant a través de sus Tres críticas (1). Wilber asevera que, para trascender la “modernidad” hacia la “postmodernidad”, hay que trascender e incluir al racionalismo y la industrialización, lo cual implica abrirnos a modalidades de conciencia que trasciendan la mera razón y participar en estructuras tecnológicas y económicas que vayan más allá de la industrialización. El racionalismo y la industrialización han terminado convirtiéndose en cánceres del cuerpo político, crecimientos desmedidos de consecuencias malignas, derivando ello en jerarquías de dominio. Por tanto, cualquier transformación futura deberá trascender e incluir a la modernidad incorporando sus elementos compositivos fundamentales, pero también limitando su poder. En ese punto crucial de la evolución de las “visiones del mundo”, Wilber propone su teoría de los cuatro cuadrantes, entro los cuales se halla situado el Gran Tres diferenciado por Kant mediante sus Tres críticas: el arte (yo), la ciencia (ello) y la moral (nosotros). Dicho de otro modo, estamos hablando de las tres grandes categorías platónicas, de la Bondad (la moral, el “nosotros”), la Verdad (la verdad proposicional, la verdad objetiva propia del “ello”) y la Belleza (la dimensión estética percibida por cada “yo”). La tarea de la modernidad fue la diferenciación del Gran Tres y la misión de la postmodernidad es la de llegar a integrarlos. El gran reto al que se enfrenta la postmodernidad es la integración , es decir, formas de integrar la mente, la cultura y la naturaleza, formas de respetar al Espíritu en los cuatro cuadrantes, formas de reconocer los cuatro rostros del Espíritu -o simplemente Gran Tres- para honrar por igual a la Bondad, la Verdad y la Belleza. En la segunda parte de Breve historia de todas las cosas, Wilber desarrolla en profundidad su teoría de los cuatro cuadrantes hasta llegar a los estadios superiores de la evolución de la conciencia, estadios que pueden ser aludidos como espirituales desde una perspectiva no dual (2) en que, el Espíritu, deviene consciente de sí mismo, despierta de sí mismo y comienza a tomar conciencia de su auténtica naturaleza. Suele hablarse de esos estadios superiores del desarrollo como estadios místicos o “avanzados” pero, en realidad según Wilber, se trata de estadios muy concretos, muy tangible, muy reales, estadios asequibles para usted y para mí, estadios que constituyen nuestros potenciales más profundos. Y esos estadios -que en el pasado, han sido alcanzados por algunos individuos, los más extraños, los más avanzados, los más dotados, la vanguardia de su tiempo- pueden proporcionarnos pistas sobre lo que la evolución colectiva nos depara a cada uno de nosotros al día de mañana. Según Ken Wilber (2005:139) en Breve historia de todas las cosas: “La hermenéutica es el arte de la interpretación. La hermenéutica se originó como una forma de comprender la interpretación misma porque cuando usted interpreta un texto hay buenas y malas formas de proceder. En general, los filósofos continentales, especialmente en Alemania y en Francia, se han interesado por los aspectos interpretativos de la filosofía, mientras que los filósofos anglosajones de Gran Bretaña y Estados Unidos han soslayado la interpretación y se han dedicado fundamentalmente a los estudios pragmáticos y empírico-analíticos. ¡La vieja disputa entre el camino de la Mano Izquierda y el camino de la Mano Derecha!” ( la Mano Izquierda se refiere a “lo intencional” y a “lo cultural”, que tienen que ver con la profundidad interior a la que solo se puede acceder mediante la interpretación; y la Mano Derecha se refiere a “lo empírico” y “perceptual”). Así pues, recuerde, que la “hermenéutica” es la clave que nos permite adentrarnos en las dimensiones de la Mano Izquierda. La Mano Izquierda es profundidad y la interpretación es la única forma de acceder a las profundidades. Como diría Heidegger, la interpretación funciona en todo el camino de descenso para el cual el mero empirismo resulta casi completamente inútil”. Según Ken Wilber (2005:141), “el conocimiento interpretativo es tan importante como el conocimiento empírico y, en cierto sentido, más importante todavía. Pero, evidentemente, es más complejo y requiere más sofisticación que las obviedades a que nos tiene acostumbrados la observación monológuica”. Para Wilber, “toda interpretación depende del contexto, que a su vez está inmerso en contextos mayores y así sucesivamente mientras nos vamos moviendo dentro de un círculo hermenéutico”. Es así, pues, que la interpretación desempeña un papel muy importante en las experiencias espirituales, probablemente el contexto más complejo a desentrañar por nuestra actual civilización. En palabras de Wilber (2005: 148): “Dado que el Espíritu-en-acción se manifiesta en los cuatro cuadrantes, cualquier interpretación adecuada de la experiencia espiritual debería tenerlos en consideración a todos ellos. No es solo que nosotros estemos compuestos de niveles diferentes (materia, cuerpo, mente, alma, y Espíritu) sino que cada uno de esos niveles, a su vez, se manifiesta en cuatro facetas distintas (intencional, conductual, cultural y social). Prosigue Wilber (2005:163): “No es de extrañar, pues, que la teoría de sistemas no nos hable de principios éticos, valores intersubjetivos, actitudes morales, comprensión mutua, veracidad, sinceridad, profundidad, integridad, estética, interpretación, hermenéutica, belleza, arte o cualquier otro aspecto de este tipo”. Para Wilber (2005:167), cada cuadrante posee un tipo diferente de verdad, una forma distinta de verificar su verdad, un criterio distinto de validez: “Las cuatro verdades son los cuatro rostros a través de los cuales se manifiesta el Espíritu mientras que los criterios de validez son las formas en que conectamos con el Espíritu, las formas en que sintonizamos con el Kosmos”(3). Una de las cuestiones que resultó iluminadora al estudiar el pensamiento de Wilber, fue la interpretación de Kant, como nunca antes me lo habían enseñado en la facultad de filosofía: la diferenciación del Gran Tres a partir de las Tres críticas de Kant, la diferenciación entre el arte, la moral y la ciencia, respectivamente el “yo”, el “nosotros” y el “ello”. Esta diferenciación, al decir de Wilber (2005: 176), reportó sus respectivos beneficios: -“La diferenciación entre sí mismo (yo) y la cultura (nosotros) permitió que el individuo escapase del sometimiento a las jerarquías de dominio míticos propias de la Iglesia o del Estado y pudiendo participar, con su voto, en la aparición de la democracia”. -“La diferenciación entre la mente (yo) y la naturaleza (ello) posibilitó la separación entre el poder biológico y el derecho noosférico, contribuyendo, de ese modo, al desarrollo de los grandes movimientos de liberación (incluidas las mujeres y los esclavos). La aparición, pues, del feminismo liberal y del abolicionismo y la difusión de los movimientos culturales”. -“La diferenciación entre la cultura (nosotros) y la naturaleza (ello), permitió que la verdad dejara de estar sometida a las mitologías de la Iglesia y el Estado, lo cual contribuyó al surgimiento de la ciencia empírica, de la medicina, de la física y de la biología. El surgimiento de las ciencias ecológicas, etcétera”. Sin embargo, todo no iban a ser buenas noticias. Wilber (2005: 177): “Los grandes e innegables avances de las ciencias empíricas que tuvieron lugar en el periodo que va desde el Renacimiento hasta la Ilustración, nos hicieron creer que toda realidad podía ser abordada y descrita en los términos objetivos propios del lenguaje monológuico del “ello” e, inversamente, que si algo no podía ser estudiado y descrito de un modo objetivo y empírico, no era “realmente real”. Así fue como el Gran Tres terminó reducido al “Gran Uno” del materialismo científico, las exterioridades, los objetos y los sistemas científicos [denominado por Wilber como una visión chata del mundo]”. De modo que, si la tarea de la modernidad fue la diferenciación del Gran Tres, la misión de la postmodernidad es la de llegar a integrarlos, ese sería su gran reto, según Wilber (2005: 183): “En mi opinión, las corrientes más genuinas de la postmodernidad-desde Hegel hasta Heidegger, Habermas, Foucault y Taylor- están intentando recuperar el equilibro respetando por igual a la ciencia, la moral y la estética y no simplemente reducir la una a la otra en un desenfreno de violencia teórica. Eso es precisamente lo que estoy buscando, formas de integrar la mente, la cultura y la naturaleza en el mundo postmoderno, formas de respetar al Espíritu en los cuatro cuadrantes, formas de reconocer los cuatro rostros del Espíritu- o simplemente el Gran Tres- y sintonizarnos con él, de ubicarnos en él y de honrar, por igual, a la Bondad, la Verdad y la Belleza”. Ante esta encrucijada en la historia del pensamiento, Wilber propone adentrarse en el dominio espiritual, investigar la evolución de la conciencia hasta los dominios superiores, supraconscientes o transpersonales del Gran Tres. Se trata de una evolución que tiene lugar en los dominios del “yo”, del “nosotros” y del “ello”. Wilber trata de desvelar Los logros superiores del Espíritu-en-acción, de describir la evolución de la conciencia que conduce desde los estadios inferiores hasta los estadios más elevados, los estadios espirituales o transpersonales, cuestiones toda ellas orientadas a partir de los cuatro cuadrantes, según Wilber (2005: 439 y 441): “El hecho de que el Espíritu se manifieste realmente en los cuatro cuadrantes (o, dicho de modo resumido, en los dominios del “yo, del “nosotros” y del “ello”) supone también que la auténtica intuición espiritual es aprehendida como el deseo de expandir la profundidad del “yo” a la amplitud del “nosotros” y al estado subjetivo de cosas propias del “ello”. En definitiva, proteger y promover la mayor profundidad a la mayor amplitud posible. (…) Esto significa, entre otras muchas cosas, la necesaria emergencia de un nuevo tipo de sociedad que integre la conciencia, la cultura y la naturaleza, y abra paso al arte, la moral, la ciencia, los valores personales, la sabiduría colectiva y el conocimiento técnico”. Sin embargo, para tal finalidad según Wilber, deberemos emanciparnos de la visión chata del mundo, es decir, de los fervorosos defensores de un dios fragmentado, dualista y estéril, de la exaltación de la mera naturaleza empírica. En palabras de Wilber (2005:441): -“Solo podremos establecer contacto con las resplandecientes manifestaciones del Espíritu cuando rechacemos la visión chata del mundo”. -“Solo podremos alumbrar una auténtica ética medioambiental y una comprensión respetuosa entre todos los seres, que tenga en consideración la perfección de cada uno de ellos, cuando rechacemos la visión chata del mundo”. -“Solo podremos salvar el abismo cultural y llegar a ser individuos libres que expresan sus posibilidades más profundas en el seno de una cultura realmente abierta cuando rechacemos la visión chata del mundo”. -“Solo podremos liberarnos de las garras de la mononaturaleza y, de ese modo, integrar la naturaleza y respetarla de verdad en lugar de convertirla en un ídolo que paradójicamente contribuye a su propia destrucción cuando rechacemos la visión chata del mundo”. -“Solo podremos construir nuestros objetivos comunes en un intercambio libre de comunicación alejado del egocentrismo, del etnocentrismo y del imperialismo nacionalista que nos aboca a las guerras raciales, el derramamiento de sangre y el saqueo cuando rechacemos la visión chata del mundo”. -“Solo podremos actualizar los potenciales visión-lógicos que permiten integrar la fisiosfera, la biosfera y la noosfera en el radical despliegue de su propio goce intrínseco cuando rechacemos la visión chata del mundo”. -“Solo será posible que la autopista de la información escape a la anarquía digital y se ponga al servicio de la auténtica relación y, de ese modo, se convierta en el heraldo de una era de convergencia y no de fragmentación cuando rechacemos la visión chata del mundo”. -“Solo podrá emerger una auténtica federación mundial, una verdadera familia de naciones en el seno de una emergencia holoárquica que gire en torno al Alma del Mundo y se halle decididamente comprometida con la protección del espacio mundicéntrico, la voz misma del Espíritu moderna, gloriosa en su compasivo abrazo, cuando rechacemos, en fin, la visión chata del mundo”. -“Solo -por regresar a tópicos específicamente espirituales y transpersonales- quienes se hallen interesados en la espiritualidad, podrán comenzar a integrar las corrientes ascendentes y descendentes cuando rechacemos la visión chata del mundo”. Se cierra así el círculo, volviendo a la batalla arquetípica que tiene lugar en el mismo corazón de la tradición occidental, la lucha entre los ascendentes y los descendentes, según Wilber (2005: 30): “El camino ascendente es el camino puramente trascendental y ultramundano. Se trata de un camino puritano, ascético y yóguico, un camino que suele despreciar- e incluso negar- el cuerpo, los sentidos, la sexualidad, la Tierra y la carne. Este camino busca la salvación en un reino que no es de este mundo. El camino ascendente glorifica la unidad no la multiplicidad. (…). El camino descendente, por su parte afirma exactamente lo contrario, Éste es un camino esencialmente intramundano, un camino que no glorifica la unidad sino la multiplicidad. El camino descendente enaltece la Tierra, el cuerpo, los sentidos e incluso la sexualidad, un camino que llega incluso a identificar el espíritu con el mundo sensorial. Se trata de un camino puramente inmanente que rechaza la trascendencia”. En suma, estamos asistiendo en Occidente a un completo olvido de la profundidad espiritual. En la tercera parte de Breve historia de todas las cosas, Wilber aborda en extensión los ascendentes y los descendentes como rivales antagónicos que necesitan de una integración, y nos explica la génesis histórica de este rechazo de lo espiritual, la razón histórica concreta que explica los motivos por los cuales el Occidente moderno ha llegado a negar la validez de los estadios transpersonales. La posibilidad y necesidad de una filosofía hermenéutica está meridianamente demostrada por Wilber en Breve historia de todas las cosas, a partir de la cual hemos esbozado los parámetros históricos y hermenéuticos, a saber, la diferenciación de los Tres Grandes a partir de Kant, y el colapso del Kosmos al ser reducidos al Gran Uno: el materialismo científico. Cabe señalar que la diferenciación del “yo” (el arte), “nosotros” (moral) y “ello” (ciencia) son el punto de inflexión epistemológica que, ni la modernidad, ni la postmodernidad han logrado integrar. Wilber lo intenta con una filosofía hermenéutica adentrándose en las profundidades de la conciencia mediante una erudición sin paragón en la historia de la filosofía. Podríamos distinguir en Wilber dos filósofos en uno. Por un lado, como un filósofo que nos describe la historia del pensamiento de la cual deberían aprender muchos profesores de filosofía, y por otro lado, como un filósofo que nos presenta una elaborada estructura hermenéutica acerca de la evolución de la conciencia quien, irremisiblemente, remite a la consideración de la espiritualidad como único camino de integración entre el “yo”, el “nosotros” y el “ello”. Ken Wilber ha sabido contextualizar como nadie el problema epistemológico de Occidente, principalmente asentado en la ausencia de espiritualidad, proponiéndonos como solución una interpretación hermenéutica de la historia de la filosofía, lo cual posibilitará a todo buscador de sabiduría sumergirse en la profundidad de la conciencia. Por decirlo de otra manera, Wilber alumbra la historia de la filosofía a una renovada comprensión de nuestro viejo mundo en el que, su mayor carencia, es haber descuidado la genuina espiritualidad de la Mano Izquierda: “lo intencional” y “lo cultural”, que tienen que ver con la profundidad interior a la que solo se puede acceder mediante una interpretación de los cuatro cuadrantes. REFERENCIAS Wilber, Ken. Breve historia de todas las cosas. Barcelona: Kairos, 2005. (1) Tras el Renacimiento surgió la Edad de la Razón o Filosofía Moderna cuyo uno de sus máximo exponente fue Kant. Con las Tres críticas de Kant (La crítica de la razón pura, La crítica de la razón práctica y La crítica del juicio), se produce una diferenciación de tres esferas: la ciencia, la moralidad y el arte. Con esta diferenciación, ya no había vuelta atrás. En el sincretismo mítico, la ciencia, la moralidad y el arte, estaban todavía globalmente fusionados. Por ejemplo: una “verdad” científica era verdadera solamente si encajaba en el dogma religioso. Con Kant, cada una de estas tres esferas se diferencia y se liberan para desarrollar su propio potencial: -La esfera de la ciencia empírica trata con aquellos aspectos de la realidad que pueden ser investigados de forma relativamente “objetiva” y descritos en un lenguaje, es decir, verdades proposicionales y descriptivas (ello). -La esfera práctica o razón moral, se refiere a cómo tú y yo podemos interactuar pragmáticamente e interrelacionarnos en términos que tenemos algo en común, es decir, un entendimiento mutuo (nosotros). -La esfera del arte o juicio estético se refiere a cómo me expreso y qué es lo que expreso de mí, es decir, la profundidad del yo individual: sinceridad y expresividad (yo). (2) Wilber en su obra el Espectro de la conciencia aborda de un modo epistemológico dos modos de saber: el conocimiento simbólico (dualidad sujeto-objeto) y el misticismo contemplativo (no dualidad entre sujeto-objeto), dos modos de saber diferentes pero complementarios. Según Wilber (55-56): “Esos dos modos de conocer son universales, es decir, han sido reconocidos de una forma u otra en diversos momentos y lugares a lo largo de la historia de la humanidad, desde el taoísmo hasta William James, desde el Vedanta hasta Alfred North Whitehead y desde el Zen hasta la teología cristiana. (…) También con toda claridad en el hinduismo”. Sin embargo, la civilización occidental es la historia del primer modo de saber que ha evolucionado hasta la extenuación de su “rígida estructura” dualista con el surgimiento de la mecánica cuántica. Esos dos modos de saber también son contemplados por los padres fundadores de la relatividad y de la física cuántica (Wilber en Cuestiones cuánticas) y, correlativamente, aluden los mundos antagónicos entre la ciencia y la religión, respectivamente, entre el saber racional y el metafísico, ambos aunados por los “místicos cuánticos” en un racionalismo espiritual adoptado como filosofía transpersonal, y convirtiéndose en un fundamento epistemológico para un nuevo paradigma de conocimiento integrador de la filosofía con la espiritualidad. (3) Wilber examina el curso del desarrollo evolutivo a través de tres dominios a los que denomina materia (o cosmos), vida (o biosfera) y mente (o noosfera), y todo ello en conjunto es referido como “Kosmos”. Wilber pone especial énfasis en diferenciar cosmos de Kosmos, pues la mayor parte de las cosmologías están contaminadas por el sesgo materialista que les lleva a presuponer que el cosmos físico es la dimensión real y que todo lo demás debe ser explicado con referencia al plano material, siendo un enfoque brutal que arroja a la totalidad del Kosmos contra el muro del reduccionismo. Wilber no quiere hacer cosmología sino Kosmología.  
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EL GRAN EVENTO: LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS

Al hilo de mi artículo El gran evento: el despertar colectivo masivo, voy a continuación proseguir la disertación con la intención de considerar las profundas implicaciones metafísicas. El 30% de “despiertos” es la “primera ola” contra el sistema, y estimo que va a ayudar a despertar a otro 40% del 70% de “dormidos”. Así, entonces, la “segunda ola” sumará un 70% de “despiertos” frente al 30% de los todavía “dormidos”. Los cuatro jinetes del apocalipsis El primer jinete del apocalipsis fue el miedo a la muerte, inducido mediante la dictadura sanitaria para impedir el despertar espiritual. De ese miedo a la muerte, solamente el 30% han trascendido espiritualmente. La “segunda ola” va a llegar con otro jinete del apocalipsis: el hambre. El estado profundo, o Cabal, está cortando las cadenas de producción y distribución de alimentos. Sólo faltará un tercer jinete del apocalipsis para configurar la “tercera ola”: cortes de luz, agua e internet, un caos total que va sumir a la humanidad en una guerra de todos contra todos por la supervivencia, como si no hubiera vida más allá de esta dimensión física (3D). Después de estos tres jinetes del apocalipsis (la muerte, el hambre y la “guerra” social y colectiva), solamente quedará ver el interior de uno mismo: estaremos solos ante el caos. Pero recuerden que en todo caos hay un orden. Por tanto, llegado ese momento, nada se podrá hacer ya por los demás, no hay que derrochar más energías en “despertar” a los demás: es mucho más sabio brillar con luz propia y ser el ejemplo viviente del camino a seguir. Y esa sabiduría nos lleva a la libertad con conocimiento de causa, y ese será el camino hacia la conquista de nuestra Gloria interior: es el cuarto jinete del apocalipsis. El gran evento: “La verdad os hará libres” Solo alcanzaremos la libertad evidenciando las mentiras del sistema de dominación que ha llevado a la esclavitud de la humanidad, es la única garantía tal como nos advirtió este aforismo bíblico: “La verdad os hará libres”. En ello consiste EL GRAN EVENTO: se trata de un despertar espiritual, no solamente individual, sino también colectivo. Y para esa trascendencia espiritual es necesaria la meditación. La metafísica como saber trascendental Toda espiritualidad es un camino metafísico por recorrer. La metafísica consiste en intentar comprender lo que hay más allá de los sentidos, hacia el mayor Bien que nos pueda proporcionar la razón humana. Dicha simbiosis de sabiduría alcanzada por la razón no es baladí, pues requiere una ascensión espiritual individual sin la fragmentación fomentada por las dualidades propias de la Matrix. Esa ascensión espiritual individual es un camino ascendente hacia la sabiduría donde, el saber sin amor, es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este viejo mundo. Es así como la razón se espiritualiza, es decir, la lógica mental del cerebro debe actuar en equilibrio y guiado desde el corazón, no en vano el corazón tiene una mente cuántica. El amor es parte de nuestra condición humana y debe ser reflejado en lo que pensamos, decimos y hacemos, sólo así entre todos seremos una expresión colectiva de la conciencia de unidad. Comprender ello equivale a interiorizar que todos somos UNO, pero que cada cual conserva su propia individualidad: ese es el misterio de la unidad en la multiplicidad, una cuestión de la conciencia no resuelta por la ciencia materialista. El enemigo invisible de la humanidad El dogma científico también ha sido un instrumento de poder, como la educación, la política, la sanidad, el dinero…, todo es una mentira, una ilusión, un holograma mental, una 3D como sistema de creencias desde nuestro nacimiento, inducidos esos engaños a través del subconsciente por el enemigo invisible de la humanidad. ¿Cómo se relaciona ello con los “dormidos” y “despiertos” aludidos al principio de este artículo? Ciencia y espiritualidad Cada persona tiene su perspectiva de la vida en función de su sistema de creencias adquirido a través de la cultura, la educación y las relaciones sociales y familiares. Entonces, ¿cuál es el lazo de unión entre los “dormidos” y los “despiertos”? Efectivamente, como se ha visto más arriba, la razón espiritualizada es el nexo de unión entre las personas. Análogamente, en términos filosóficos, consistiría en una simbiosis entre la epistemología y la hermenéutica, dicho de otro modo, una convergencia entre ciencia y espiritualidad. 3D, 4D y 5D Dicho reto de trascendencia espiritual individual y colectivo, equivale a trascender viejos paradigmas hacia nuevos paradigmas y, así, pasar de un viejo mundo moribundo a un nuevo mundo. Algunos movimientos espirituales llaman a dicho proceso pasar de la 3D (material/cuerpo/sentidos/ilusión) a la 4D (imaginación/fantasías/sueños lúcidos/poder de la conciencia), para alcanzar finalmente la 5D (amor/conciencia de unidad/imperativo categórico/Bien de Platón..). Empoderamiento y soberanía humana También se puede entender lo anterior como una trascendencia del pensamiento cuando alcanza la “verdad” mediante el conocimiento proporcionado por la razón…pero, la razón es dualista por antonomasia, pues lo divide todo: crea dualidades en cada pensamiento, cada pensamiento es una línea de tiempo, una posibilidad cuántica. Y, si no somos conscientes de nuestros propios pensamientos, entonces, otros piensan y deciden por nosotros en nuestras vidas: es por ello necesario recuperar nuestra soberanía como ser humano. Los cuatro cuadrantes Ser consciente de los propios pensamientos no es una labor fácil pues, no hay que decir lo que se piensa, sino pensar lo que se dice. Ello es importante porque, al pensamiento (interior individual) le sigue inherentemente una acción en el mundo y con las demás personas (exterior individual). La paradoja aquí es que no siempre lo que pensamos es del agrado de los demás, ni todos los pensamientos de los demás nos agradan siempre. La máxima expresión de ello es la división entre los “covidianos” (ignorancia manipulada por el enemigo invisible de la humanidad) y los “negacionistas” (“conspiranoicos” que buscan la “verdad”). El sufrimiento surgido de esa división entre lo individual y lo colectivo (cuatro cuadrantes) es acentuado por los jinetes del apocalipsis, antes mencionados. Los reptilianos Llegado a este punto, cada persona deberá hacer su propio trabajo espiritual, una cuestión bien difícil en estos tiempos que vivimos donde, todos los referentes humanos han sido destruidos por los reptilianos: el amor, la familia, la sociedad, la cultura, la política…, todo es controlado por esos reptilianos en un 98,75%. Sin embargo, ese 1,25% de “despiertos” desde una perspectiva histórica, ha crecido hasta un 30% en la actualidad. Ellos, el Estado profundo o Cabal, saben que el holograma de control desde el satélite artificial lunar, se está deshaciendo a medida que más personas despierten en el amor de la 5D. Esos reptilianos viven en la 4D y controlan a los humanos a través del subconsciente, y el objetivo es mantener una homogénea masa humana bien “dormida” a través de la televisión y los medios de desinformación mediante un ingenioso programa de ingeniería social y control mental. Esos reptilianos saben que pueden dominar nuestros pensamientos y emociones, pero no pueden soportar nuestra vibración en el amor, porque es la 5D que tanto envidian la que intentan alcanzar mediante una alta tecnología, obviando que solo se accede a la 5D con los sentimientos amorosos. Una guerra espiritual Esa es la guerra espiritual entre esos demonios y los hijos de Dios, o la Fuente, como se quiera nombrar a aquello que es innombrable. Esa guerra espiritual es la misma experiencia de Jesucristo cuando en su retiro en el desierto fue tentado por los demonios. La Biblia dice verdades profundas, pero han sido manipuladas para que busquemos fuera de nosotros un Dios al que hay que temer para hallar nuestra salvación cuando, la verdadera salvación, está en nuestro interior, en ese 2% de gen/luz que poseemos según William Criado. El 98% restante de nuestra biología, parece ser, es de origen reptiliano. Proyecto pedagógico y filosófico Comprender todo ello es sumamente importante para el proyecto filosófico y pedagógico de conocerse a sí mismo, pues hay que lograr el empoderamiento en los términos aquí descritos para que nuestra conciencia sea consciente (valga la redundancia) del subconsciente controlado por esos reptilianos. Y, como se ha visto, cambiar nuestro sistema de creencias, es la única vía para salir de la Matrix 3D: nos lo dijo Platón con el Mito de la caverna, nos los dijo Kant con el imperativo categórico, nos lo dijo Wilber con la intuición moral básica…, os lo dice también quien escribe esto que el amor es la ley suprema. Así es como, esos pensamientos propios de la 4D (sabiduría alcanzable mediante la razón), deben estar en conexión directa con la 5D (amor y compasión). Llegado a este punto, ¿qué podemos hacer entre tanto caos de ideas? Solo hay una solución, y es poner en orden nuestras ideas, cada cual las suyas, porque el camino ascendente hacia la sabiduría es un camino individual.
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VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO: LOS REPTILIANOS CONTROLAN AL SER HUMANO A TRAVÉS DEL SUBCONSCIENTE

EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO COMENTARIOS MÁS DESTACADOS: Sinopsis de esta investigación El trabajo de cada aspecto físico (ser humano) permite la liberación del Humano/Luz (también conocido como Yo Superior). Hay que ver los vídeos de William Criado, no con los sentidos, sino sintiendo la condición humana y la información: el trabajo físico desde el corazón beneficia a ambos (al ser humano y su Humano/Luz), y cuando se comienza a solucionar los problemas del ser humano, el Humano/Luz también se libera. El aspecto físico (cuerpo humano) es una cárcel para el Humano/Luz, sin embargo, el ser humano tiene la llave para abrir esa cárcel y, para ello, debe aprender a saber lo que los reptilianos hacen con los seres humanos. Los reptilianos enseñan a los seres humanos a través de la experiencia extrema (sufrimiento), y se necesita de varias existencias (reencarnaciones) para que el Humano/Luz se libere con el trabajo del aspecto físico, ya que están intrínsecamente unidos. (Esta breve explicación tiene mucho paralelismo con el Mito de la Caverna de Platón) El aspecto físico tiene que sobrellevar un trabajo de control específico de los reptilianos, para no recordar que su parte más importante está capturada, y ni siquiera lo recuerda ni sabe que existe. Si el aspecto físico recuerda que hay una parte de él que no está libre, ya es un conocimiento en contra de los reptilianos. Además de dicho conocimiento, si el aspecto físico empieza a detectar las fallas en la Matrix como fallas de control, puede liberar gradualmente a su Humano/Luz. Para ello, se necesita un trabajo específico de no identificarse con lo que se piensa, es decir, en lo que se cree (sistema de creencias) y se ve (sentidos) en lo que llamamos “vida” en el planeta Tierra. Con esa no identificación con lo que se piensa, se empieza a detectar los fallos en la Matrix y, los aspectos físicos, entonces, ya no ven que el ser humano es el que causa las turbulencias existenciales: empieza a sospechar que hay algo más detrás de ese sufrimiento, allanándose así el camino a la información que hay en el subconsciente. La información y el subconsciente La información que hay en el subconsciente es, en primer lugar, vital para el entendimiento y la desconexión de la Matrix; en segundo lugar, se escucha una información que no es de este mundo, con muy alto nivel espiritual y objetiva. Dicha información surte efecto a favor del ser humano y en contra de los reptilianos. Los reptilianos fueron designados para ese rol, y a los humanos les llevó muchos miles de años entender cómo trabajan los reptilianos, descubrirlos, identificarlos y conocer muchos detalles de la dimensión en la que se mueven (4D), qué es lo que persiguen y qué medios utilizan. Los reptilianos ocultaron muy bien sus estrategias, y fue casi imposible de descifrarlos, de encontrarlos y conectar con ellos. Pero, por primera vez en este planeta, sabemos cuál es la verdadera aplicación del subconsciente humano en la información que los reptilianos aportan. El subconsciente humano es la parte más importante del ser humano, pues vive mediante el subconsciente: la información que está ahí no es el consciente, pues pensamos que somos nosotros y no es así. Es el subconsciente el que actúa, y los reptilianos actúan en el subconsciente de la mayoría, obviamente no en todos (según este vídeo, los reptilianos controlan el 98,75% de la humanidad). Basta con dicha información para que, aquellos que no hayan accedido todavía a su subconsciente, se detengan y comiencen a analizar una información que, por primera vez, les puede retorcer la mente. Esa información es altamente compleja de entender para los humanos porque su parte subconsciente la tienen anulada, no la saben distinguir: existe una programación exhaustiva y muy inteligente, una labor enorme por parte de los reptilianos, desafortunadamente en contra de los humanos. Sin embargo, una vez descifrado lo anterior, vemos la dimensión de cómo los reptilianos nos han controlado: todo lo que percibimos a través de los sentidos es una programación de hechos que, simplemente, retornan a esta línea de tiempo, y que los reptilianos controlan muy bien para sostener el control sin que el ser humano se dé cuenta. ¿Por qué algunos ven naves y otros no? Las personas ven naves porque los reptilianos les indican mentalmente que vean las naves. Cuando observan las naves es porque los reptilianos colocan implantes específicos entre el nervio óptico y el cerebro. La tecnología de los reptilianos permite hacer que los humanos puedan observar naves y así poder comprobar cómo están los implantes en el nervio óptico y conectados al cerebro. Luego, durante la noche, hacen los ajustes necesarios o la colocación de nuevos implantes. El reptiliano responde a esa pregunta sobre las naves porque hay muchas personas que han visto naves y no han prestado atención a lo que sucede en el sueño nocturno. Y lo mismo ocurre con los videntes, es el mismo procedimiento, solo que actúan más directamente sobre la glándula pineal para poder observar otras realidades, y ese vidente es utilizado según las intenciones de los propios reptilianos sobre la persona. Las personas que acuden a esos videntes son parte del control de los reptilianos. ¿Por qué a los seres humanos les es muy difícil posicionarse en una dimensión cognitiva superior? ¿Por qué recurren a esquemas inferiores con resultados negativos por resolver? Los humanos funcionan en el nivel que los reptilianos les permiten funcionar. El humano tiene distintos niveles en los que puede funcionar. A los reptilianos les sirve el nivel más básico de funcionamiento donde la vida simplemente consiste en seguir el patrón conductual establecido: nacer, estudiar, prepararse para el sistema de esclavitud laboral sin presentar ninguna rebeldía hacia esa situación. El humano continua con el patrón conductual de un modo sistemático: casarse, tener hijos, reproducción y acumular cosas que simbolizan el éxito del nivel básico al que se refiere el reptiliano. Ese es el nivel básico en el que la humanidad debe permanecer para que los reptilianos no puedan perder su control. Otro nivel en el que el humano se pueda mover, implicaría un rechazo a lo establecido, y ello no está en coherencia con lo que los reptilianos les han dicho que tienen que hacer para tener éxito y felicidad. El humano está programado para la acumulación de objetos materiales a través de papeles (dinero) y, cuando más dinero, más éxito y felicidad. Pero hay humanos que no sienten ese tipo de felicidad y no encuentran un sentido, y experimentan un vacío existencial profundo donde nada les llena: ese estado es peligroso para los reptilianos. Desde una perspectiva cognitiva y espiritual, al ser humano le es muy difícil posicionarse con una información que no es de este mundo, y entenderla en su verdadera dimensión, y es por eso que cometen los mismos errores incluso en personas que han estado bajo hipnosis. Ello es así porque el aspecto humano se sobre identifica con sí mismo sobre lo que piensa (más conocido como “ego” racional), con lo que cree (sistema de creencias) y lo que ve: asocia particularidades como si fueran ellos mismos, por ejemplo, la soberbia y la prepotencia. Si estas particularidades no son identificadas por el ser humano como características que están presente en él pero que no les perteneces, entonces, es fácilmente controlado porque se sigue sobre identificando con lo que ve y lo que cree. El ser humano vive de acuerdo con lo que cree y lo que ve, sin embargo, si tuviera la capacidad de vivir en el otro extremo de lo que cree y lo que ve, entonces pudiera alcanzar otro estado cognitivo de entendimiento. Ir al otro extremo de sus creencias, cualquiera que fueran esas creencias (religiosas, espirituales, económicas o creencia de lo que sea la familia), entonces, su nivel cognitivo tendría otra perspectiva. El aspecto humano aún no está preparado para mucha información que todavía no comprende: se identifica con su mente como si fuera lo que está sintiendo. Si el aspecto humano escribiera lo que piensa todo el tiempo y a cada instante, podría conocer lo que realmente hay en su subconsciente y lograría des-indentificarse de su consciente. Pero el aspecto humano nunca le pone atención a esa parte de su ser y menos cuando tiene criterios formados y su comportamiento establecido, o fundamentos espirituales arraigados. Y si la parte cognitiva sustentada en filosofías y teorías fáciles de echar por tierra, aún sigue con ese tipo de soporte cognitivo, no salen de esa situación porque esas personas están identificadas con la información suministrada por los reptilianos. Las personas se identifican con la información de esos reptilianos porque necesitan creer que hay algo fuera de su ser, que pueda cuidarlos y protegerlos (religiones, políticos, etc.), pero no saben que eso fuera de ellos puede también someterlos. Dicho de otro modo, el humano se somete a sí mismo por sus propias creencias y por su voluntad entregada a esas creencias. Muchas personas no van a entender la información suministrada en este vídeo. Los reptilianos se creen importantes y superiores al ser humano, y por eso es difícil salir de esa manipulación muy inteligente y sutil, siendo lo más difícil por superar. Los humanos aún no han hallado la información que se asocie con los vídeos de William Criado. Si los humanos buscaran un poco más e investigaran, pudieran tranquilamente confirmar las hipótesis que, para ellos en su mente, son imposibles con todo lo aquí planteado. Si los humanos investigaran un poco más, podrían confirmar que no son hipótesis, por ejemplo: -El control en el Vaticano pertenece a los reptilianos. -La élite gobernante también pertenece a los reptilianos. -La energía sexual de los hombres se manifiesta de forma recurrente en el abuso de niños, esa parte ya no está oculta pero no quieren informarse. -Los aspectos masculinos en la Iglesia son en un 92% homosexuales, también en mujeres. Esas situaciones descritas les conviene a los reptilianos ya que, la parte sexual, es muy importante tanto en hombre como mujeres: la mujer tiene una mayor capacidad para desarrollar su potencial si es aprovechada en su verdadera función. Por eso existe “papas” machos en la Iglesia, y las mujeres no pueden alcanzar jerarquías altas en la Iglesia: la Iglesia sirve como ejemplo de sometimiento femenino. Toda esa información es sumamente valiosa y rica en detalles, y no será fácil de ser detectada, por eso mismos existen los reptilianos.
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RELACIÓN ACTUALIZADA DE LOS VÍDEOS PUBLICADOS DE WILLIAM CRIADO

PREÁMBULO METODOLÓGICO: 1 - Desde tiempos ancestrales, las religiones nos hablan de demonios y seres obscuros. Ahora, mediante la regresión hipnótica, es posible acceder a la cuarta dimensión mediante el subconsciente humano y, así, conocer de primera mano al ENEMIGO INVISIBLE DE LA HUMANIDAD. 2 - Esta investigación empírica y clínica es una complementación del marco teórico de la FILOSOFÍA TRANSPERSONAL. 3 - En esta página se ordena por numeración creciente todos los vídeos comentados del doctor William Criado que han sido publicados en esta web: - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 128 DE WILLIAM CRIADO: SE RATIFICA LA DESTRUCCIÓN DE SATÁN, SU INFRAMUNDO Y SUS BESTIAS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 167 DE WILLIAM CRIADO: LAS DESAPARICIONES EN EL TRIÁNGULO DE LAS BERMUDAS SON OBRA DE LOS REPTILIANOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 181 DE WILLIAM CRIADO: LA FEDERACIÓN GALÁCTICA Y LOS JUECES DEL KARMA SON REPTILIANOS Y HAN SIDO ELIMINADOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 192 DE WILLIAM CRIADO: LA HOMOSEXUALIDAD ES INDUCIDA TECNOLÓGICAMENTE POR REPTILIANOS Y METALIANOS (ROBOTS) - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 223 DE WILLIAM CRIADO: MELQUISEDEC, EL MAESTRO ALANISO Y LOS REGISTROS AKÁSHICOS SON REPTILIANOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 224 DE WILLIAM CRIADO: MAITREYA Y EL ARCÁNGEL METATRÓN SON REPTILIANOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 226 DE WILLIAM CRIADO: LAS VACUNAS AL DECUBIERTO: CONTIENEN NANOTECNOLOGÍA DE LOS REPTILIANOS - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 267 DE WILLIAM CRIADO: EL COMANDANTE ASHTAR SHERAN ES REPTILIANO - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 283 DE WILLIAM CRIADO: RAZA KUTULO DETRÁS DE LA PANDEMIA, PRÓXIMO FLASH SOLAR Y EL GRAN DESPERTAR DE LA HUMANIDAD - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 284 DE WILLIAM CRIADO: ENKI, EL CREADO DEL SER HUMANO, HACE IMPORTANTES REVELACIONES SOBRE EL VIRUS Y EL FUTURO DE LA HUMANIDAD - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 287 DE WILLIAM CRIADO: EL COVID 19 ES OBRA DE LOS REPTILIANOS DESDE 7.O34 AC - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 297 DE WILLIAM CRIADO: ENKI ES EL CREADOR DEL SER HUMANO Y ESTÁ EN LA DIMENSIÓN 1.133 - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 309 DE WILLIAM CRIADO: VÍDEO 309 DE WILLIAM CRIADO PARA COMPRENDER LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD: ALFA Y OMEGA, LA BATALLA UNIVERSAL QUE BAJÓ EL PLANETA DE 5D A 3D Y AHORA SE DIRIGE A 6D MEDIANTE EL PROCESO DE ASCENSIÓN - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 315 DE WILLIAM CRIADO: LAS VACUNAS AL DESCUBIERTO: NANOPARTÍCULAS Y GRAFENO PARA LA MUERTE CELULAR. ÚNICA SOLUCIÓN: CONCIENCIA TOTAL PARA LA REGENERACIÓN CELULAR - EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO: LOS REPTILIANOS CONTROLAN AL SER HUMANO A TRAVÉS DEL SUBCONSCIENTE
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VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO: LOS REPTILIANOS CONTROLAN AL SER HUMANO A TRAVÉS DEL SUBCONSCIENTE

EN ESTE ENLACE: EL VÍDEO 318 DE WILLIAM CRIADO COMENTARIOS MÁS DESTACADOS: Sinopsis de esta investigación El trabajo de cada aspecto físico (ser humano) permite la liberación del Humano/Luz (también conocido como Yo Superior). Hay que ver los vídeos de William Criado, no con los sentidos, sino sintiendo la condición humana y la información: el trabajo físico desde el corazón beneficia a ambos (al ser humano y su Humano/Luz), y cuando se comienza a solucionar los problemas del ser humano, el Humano/Luz también se libera. El aspecto físico (cuerpo humano) es una cárcel para el Humano/Luz, sin embargo, el ser humano tiene la llave para abrir esa cárcel y, para ello, debe aprender a saber lo que los reptilianos hacen con los seres humanos. Los reptilianos enseñan a los seres humanos a través de la experiencia extrema (sufrimiento), y se necesita de varias existencias (reencarnaciones) para que el Humano/Luz se libere con el trabajo del aspecto físico, ya que están intrínsecamente unidos. (Esta breve explicación tiene mucho paralelismo con el Mito de la Caverna de Platón) El aspecto físico tiene que sobrellevar un trabajo de control específico de los reptilianos, para no recordar que su parte más importante está capturada, y ni siquiera lo recuerda ni sabe que existe. Si el aspecto físico recuerda que hay una parte de él que no está libre, ya es un conocimiento en contra de los reptilianos. Además de dicho conocimiento, si el aspecto físico empieza a detectar las fallas en la Matrix como fallas de control, puede liberar gradualmente a su Humano/Luz. Para ello, se necesita un trabajo específico de no identificarse con lo que se piensa, es decir, en lo que se cree (sistema de creencias) y se ve (sentidos) en lo que llamamos “vida” en el planeta Tierra. Con esa no identificación con lo que se piensa, se empieza a detectar los fallos en la Matrix y, los aspectos físicos, entonces, ya no ven que el ser humano es el que causa las turbulencias existenciales: empieza a sospechar que hay algo más detrás de ese sufrimiento, allanándose así el camino a la información que hay en el subconsciente. La información y el subconsciente La información que hay en el subconsciente es, en primer lugar, vital para el entendimiento y la desconexión de la Matrix; en segundo lugar, se escucha una información que no es de este mundo, con muy alto nivel espiritual y objetiva. Dicha información surte efecto a favor del ser humano y en contra de los reptilianos. Los reptilianos fueron designados para ese rol, y a los humanos les llevó muchos miles de años entender cómo trabajan los reptilianos, descubrirlos, identificarlos y conocer muchos detalles de la dimensión en la que se mueven (4D), qué es lo que persiguen y qué medios utilizan. Los reptilianos ocultaron muy bien sus estrategias, y fue casi imposible de descifrarlos, de encontrarlos y conectar con ellos. Pero, por primera vez en este planeta, sabemos cuál es la verdadera aplicación del subconsciente humano en la información que los reptilianos aportan. El subconsciente humano es la parte más importante del ser humano, pues vive mediante el subconsciente: la información que está ahí no es el consciente, pues pensamos que somos nosotros y no es así. Es el subconsciente el que actúa, y los reptilianos actúan en el subconsciente de la mayoría, obviamente no en todos (según este vídeo, los reptilianos controlan el 98,75% de la humanidad). Basta con dicha información para que, aquellos que no hayan accedido todavía a su subconsciente, se detengan y comiencen a analizar una información que, por primera vez, les puede retorcer la mente. Esa información es altamente compleja de entender para los humanos porque su parte subconsciente la tienen anulada, no la saben distinguir: existe una programación exhaustiva y muy inteligente, una labor enorme por parte de los reptilianos, desafortunadamente en contra de los humanos. Sin embargo, una vez descifrado lo anterior, vemos la dimensión de cómo los reptilianos nos han controlado: todo lo que percibimos a través de los sentidos es una programación de hechos que, simplemente, retornan a esta línea de tiempo, y que los reptilianos controlan muy bien para sostener el control sin que el ser humano se dé cuenta. ¿Por qué algunos ven naves y otros no? Las personas ven naves porque los reptilianos les indican mentalmente que vean las naves. Cuando observan las naves es porque los reptilianos colocan implantes específicos entre el nervio óptico y el cerebro. La tecnología de los reptilianos permite hacer que los humanos puedan observar naves y así poder comprobar cómo están los implantes en el nervio óptico y conectados al cerebro. Luego, durante la noche, hacen los ajustes necesarios o la colocación de nuevos implantes. El reptiliano responde a esa pregunta sobre las naves porque hay muchas personas que han visto naves y no han prestado atención a lo que sucede en el sueño nocturno. Y lo mismo ocurre con los videntes, es el mismo procedimiento, solo que actúan más directamente sobre la glándula pineal para poder observar otras realidades, y ese vidente es utilizado según las intenciones de los propios reptilianos sobre la persona. Las personas que acuden a esos videntes son parte del control de los reptilianos. ¿Por qué a los seres humanos les es muy difícil posicionarse en una dimensión cognitiva superior? ¿Por qué recurren a esquemas inferiores con resultados negativos por resolver? Los humanos funcionan en el nivel que los reptilianos les permiten funcionar. El humano tiene distintos niveles en los que puede funcionar. A los reptilianos les sirve el nivel más básico de funcionamiento donde la vida simplemente consiste en seguir el patrón conductual establecido: nacer, estudiar, prepararse para el sistema de esclavitud laboral sin presentar ninguna rebeldía hacia esa situación. El humano continua con el patrón conductual de un modo sistemático: casarse, tener hijos, reproducción y acumular cosas que simbolizan el éxito del nivel básico al que se refiere el reptiliano. Ese es el nivel básico en el que la humanidad debe permanecer para que los reptilianos no puedan perder su control. Otro nivel en el que el humano se pueda mover, implicaría un rechazo a lo establecido, y ello no está en coherencia con lo que los reptilianos les han dicho que tienen que hacer para tener éxito y felicidad. El humano está programado para la acumulación de objetos materiales a través de papeles (dinero) y, cuando más dinero, más éxito y felicidad. Pero hay humanos que no sienten ese tipo de felicidad y no encuentran un sentido, y experimentan un vacío existencial profundo donde nada les llena: ese estado es peligroso para los reptilianos. Desde una perspectiva cognitiva y espiritual, al ser humano le es muy difícil posicionarse con una información que no es de este mundo, y entenderla en su verdadera dimensión, y es por eso que cometen los mismos errores incluso en personas que han estado bajo hipnosis. Ello es así porque el aspecto humano se sobre identifica con sí mismo sobre lo que piensa (más conocido como “ego” racional), con lo que cree (sistema de creencias) y lo que ve: asocia particularidades como si fueran ellos mismos, por ejemplo, la soberbia y la prepotencia. Si estas particularidades no son identificadas por el ser humano como características que están presente en él pero que no les perteneces, entonces, es fácilmente controlado porque se sigue sobre identificando con lo que ve y lo que cree. El ser humano vive de acuerdo con lo que cree y lo que ve, sin embargo, si tuviera la capacidad de vivir en el otro extremo de lo que cree y lo que ve, entonces pudiera alcanzar otro estado cognitivo de entendimiento. Ir al otro extremo de sus creencias, cualquiera que fueran esas creencias (religiosas, espirituales, económicas o creencia de lo que sea la familia), entonces, su nivel cognitivo tendría otra perspectiva. El aspecto humano aún no está preparado para mucha información que todavía no comprende: se identifica con su mente como si fuera lo que está sintiendo. Si el aspecto humano escribiera lo que piensa todo el tiempo y a cada instante, podría conocer lo que realmente hay en su subconsciente y lograría des-indentificarse de su consciente. Pero el aspecto humano nunca le pone atención a esa parte de su ser y menos cuando tiene criterios formados y su comportamiento establecido, o fundamentos espirituales arraigados. Y si la parte cognitiva sustentada en filosofías y teorías fáciles de echar por tierra, aún sigue con ese tipo de soporte cognitivo, no salen de esa situación porque esas personas están identificadas con la información suministrada por los reptilianos. Las personas se identifican con la información de esos reptilianos porque necesitan creer que hay algo fuera de su ser, que pueda cuidarlos y protegerlos (religiones, políticos, etc.), pero no saben que eso fuera de ellos puede también someterlos. Dicho de otro modo, el humano se somete a sí mismo por sus propias creencias y por su voluntad entregada a esas creencias. Muchas personas no van a entender la información suministrada en este vídeo. Los reptilianos se creen importantes y superiores al ser humano, y por eso es difícil salir de esa manipulación muy inteligente y sutil, siendo lo más difícil por superar. Los humanos aún no han hallado la información que se asocie con los vídeos de William Criado. Si los humanos buscaran un poco más e investigaran, pudieran tranquilamente confirmar las hipótesis que, para ellos en su mente, son imposibles con todo lo aquí planteado. Si los humanos investigaran un poco más, podrían confirmar que no son hipótesis, por ejemplo: -El control en el Vaticano pertenece a los reptilianos. -La élite gobernante también pertenece a los reptilianos. -La energía sexual de los hombres se manifiesta de forma recurrente en el abuso de niños, esa parte ya no está oculta pero no quieren informarse. -Los aspectos masculinos en la Iglesia son en un 92% homosexuales, también en mujeres. Esas situaciones descritas les conviene a los reptilianos ya que, la parte sexual, es muy importante tanto en hombre como mujeres: la mujer tiene una mayor capacidad para desarrollar su potencial si es aprovechada en su verdadera función. Por eso existe “papas” machos en la Iglesia, y las mujeres no pueden alcanzar jerarquías altas en la Iglesia: la Iglesia sirve como ejemplo de sometimiento femenino. Toda esa información es sumamente valiosa y rica en detalles, y no será fácil de ser detectada, por eso mismos existen los reptilianos.
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DESPERTAR ESPIRITUAL

EL GRAN EVENTO: EL DESPERTAR COLECTIVO MASIVO

AQUÍ: entrevista de radio sobre este artículo. 1 - Distopía histórica El despertar colectivo masivo como título de este artículo es también el epílogo de mi obra Ciencia, Filosofía, Espiritualidad, en el que argumento la transcendencia de la distopía histórica que estamos viviendo mediante una divulgación cósmica de las verdades ocultadas a la humanidad. En esa línea de pensamiento, en mi artículo Breve resumen de lo que está pasando en el mundo, anticipaba El evento como punto de inflexión para la ascensión espiritual planetaria. Y, a la vista de los acontecimientos de esta falsa pandemia, estamos ya inmersos en una situación mundial que está llegando a un punto sin retorno: se está gestando la vacunación obligatoria por ley en muchos países, niños incluidos. El 70 % de los que apoyan dichas medidas son los mismo vacunados engañados por los políticos y medios de desinformación afines. En el 30% restante están los “despiertos” que están resistiéndose a dicho genocidio de la humanidad. La anterior situación, de vida o muerte por los efectos segundarios y mortales de las vacunas, está provocando el estallido social mediante manifestaciones en casi todos los países, excepto Venezuela por ser una férrea dictadura: en ese país, además de la vacunación mortal, están matando de hambre a su pueblo. 2 - “Revelaciones de Jesucristo” Dichas conspiraciones contra la humanidad, a partir de septiembre del 2021 como mes clave, pueden salir a la luz pública como "revelaciones". Recordemos que “apocalipsis”, en la tradición cristiana, equivale a “Revelaciones de Jesucristo”. Por tanto, las revelaciones por desvelarse bien pueden hacer cierto este aforismo bíblico: “La verdad os hará libres”. Y dichas revelaciones de la “verdad” pueden ser las cartas por jugar de la Alianza de la Tierra y demás seres de luz. Y, cuando salgan esas revelaciones, va a provocar un shock emocional en los “dormidos” engañados. El 70% del ejército de “dormidos” comenzarán a despertar de su sueño distópico: que han sido títeres manipulados y que han sido abducidos por el bando equivocado merced a la ignorancia inducida, impidiendo así el pensamiento crítico. 3 - Crisis de conciencia Es así como se ha llegado a una sociedad de la ignorancia con importantes repercusiones epistemológicas, siendo ello un fracaso como humanidad, lo cual conlleva una crisis de conciencia tanto individual como colectiva: es la mayor crisis de conciencia habida en la historia de la humanidad. No es una crisis cualquiera: es una crisis entre la razón y el espíritu, entre el “yo” y el “nosotros” en términos kantianos. Todo ha fracasado: la ciencia, la religión, la política, la economía, los países, la humanidad en general…y solamente queda una solución: la integración de la razón con el espíritu colectivo, una cuestión ya contemplada por Kant mediante el imperativo categórico como máxima expresión racional del amor. 4 - Los cuatro cuadrantes Esa resolución así planteada como solución, lleva implícitamente un cambio individual de cada “uno” de nosotros (subjetividad) para ser capaces de conectar con todos “nosotros” (intersubjetividad). También están implícitas acciones en cada persona (exterior individual) así como acciones colectivas en la funcionalidad social (exterior colectivo). Esos son los “cuatro cuadrantes” dentro de los cuales se mueve la humanidad: lo individual debe pensar en sí mismo (ego) pero también en los demás (nosotros), y lo colectivo (nosotros) debemos cuidar de lo individual (yo). Dicha cuestión sobre el conocimiento y las acciones de cada uno de nosotros como humanidad, desde una perspectiva de la moralidad occidental, nos remite metafóricamente al Mito de la Caverna de Platón. 5 - Filosofía transpersonal: la ciencia de la conciencia La pedagogía correcta para la cuestión epistemológica y hermenéutica planteada, vislumbra la necesidad de abordar una “ciencia de la conciencia” tal como se propone desde la Filosofía Transpersonal y la Educación Transracional. Esos presupuestos filosóficos y psicológicos son necesarios para la transición humana del viejo mundo al nuevo mundo: se vislumbra la construcción de una sociedad espiritual que repudia al sistema piramidal de poder y que, ahora, debe replantearse vivir en una sociedad holográfica. En ese proceso de transformación interior, tiene lugar el empoderamiento, el despertar espiritual, la trascendencia del ego y la conciencia de unidad. Ninguna regla del viejo mundo puede sobrevivir, pues nuevas formas de vivir, pensar y amar serán necesarias para transcender los viejos paradigmas hacia nuevos paradigmas. 6 - El despertar espiritual Con la transformación individual y colectiva, las mentiras ya no tendrán razón de ser porque la ingeniería social y mental quedará al descubierto, así como la manifiesta manipulación económica, social y política. A ese proceso psicológico de saber la verdad se le llama “despertar espiritual” pero, esa catarsis psicológica, será dolorosa y de mucho sufrimiento. En efecto, las personas engañadas han sacrificado sus vidas y las de sus seres queridos al creer ciegamente en una falsa pandemia: se sentirán como borregos llevados al matadero, y ello será público, notorio y juzgado como crímenes contra la humanidad. La catarsis psicológica y social mundial será antológica, bíblica diría yo… 7 - La ascensión espiritual Esa iluminación espiritual de la humanidad implicará un superior nivel de comprensión después del fracaso epistemológico de la razón humana desligada del espíritu amoroso que mora en cada uno de nosotros. Será un proceso de ascensión espiritual individual y colectivo, simultáneamente, desde la 3D (Matrix holográfica) a la 5D (armonía y paz colectiva). Se trata de cambios trascendentales contemplados en los mapas evolutivos de la conciencia: el despertar espiritual, la inteligencia espiritual, la filosofía transpersonal como nuevo paradigma de conocimiento y la educación transracional como misión espiritual. Son nuevos neologismos para nuevos paradigmas. 8 - La conciencia de unidad Ese repensar de la humanidad asumirá el fracaso de la razón dualista que divide al ser humano, para contemplar una conciencia de unidad donde todos tengamos cabida. Se trata de un proceso psicológico donde la razón se espiritualiza: la razón se trasciende hacia la transracionalidad, Más allá del ego, hacia una evolución amorosa de todos nosotros. Ese proceso de transcendencia debe realizarse, imperativamente, en el modo como proponía el inconmensurable maestro Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo, deberá comenzar por cambiarse a sí mismo”. 9 - Psicología transracional La exposición hasta aquí argumentada requiere de una psicología transracional como nuevo neologismo epistemológico. Esta renovada visión psicológica hunde sus raíces en la psicología transpersonal que contempla a la filosofía perenne como la “verdad” que ha persistido por todos los tiempos y tradiciones espirituales: la búsqueda del sentido de la vida no reside en lo exterior (dualidad) sino en el camino ascendente hacia la sabiduría donde, sabiduría y amor, van de la mano como fundamento para una ciencia para la sanación espiritual del ser humano. 10 - La sanación trascendental de la humanidad Pero, en dicho proceso de sanación espiritual, nadie puede hacer el trabajo por nosotros, pues cada cual debe empoderarse de sí mismo. Cada cual debe gestionar emocionalmente su despertar espiritual. Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de su propia trascendencia espiritual. Y todos nosotros debemos coincidir en un mismo objetivo: alcanzar la conciencia de unidad. Hasta aquí el nudo gordiano de los presupuestos filosóficos para la transición humana del viejo al nuevo mundo. Para aquellos eruditos que deseen investigar sobre los cambios de paradigmas aquí argumentados, les remito al esquema introductorio a la filosofía transpersonal, en el que podrán comprobar que la epistemología y la hermenéutica como disciplinas filosóficas, requieren de una integración entre ciencia y espiritualidad, entre la razón y el espíritu colectivo, entre el saber y el amor, porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este viejo mundo.
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SABIDURÍA

EL MUNDO DE LAS IDEAS DE PLATÓN ESTÁ EN LA 4ª DIMENSIÓN (4D)

1 - Dimensiones, reduccionismo psicológico y reduccionismo científico Por un lado, el título de este artículo pudiera pasar como transgresor por identificar el Mundo de las Ideas de Platón con una dimensión atemporal propia de la 4ª dimensión. Hablar hoy de dimensiones es una sutil definición conceptual para referirnos a un estado vibracional en cierta frecuencia: en realidad, todo es vibración. Por otro lado, la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental, ha conducido a una filosofía materialista y un reduccionismo psicológico. En contraposición, como argumenta Javier Ruiz: "Se ha llegado a un agotamiento conceptual, y de ahí que muchos físicos se vuelvan a los viejos mitos en busca de un significado a lo que no deja de ser meras ecuaciones. Por otro lado, las mismas religiones tradicionales se ven refrescadas por la ciencia, ya que esta ciencia cada vez es menos materialista y dispuesta a abrirse a conceptos metafísicos." (1) ¿Y qué relación guarda las dimensiones con dicho reduccionismo psicológico y científico? Respecto a las dimensiones en forma vibratoria, ello no es ajeno a la propia ciencia, quien ha descubierto que las partículas subatómicas son energía en movimiento dentro de un gran vacío. Del mismo modo, la Teoría de Cuerdas postula más de cuatro dimensiones y un universo en vibración. Esta tesis, recogida por el físico teórico Michiu Kaku, nos habla de un Hiperespacio donde tiene cabida dimensiones más allá de nuestras experiencias cotidianas, donde la teoría del Hiperespacio tiene su derivación más reciente en la Teoría de supercuerdas. Todo un mundo de vibraciones por descubrir. Ese reduccionismo científico, mediante la filosofía cuántica, está abocado a una apertura epistemológica: ya no se puede asir la realidad mediante el método científico, es una verdad a medias; el fracaso epistemológico de Occidente es paralelo al sistema de creencias que lo ha sostenido, a saber, el materialismo científico. Y, como argumenta explicita y congruentemente Ken Wilber, este tipo de conocimiento ha devenido con el paso del tiempo en un “mundo chato” al despreciar al camino de la hermenéutica de lo inconmensurable, la cual busca interpretaciones metafísicas para aquellas cuestiones que la ciencia ortodoxa no puede responder. En ese camino de apertura cognitiva, los “místicos cuánticos” deben ser reconsiderados como “filósofos transpersonales”, por pura justicia histórica y epistemológica. 2 - Un nuevo paradigma de conocimiento El fracaso epistemológico de Occidente estriba en una tradicional separación dualista entre ciencia y espiritualidad que, además, está casi perfectamente orquestada por el enemigo invisible de la humanidad para que lo verdaderamente espiritual quede relegado a la manipulación por las religiones exotéricas, cuando, en realidad, la verdadera religión es esotérica. Recordemos el aforismo griego “Conócete a ti mismo”, o el aforismo bíblico “La verdad os hará libres”. La “verdad” no está en la ilusoria dualidad externa, sino en la percepción de la “verdad” por cada conciencia en virtud de los velos de la percepción de cada cual. Según la física cuántica, cada persona crea su propia realidad. ¿Pero qué pasa cuando la realidad colectiva está siendo secuestrada a través de la historia, la educación, la economía y la política? Ese es el fracaso psicológico de cada “uno” de “nosotros”: hemos vivido en el “yo” racional del ego, y separados del “nosotros” colectivo, un grave problema epistemológico que presento como nuevo paradigma de conocimiento en mi obra La educación cuántica. El gran fracaso es haber dado credibilidad a unas ideas que han sido adoctrinadas desde la infancia a través de la propia cultura manipulada, pudiendo llegar a gritar que vivimos bajo una ingeniería social y mental. ¿Vemos ahora la relación entre las dimensiones y el reduccionismo psicológico? Efectivamente, vivimos en una locura aperspectivista. 3 - La razón al servicio del amor La falsa pandemia que vive actualmente la humanidad ha hecho resurgir un pensamiento crítico individual y colectivo reconociendo, tácitamente o no, de que todos somos Uno. Dicha tesis es el fundamento epistemológico de la filosofía transpersonal que defiendo. Cada “uno” de “nosotros” debe buscar la coherencia interna entre lo que se piensa, se dice y se actúa, poniendo la razón al servicio del amor. Pero dicha labor de transformación interior no es baladí pues requiere un progreso ascendente mediante el empoderamiento, el despertar espiritual y la trascendencia del ego hasta alcanzar la conciencia de unidad. 4 - La ciencia de la conciencia Nos vemos inmersos, pues, en la obligación de darle un sentido a nuestra vida en relación con la colectividad humana, ya sea en la comunión intersubjetiva (interior colectivo) o en la construcción de las estructuras sociales (exterior colectivo). Cada uno de nosotros, a su vez, interactúa desde su subjetividad (interior individual) en el mundo conductual mediante sus actos (exterior individual). Esas cuatro facetas, así definidas, constituyen el núcleo de la filosofía transpersonal de Ken Wilber, más conocido ello como los “cuatro cuadrantes”. De un modo resumido, Wilber reivindica la espiritualidad (hermenéutica) como un camino “transracional” más allá de la razón: el fracaso epistemológico de Occidentes, es el fracaso de su propio sistema de creencias, y de su ciencia, y de su educación, abocando a la caída de un sistema de creencias como otras tantas civilizaciones distópicas habidas en la historia. La evolución humana requiere inherentemente de una transcendencia paradigmática desde viejos paradigmas a nuevos paradigmas de conocimiento. La dialéctica hegeliana tiene toda su vigencia y me permite explicar mediante un esquema cognitivo a la filosofía transpersonal como ciencia de la conciencia. 5 - El Mundo de las Ideas Llegado a este punto de la disertación, podemos tener una intuición espiritual de que las dimensiones vibracionales tienen más que ver con el estado de conciencia de cada cual y que, si se potencia mediante la meditación, es factible lograr la sanación trascendental de la humanidad. Esos fundamentos epistemológicos son propios de una psicología compleja, lo cual llevó a Noemí Siverio a concluir en su Tesis Doctoral la necesidad de una inteligencia espiritual, así como una dimensión espiritual con apertura a un despertar de la conciencia. Pero, ¿no es ello una explicación científica del Mito de la Caverna de Platón? Recordemos el lúcido misticismo platónico, a través del cual se pretende enlazar nuestro conocimiento de la realidad con el Mundo de las Ideas. 6 - El mundo de las Ideas a través de las dimensiones Ese Mundo de las Ideas no es muy ajeno a nosotros, solo hay que saber escuchar nuestro subconsciente, y realizar desde ahí un camino ascendente hacia la sabiduría. Así, es posible salir de la ignorancia inducida para vislumbrar una ascensión espiritual desde la 3D, pasando por la 4D hasta lograr afianzarse en la 5D. Obviamente, 3D-4D-5D son conceptos para referirse a un estado vibracional de conciencia. En la 3D hay una percepción lineal del tiempo y el espacio, con la capacidad de recordar el pasado y proyectar el futuro estando en el presente. Se experimenta la polaridad y la ilusión de la separación en el desarrollo de la identidad individual y la pérdida del sentido grupal: en esos presupuestos se fundamentan el capitalismo, o cualquier “ismo” que divide a la humanidad, pues se desarrolla el ego creyendo que estamos separados del Todo. La diferenciación comienza alrededor del segundo año de vida, cuando el niño comienza a diferenciar su yo emocional y su mente representacional. En esa etapa de aprendizaje es donde comienza la fragmentación y el surgimiento de la dualidad entre sujeto y objeto. Esa división del Ser es lo que llamamos personalidad, y es parte de nuestro trabajo considerar la evolución de la conciencia como único camino de salvación. El despertar espiritual en la 4D (grupal) se siente como sobrepuesta a la 3D (egoica), pues a nivel humano tenemos la necesidad de compartir con grupos nuestras experiencias vitales, revisar nuestras relaciones, buscar la sanación y el crecimiento mediante las correspondientes terapias. El paso de la 3D a la 4D es lo que se ha denominado como “salto cuántico” ya que implica un profundo cambio de nuestro sistema de creencias. Ahora ya hemos identificado al enemigo invisible que convive con nosotros en la 4D y sabemos cómo manipula a las personas que viven en la ignorancia de la 3D a través de los pensamientos y las emociones, incluso con implantes físicos o etéricos. La 4D es el lugar donde se dan las pesadillas y los abusos astrales, es un lugar de conflicto entre los seres obscuros y los seres de luz y, la única salida, estriba en vibrar en la dimensión del amor que, propiamente, pertenece a la 5D. La 5D se constituye, entonces, en una frecuencia de sabiduría interna en la que se experimenta la conciencia grupal como un solo Ser, es una frecuencia energética y no física en la que se percibe el tiempo como un continuo donde solo existe el ahora eterno. En la 5D es donde se viven los sueños dotándolos de realidad espacio/temporal, donde se experimentan los sueños lúcidos y la magia blanca. Como es una dimensión de luz, se perciben formas lumínicas y muchas veces geométricas. La 5D es también descrita como la conciencia de Cristo y de Buda. 7 - El camino ascendente hacia la sabiduría La representación de los esclavos en la caverna es una alegoría en el Mito de la Caverna de Platón que, visto lo visto, se identifica con la actual Matrix o 3D. Y, como bien propone Platón, mediante la razón (4D) se puede salir de esa obscura caverna donde la ignorancia es manipulada para, acto seguido, emprender la salida mediante un camino ascendente hacia la sabiduría donde el amor es la ley suprema. Esa sabiduría se constituye en un ciencia para la sanación espiritual: la razón se espiritualiza cuando es puesta al servicio del Amor (5D), el mayor Bien según Platón. Para quien aún tenga dudas sobre ese Mundo de las Ideas en la 4D (racionalidad sin conexión amorosa), le remito a los vídeos comentados de William Criado, en los que el lector podrá descubrir un mundo racional más allá de las limitaciones espacio-temporales de la 3D. A la 4D se accede mediante la hipnosis clínica regresiva, pero también mediante la meditación como ciencia trascendental que permite la sanación trascendental de la humanidad. 8 - La 4D es una dimensión metafísica Vemos pues que, más allá de los sentidos limitados de la 3D, existe una metafísica (4D) como modo de saber transcendental, una transcendencia metafísica que es posible mediante la meditación, cuestiones ampliamente argumentadas en mi obra Ciencia, Filosofía, Espiritualidad en la que se establecen los fundamentos para la filosofía transpersonal y la educación transracional: más allá del ego y más allá de la razón. ¿Y qué hay más allá del ego y la razón? Efectivamente, el Amor, porque el saber sin amor es puro egoismo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. NOTA (1): Recomiendo la lectura de este artículo: CAOS Y ORDEN DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA CIENCIA Y LA MITOLOGÍA Destaco la conclusión de dicho artículo: "A lo largo de estas breves páginas hemos realizado un viaje por la ciencia moderna y por la ciencia tradicional, que es la mitología. Como se ha visto, hay muchos puntos de encuentro entre ambas, pero al mismo tiempo todavía hay diferencias que salvar. Los científicos a menudo huyen de la filosofía y del mito, justificándose en que la ciencia es algo exacto, sujeto a medida. Sin embargo, una aplicación exhaustiva del método científico basado en el análisis y la experimentación ha hecho que surjan una serie de teorías que cuestionan ese método en sí mismo. Se ha llegado a un agotamiento conceptual, y de ahí que muchos físicos se vuelvan a los viejos mitos en busca de un significado a lo que no deja de ser meras ecuaciones. Por otro lado, las mismas religiones tradicionales se ven refrescadas por la ciencia, ya que esta ciencia cada vez es menos materialista y dispuesta a abrirse a conceptos metafísicos. Una ciencia que cada vez es más filosófica necesita una religión que acepte conceptos científicos en sus enseñanzas. Tanto la ciencia como la religión deben caminar juntos de la mano de la filosofía si no quieren morir aletargadas en dogmas antiguos y desfasados."
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amor

LA RAZÓN ES A LA DUALIDAD, COMO EL AMOR A LA UNIDAD

Este artículo es la conclusión final del trabajo de investigación titulado FILOSOFÍA DE LA MENTE: EMPODERAMIENTO, DESPERTAR ESPIRITUAL, TRASCENDENCIA Y CONCIENCIA 1 - El giro copernicano hacia la sabiduría Con el giro copernicano de la razón al servicio del amor, el viaje de la transformación interior se convierte, entonces, en un proceso psicológico y espiritual que requiere una ascensión de nuestra conciencia con la sabiduría adquirida mediante la razón para, acto seguido, ponerla al servicio de los demás mediante una compasión que abrace a todos los seres por igual. En suma, se trataría de vivir en la conciencia de unidad, una característica propia de la conciencia transpersonal. Y dicho camino de ascensión espiritual individual es una experiencia mística que puede lograrse mediante la meditación como ciencia trascendental. 2 - Sabiduría versus ignorancia: otra dualidad Pero, adquirir la sabiduría mediante la razón, no es un proceso baladí, pues hay que lidiar con la ignorancia y sus consecuencias epistemológicas, con la ingeniería social y mental, con la manipulación económica, social y política, y con el enemigo invisible de la humanidad. Así pues, El ideal de la sabiduría, debe transcender diversos velos de la percepción hasta que el ego trascienda los sistemas de creencias arraigados en nuestro inconsciente (individual y colectivo) hasta dejar en evidencia todas las mentiras económicas, políticas y epistemológicas que impiden a nuestra conciencia ser libre con conocimiento de causa. Es así como, cada cual, está envuelto en la búsqueda del sentido de la vida mediante el viaje de su propia transformación interior (consciente o inconscientemente) y que, en este trabajo de investigación, he intentado sintetizar como “Filosofía de la mente”. Y si una cosa debemos hacer con nuestra mente es imitar a la sabia naturaleza hasta alcanzar una sabiduría propia que procure la sanación espiritual. 3 - La sanación espiritual Para dicha sanación espiritual, es pertinente comprender que no hay caos en el universo, pues en todo caos hay un orden, sin embargo, imperceptible dicho orden para la mayoría de mis coetáneos. La sociedad de la ignorancia nos puede llevar, literalmente, al caos, a un genocidio globalizado como el que asistimos con esta falsa pandemia. Por tanto, el caos es sinónimo de ignorancia, es la ausencia de sabiduría colectiva. ¿Entonces, cómo poner orden entre tanto caos? Cada cual debe buscar su propio orden interior y, como se ha visto en este trabajo de investigación, el empoderamiento (punto 1), el despertar espiritual (punto 2) y la trascendencia (punto 3) mediante la meditación, son las herramientas psicológicas y espirituales que nos pueden llevar a comprender que, poner en orden nuestras ideas, es la única alternativa para alcanzar la sabiduría. Es decir, así como el caos es a la ignorancia, el orden es a la sabiduría. Y cuando se alcanza dicha sabiduría mediante el uso de la razón, el mecanismo de resistencia anclado en el “ver para creer” se desactiva y se produce el giro copernicano hacia el “creer para ver”: comprendemos nuestra propia transformación interior mediante el empoderamiento de nuestros pensamientos, lo cual implica acto seguido un despertar espiritual que lleva a la trascendencia de la razón hacia el amor y, así, nos rendimos a la evidencia que la máxima expresión de sabiduría es puro amor. Porque el saber sin amor, es puro egoísmo, y la causa de tanto sufrimiento en este mundo. 4 - La sabiduría es amor Concluyendo, la sabiduría y el amor no pueden ser encapsulados y prescritos por un médico, sino que deben ser aprehendidos consciente y prácticamente por todo sincero buscador de la verdad. Porque no hay mayor verdad que el amor (espiritualidad), y el amor a la verdad es el camino (filosofía), todo un reto de integración entre la razón (yo) y el espíritu (nosotros) con la salvaguarda de la naturaleza (ello). Integrar el Gran Tres es el reto todavía pendiente para la humanidad desde que fue diferenciado por Kant mediante sus Tres críticas. El gran mérito de Wilber desde la perspectiva de la historia de la filosofía, es haber delineado los cuatro Rostros del Espíritu mediante los cuatro cuadrantes, es haber cartografiado los caminos de la evolución de la conciencia y haber señalado la profundidad que debe ser descubierta por cada uno de nosotros mediante la meditación. Wilber también nos describe un mundo chato dominado por el materialismo científico que impide con su dogmatismo epistemológico la integración con el Espíritu. No obstante, Wilber nos deja un análisis hermenéutico de la historia del pensamiento y de la evolución de la conciencia como pocos en el mundo, no en vano, es considerado como el “Einstein” de la conciencia. Mi humilde labor en esta serie de artículos es apoyarme en el andamio epistemológico y hermenéutico estructurado por este inconmensurable pensador contemporáneo y, cuya obra, está siendo marginada por el establischment académico oficial. En la historia de la filosofía ha habido inconmensurables pensadores como Aristóteles, Platón y Kant entre los más grandes. Wilber no debería ocupar un rango menor pues su extensa y exhaustiva obra incluye y trasciende a todos los anteriores pensadores a él. Una trascendencia que solamente puede ser experimentada e interpretada en la profundidad de la conciencia mediante la meditación. Como apunta Wilber, todo cambio se presenta bajo los cuatro cuadrantes, y por tanto, habrá que comenzar a pulir el diamante en bruto que todos nosotros tenemos en el fondo de nuestro ser (“yo”, interior individual) mediante la veracidad, la sinceridad, la integridad y la honradez, un sendero de sabiduría que permitiría la integración de todos “nosotros” en una comprensión mutua (interior colectivo) y, entre todos, cambiar entonces el ajuste funcional de un sistema social (“ello”, exterior individual y colectivo) inmerso en un mundo chato o “viejo mundo”. Así fue como anduve un camino intentando rastrear la disociación entre el “yo”, el “nosotros” y el “ello” en este convulso mundo que nos ha tocado vivir. Deseo finalizar este trabajo monográfico sobre "La filosofía de la mente para la transformación interior" con una cita que encabeza mi obra La educación cuántica. Se trata de una cita de René Descartes (1596-1650), por antonomasia, el padre del racionalismo. Dice así: “Para alcanzar la verdad, es necesario, una vez en la vida, desprenderse de todas las ideas recibidas, y reconstruir de nuevo y desde los cimientos todo nuestro sistema de conocimientos”
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Ciencia, filosofía, espiritualidad

UNA PERSPECTIVA COGNITIVA DESDE LA FILOSOFÍA TRANSPERSONAL

1 - El camino cognitivo Cuando uno echa la vista atrás, es mucho más fácil adquirir una perspectiva sobre el camino recorrido. Cada persona tiene su propio camino por recorrer, ya lo decía certeramente Antonio Machado: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. En mi caso, mi camino está marcado por un pensamiento divergente con el sistema establecido, lo cual me ha llevado a investigar las causas del sufrimiento humano, como una terapia personal que bien pudiera ser de utilidad para otras personas. El camino recorrido se convierte en una psicoterapia espiritual cuando te das cuenta que la locura no está en nuestro interior, sino que existe una locura exterior pérfidamente elaborada para volvernos locos, véase cómo está el mundo actualmente. Algunos pueden llamar a eso “conspiraciones contra la humanidad”, yo prefiero llamarlo “ingeniería social y mental” para fragmentar la conciencia humana y disociarla de la conciencia colectiva, cuyo objetivo es que no encontremos la paz y armonía colectiva, en libertad y con conocimiento de causa. Cuando la libertad es arrebatada mediante la manipulación de la historia y un adoctrinamiento educativo, es bien difícil para el común de nosotros saber decidir en libertad y con conocimiento de causa, porque el conocimiento mismo ha sido abducido por los mismos poderes fácticos en su propio beneficio plutocrático. Es así como el sistema económico y político se convierte en un servil servidor de obscuros poderes, quienes manejan los hilos del mundo imperceptiblemente para la mayoría. Es en ese contexto de la historia y la psicología humana como me adentré a intentar saber la causa de tanto sufrimiento en este mundo. Y la tarea, créanme, no ha sido fácil. En primer lugar, había que poner orden en los propios pensamientos, y saber educar al propio pensamiento hasta adquirir destreza con un correcto pensamiento crítico, tarea nada fácil que aprendí de mi maestro Descartes mediante su Discurso del método. En segundo lugar, hacer oír nuestra voz interior en el mundo exterior no es baladí, porque incursionar en el mundo del conocimiento es una tarea ingente. Tampoco sabía yo que mi camino me llevaría por la senda de la filosofía profunda, ese núcleo duro de la filosofía que intenta responder a las preguntas más trascendentales sobre el sentido de la vida. Sin embargo, por ahí me llevaba mi camino, a intentar dar respuestas a mis propias inquietudes que, dicho sea de paso, son muy comunes en muchas personas. Y ahora en plena crisis de esta falsa pandemia, es cuando más evidente se hace la crisis de conciencia que padece, no solo la sociedad occidental, sino la humanidad, una crisis de pensamiento convertida en un problema para la filosofía. En definitiva, una crisis de conciencia sin precedentes en la historia. 2 - Pensador como profesión de riesgo Dicho contexto de ser un estudioso de la conciencia se convierte, aún más si cabe, en un camino tortuoso y solitario. No en vano, todos los sesudos pensadores que fueron en contra del sistema de pensamiento establecido, debieron sacrificar muchos de sus años para elaborar ese pensamiento alternativo que diera un giro copernicano al devenir cultural de la humanidad. Ahí están, por ejemplo, Copérnico, quien no vio publicada su obra hasta después de su muerte. O Descartes, quien tituló a su obra maestra “Discurso” y no “Tradado” para no verse perseguido por la Santa Inquisición, posturas muy similares a las mantenidas por Galileo Galilei y Giordano Bruno, pero este último pagó su osadía con su quema viva en la hoguera, simplemente por decir que hay vida extraterrestre en las estrellas, que no estamos solos en el universo. Kant tardó diez años para escribir su obra maestra Crítica de la razón pura, y seis años más para que tuviera reconocimiento público. Ken Wilber también se enclaustró durante tres años para escribir su obra cumbre Sexo, Ecología, Espiritualidad. Como se puede apreciar, tener un pensamiento divergente con el sistema establecido no sólo requiere esfuerzo y tiempo, sino que, lo puedes pagar con tu propia vida. No solamente le pasó a Giordano Bruno, sino con otras voces disidentes como Martin Luther King o John F. Kennedy, entre otros muchos ejemplos. Del mismo modo, la ciencia tiene sus mártires por buscar un conocimiento alterno al establecido y que pudiera ser compartido para el bien de la humanidad: tomemos como ejemplos a Nikola Tesla como precursor de la energía libre, o los diversos inventores sacados del escenario público por desarrollar motores que funcionan con agua en contra de los intereses de las petroleras bajo el “ojo que todo lo ve”. 3 - Filosofía Transpersonal y Educación Transracional En mi caso, todavía no he pagado con mi vida ese esfuerzo de ir a contracorriente del sistema. Pero el camino no ha sido fácil, pues había que trascender pensamientos obsoletos para proponer nuevos neologismos como, por ejemplo, la filosofía transpersonal y la educación transracional. Como filósofo transpersonal, mi campo de investigación se ha centrado en la convergencia de la epistemología y la hermenéutica: dos disciplinas filosóficas históricamente antagónicas que generan una división dualista entre la ciencia y la espiritualidad. La filosofía transpersonal aborda el estudio de todas las ciencias que van más allá del materialismo científico, hacia la metafísica. La metafísica es, hoy en día, factible de ser estudiada desde los presupuestos de la filosofía cuántica, así como de la demostración científica de los beneficios de la meditación. La meditación es el puente de transición entre la ilusoria realidad por trascender hacia la profundidad de nuestro ser donde se experimenta la conciencia de unidad en la que todos somos Uno. La conclusión de esas investigaciones, de un modo psicológico, permite la elaboración de una “ciencia de la conciencia” sustentada en dos nuevos neologismos para la educación académica: la filosofía transpersonal y la educación transracional. La perspectiva sobre ese camino recorrido es lo que motiva este artículo. Como mejor se puede hilvanar mi evolución pensativa, es mediante los resúmenes de los artículos científicos presentados en diversas revistas de ciencia y pensamiento, todas ellas, evidentemente, dentro del academicismo tradicional. Pero es lo que hay: si quieres señalar con el dedo lo que falla en el sistema, no basta con vociferar en los rincones de la internet, sino, hay que demostrar que tienes una alternativa pensativa, aunque dicha alternativa deba ser validada académicamente por el propio sistema. Una ironía de la vida. Así pues, para todo aquel que tenga interés en conocer las peripecias de la evolución cultural en la que todos estamos envueltos, les invito a realizar un recorrido cognitivo por la historia del pensamiento, su cultura, su ciencia, su psicología y su educación, un recorrido desde viejos a nuevos paradigmas que eran pertinente descifrar para saber en qué momento exacto de la historia se halla esta decrépita humanidad, abocada a una urgente reconversión pensativa desde el “yo” al “nosotros”. Recorramos ese camino ascendente hacia la sabiduría juntos de la mano, porque solamente juntos será posible enderezar el rumbo de esta crisis epistemológica que requiere, inherentemente, de una reconciliación entre ciencia y espiritualidad, entre la epistemología y la hermenéutica, de una conciencia de unidad donde todos tengamos cabida. 4 - Filosofía Transpersonal: la ciencia de la conciencia El viaje en ese recorrido cognitivo se inicia con un primer artículo, en el que se plantea la necesidad de trascendencia del “ego” (yo) hacia una espiritualidad como conciencia colectiva (nosotros), cuestiones estudiadas por la filosofía transpersonal. Aquí el resumen: “La conciencia histórica individual surgida del primer renacimiento humanístico de los siglos XV y XVI, ha devenido en este siglo XXI en un depredador neoliberalismo. Esta última versión del capitalismo, siguiendo las tesis de Marx, está socavando su propio final pues está acabando con el valor del trabajo humano y con los recursos naturales generando, consecuentemente, una profunda crisis humanitaria y ecológica. La filosofía tradicional mediante Kant, produjo la diferenciación del “yo”, el “nosotros” y la naturaleza (“ello”) a través de sus Tres Críticas. La imperiosa integración que los postmodernos llevan buscando sin éxito, puede ser posible mediante la trascendencia de la conciencia personal (ego) hacia una conciencia transpersonal (transcendencia del ego).Esta emergencia holística y epistemológica propugnada por la filosofía transpersonal y la psicología transpersonal, al aunar la racionalidad con la espiritualidad, invoca hacia un segundo renacimiento humanístico, ahora como conciencia colectiva, socialmente reflejado en el altermundismo.” La crisis epistemológica de la conciencia entre el “yo” y el “nosotros”, planteada anteriormente, tiene su equivalencia como crisis epistemológica entre ciencia y espiritualidad, tal como expongo en mi segundo artículo: “La historia del pensamiento, devenida dogmáticamente en una filosofía materialista y en un reduccionismo psicológico, aboca a una crisis epistemológica entre ciencia y espiritualidad desde que la física cuántica irrumpió en el tablero cognitivo. Las diferentes interpretaciones de la mecánica cuántica que aúnan la ciencia y la espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, introducen la primera fisura en la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental. Así, la filosofía perenne sumada al movimiento transpersonal como “cuarta fuerza” psicológica, es un nuevo paradigma de conocimiento que puede ser aprehendido mediante un mándala epistemológico, el cual posibilita una interpretación hermenéutica de la historia, la ciencia y la espiritualidad, pero, eminentemente, desde un revisionismo de la psicología cognitiva y educativa. Tantos cambios de paradigmas contribuyen a la trascendencia holística de la razón hacia el espíritu a modo de un segundo renacimiento humanístico.” En dicho artículo se propone a la filosofía perenne como una conciliadora necesaria gracias al surgimiento de la filosofía cuántica. La mecánica cuántica hizo de bisagra entre el viejo paradigma materialista mantenido por la física clásica (“ver para creer”) y la espiritualidad psicológica (“creer para ver”) que se encarnó como psicología transpersonal y psicología transracional. Esas ciencias del “yo” subjetivo junto a la iluminada teoría de los “cuatro cuadrantes” de Ken Wilber, juntas se convierten en una ciencia de la conciencia tal como es estudiado desde la filosofía transpersonal que defiendo. Y en ese recorrido cognitivo, la filosofía transpersonal se presenta como la conciliadora epistemológica entre la ciencia y el espíritu humano. Nótese que iba a escribir “espíritu” solamente, lo cual dejaría abierto el camino ambiguo de la metafísica. Por eso he añadido el término “humano” al “espíritu”, para centrarnos en el “espíritu humano”, en el conocimiento de “nosotros” mismos, al “conócete a ti mismo” de las escuelas clásicas griegas del pensamiento. En función de lo anterior, la humanidad está volviendo a los pensadores de la filosofía griega, como ya advirtiera el inconmensurable Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo, deberá comenzar por cambiarse a sí mismo”, una cuestión pensativa reconvertida en un proyecto filosófico y pedagógico mediante la filosofía transpersonal: el fracaso epistemológico de Occidente, su ciencia y su filosofía, necesitan de un pensamiento que vaya más del “yo” (transpersonal), más allá de la “razón” (transracional). La tan necesaria “transracionalidad” es la conclusión final de la obra cumbre de Ken Wilber Sexo, Ecología, Espiritualidad. Dicha “transracionalidad” debe ser argumentada mediante un lenguaje epistemológico, pero, también, mediante la hermenéutica, en una convergencia entre la razón y el espíritu humano, pues solo así se puede lograr la sanación del sujeto cognoscente: poniendo como objetivo una misión espiritual que es propia de la incipiente educación transracional. Todo ello es explicado en este tercero artículo: “La filosofía tradicional occidental se sustenta en una epistemología de lo conmensurable mediante el dualismo sujeto-objeto hasta la llegada de la física cuántica (“ello”-ciencia-), y requiere de una complementación cognitiva mediante la hermenéutica de lo inconmensurable, cuyos campos de estudio son la profundidad del “yo”-conciencia-, y la intersubjetividad de todos “nosotros”-cultura-. En la modernidad, estas tres esferas platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad-, fueron diferenciadas por Kant mediante sus Tres Críticas: la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). Y la misión de la postmodernidad mediante las humanidades es integrar los individuos (yo) en una conciencia colectiva (nosotros) gracias a una filosofía transpersonal que incorpora una ética epistémica en el marco de una episteme transracional, lo cual propugna inherentemente una educación transracional como misión espiritual para la sanación trascendental del sujeto cognoscente y, así, trascender también la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad.” Unir la razón y el espíritu humano, esa es la tarea más urgente ante “nosotros”. ¿Cómo conciliar esos dos modos de saber, entre la ciencia y la espiritualidad humana? Para ello se requiere de una “intuición moral básica” como una cuestión ética necesaria para la integración del “yo” en un “nosotros”, lo cual debe ser objeto de una renovada pedagogía que tenga en cuenta a la educación transracional. Tal sería la cuestión planteada en este cuarto artículo: “Esta comunicación postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no dualidad, lo cual conlleva aprehenderse a uno mismo como conciencia de unidad mediante una auténtica intuición espiritual . Esos dos modos de saber así aprehendidos mediante la intuición espiritual, posibilitan una síntesis entre la filosofía y la espiritualidad. Para tal finalidad, se recurre a tres inconmensurables pensadores: Platón, Kant y Wilber. Las Tres Grandes categorías platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad- que fueron respectivamente diferenciadas por Kant mediante sus Tres críticas (“ello”, “yo” y “nosotros”), requieren imperativamente de una integración entre la naturaleza, la conciencia y la cultura. La intuición moral básica argumentada por Ken Wilber se constituye como una necesaria cuestión ética para la integración del “ello”, “yo” y “nosotros” y, consecuentemente, en una ética epistémica dentro del marco de una episteme transracional. La filosofía transpersonal de Ken Wilber, como disciplina que estudia a la espiritualidad y su relación con la ciencia, permite vislumbrar la sanación trascendental del ser humano mediante una educación transracional que implemente la razón con el corazón.” Así es cómo, desde la filosofía transpersonal, se argumenta que el “yo” necesita de una educación transracional como ciencia pedagógica del “nosotros”. Ese camino cognitivo se convierte en una compleja psicología humana por descifrar, tal como demuestra Noemí Siverio en su Tesis Doctoral. Además, esa visión transpersonal debería ser llevada al ámbito educativo, una cuestión magníficamente realizada por Marely Figueroa en su Tesis de Maestría y, posteriormente, como pionera de la primera asignatura de filosofía transpersonal en el ámbito del sistema educativo tradicional. Con estas dos pioneras profesoras ya hay una cuña epistemológica transracional en el sistema. Una vez puesta esa cuña cognitiva en el sistema educativo, quedaba por realizar otra labor importante desde la filosofía transpersonal: argumentar a la metafísica como revulsivo de la sanación trascendental del sujeto cognoscente mediante la meditación, lo cual fue el objetivo del quinto artículo. He aquí un resumen, algo más extenso, pero muy necesario: 1 - Metafísica y transracionalidad En filosofía, la metafísica estudia los aspectos de la realidad que son inaccesibles a la investigación científica. Según Kant, una afirmación es metafísica cuando afirma algo sustancial o relevante sobre un asunto (“cuando emite un juicio sintético sobre un asunto”) que por principio escapa a toda posibilidad de ser experimentado sensiblemente por el ser humano. Sin embargo, la razón a través de la historia del pensamiento, siempre ha indagado sobre las cuestiones metafísicas que han preocupado al ser humano desde tiempos inmemoriales, aunque histórica y psicológicamente, esa genuina actitud de hacer metafísica ha sido obnubilada por el materialismo científico. La filosofía se escindió así en dos senderos cognitivos: la epistemología de lo conmensurable y la hermenéutica de lo inconmensurable, es decir, una divergencia entre ciencia y espiritualidad. Tradicionalmente se ha separado la epistemología y a la hermenéutica, puesto que la primera trata de lo conmensurable y la segunda de lo inconmensurable. Sin embargo, hoy en día es posible unir la epistemología y la hermenéutica, permitiendo justificar lo conmensurable y entender lo inconmensurable. Esos dos modos de saber posibilitan vislumbrar una conexión de la filosofía con la espiritualidad, o la ciencia con la metafísica. Y para tal tarea, en primer lugar, es preciso un giro copernicano hacia el Idealismo Trascendental propuesto por Kant. En filosofía, el giro copernicano o revolución copernicana hace referencia a la propuesta realizada por Kant para entender cómo es posible el conocimiento sintético a priori que da lugar al Idealismo Trascendental. La filosofía anterior a Kant suponía que en la experiencia de conocimiento el sujeto cognoscente es pasivo, que el objeto conocido influye en el sujeto y provoca en él una representación fidedigna. Con esta explicación podemos entender, en todo caso, el conocimiento empírico, pero no el conocimiento a priori pues lo extraordinario de este último es que con él podemos saber algo de las cosas antes de experimentarlas, es decir, antes de que puedan influir en nuestra mente. Kant propone darle la vuelta a la relación y aceptar que en la experiencia cognoscitiva el sujeto cognoscente es activo, que en el acto de conocimiento el sujeto cognoscente modifica la realidad conocida. Según Kant, podemos entender el conocimiento sintético a priori si negamos que nosotros nos sometemos a las cosas, si aceptamos que son más bien las cosas las que se deben someter a nosotros. Por otro lado, en segundo lugar, según Ken Wilber, las grandes tradiciones espirituales del mundo caen bajo dos tipos diferentes de espiritualidad que denomina la espiritualidad ascendente y la espiritualidad descendente. Existe dos grandes direcciones posibles: ascender desde la materia hasta el Espíritu o descender desde el Espíritu hasta la materia. La primera es una dirección trascendente o ultramundana, mientras que la segunda es inmanente o intramundana. Uno de los mitos al uso de la tradición occidental es Platón y, aunque la mayor parte de la gente cree que es un filósofo ascendente, en realidad, es un filósofo que reconoce los dos tipos de movimientos: el ascendente (el Bien que nosotros aspiramos a comprender) y el descendente (una manifestación del Bien). Sin embargo, a lo largo de la historia, estas dos facetas se vieron brutalmente separadas y tuvo lugar una violenta ruptura entre los partidarios de lo meramente ascendente y los defensores de lo meramente descendente, pues se consumó la escisión entre ambas. Dicho de otro modo, el materialismo científico y la metafísica se han convertido en una dualidad antagónica aparentemente irreconciliable. Irremediablemente, hay una contienda ideológica que puede remover los cimientos de nuestra civilización, pues se hallan en disputa dos pesos pesados de la historia: la ciencia y la religión (espiritualidad), el saber empírico y el saber revelado, la razón y el espíritu. Desde el surgimiento de la física cuántica, esa divergencia cognitiva es argumentada epistemológicamente por Ken Wilber en su obra El espectro de la conciencia como dos modos de saber: el conocimiento simbólico (dualidad sujeto-objeto) y el misticismo contemplativo (no-dualidad entre sujeto-objeto). Las experiencias espirituales son, probablemente, el contexto más complejo a desentrañar por nuestra actual civilización. El gran mérito de Wilber es haber puesto en el contexto histórico la reivindicación de la filosofía transpersonal que, al aunar la ciencia y la espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, permite la argumentación de una antropología revisionista de nuestra cultura y la necesidad de una ética epistémica en el marco de una episteme transracional lo cual, como se argumentará seguidamente, propugna una educación transracional como misión espiritual para la sanación trascendental del sujeto cognoscente y, así, transcender también la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad, pues como concluye Ken Wilber en su obra Sexo, Ecología, Espiritualidad (p.617): “ahí estamos, en la racionalidad, situados en el filo de la percepción transracional”. 2 - Meditación y educación Son los genios y sabios, muchos de ellos científicos y filósofos, quienes abanderan las ideas metafísicas que hacen progresar la cultura humana, ahora en claro declive. ¿Qué lugar ocupa hoy la metafísica en nuestra cultura? He ahí quizá el escollo más difícil por transcender, pues la humanidad se halla ante nuevos paradigmas invisibles aún para la mayoría de mis coetáneos. Sin embargo, la sanación trascendental del ser humano está en su interior mediante la práctica de la meditación. En efecto, como nos recuerda el sabio aforismo griego “conócete a ti mismo”, se precisa de un conocimiento introspectivo para conectar con el Espíritu que vive en nosotros y que puede vislumbrarse mediante la conciencia de unidad . La sanación trascendental del ser humano mediante la meditación no es una entelequia: un equipo de psiquiatras liderado por el Hospital General de Massachusetts, ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud. La meditación, aplicada prácticamente en los centros escolares, tiene espectaculares resultados: estimula la creatividad de los niños, ayuda en el desarrollo de la inteligencia emocional, reduce la violencia conocida como bullying, mejora los procesos de aprendizaje, aminora la sobre estimulación propia de la era de Internet y mejora la convivencia escolar. La meditación se convierte así en un medio para la sanación trascendental del ser humano desde la infancia, tal como demuestran cada vez más numerosos estudios científicos. Como aseveró el matemático griego Pitágoras: “Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”. Consecuentemente, las ciencias empíricas pueden dar explicaciones sobre los fenómenos naturales, peros son incapaces de dar una explicación coherente acerca de la conciencia y la espiritualidad y, por tanto, no es de extrañar que los beneficios de la meditación sean objeto de investigación científica, y que haya también una aproximación investigativa a las experiencias cercanas a la muerte, las ciencias noéticas y la psicología transpersonal. Dichos campos de investigación enlazan, obviamente, con la metafísica, es decir, más allá de los sentidos físicos. La metafísica es, por tanto, el reto que tiene la humanidad por delante para hallar un conocimiento más allá de las ciencias naturales, es decir, un conocimiento transracional al que se puede acceder mediante la meditación, y con la posibilidad de que sea impartida educacionalmente mediante la filosofía transpersonal argüida por Ken Wilber. 3 - Filosofía transpersonal y educación transracional La filosofía tradicional occidental se sustenta en una epistemología de lo conmensurable mediante el dualismo sujeto-objeto hasta la llegada de la física cuántica (“ello”-ciencia-), y requiere de una complementación cognitiva mediante la hermenéutica de lo inconmensurable, cuyos campos de estudio son la profundidad del “yo”-conciencia-, y la intersubjetividad de todos “nosotros”-cultura-. En la modernidad, estas tres esferas platónicas -la Verdad, la Belleza y la Bondad-, fueron diferenciadas por Kant mediante sus Tres Críticas: la naturaleza (ello), la conciencia (yo) y la cultura (nosotros). Y la misión de la postmodernidad mediante las humanidades es integrar los individuos (yo) en una conciencia colectiva (nosotros) gracias a una filosofía transpersonal que incorpora una ética epistémica en el marco de una episteme transracional, lo cual propugna inherentemente una educación transracional como misión espiritual para la sanación trascendental del sujeto cognoscente y, así, trascender también la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad. Una educación transracional fundamentada en la filosofía transpersonal se convierte, consecuentemente, en una renovada pedagogía para la trascendencia espiritual mediante la meditación, y postula un revisionismo psicológico que incorpore a la espiritualidad con la misión de transcender la brecha epistemológica entre la racionalidad y la espiritualidad también a nivel social y cultural: La educación espiritual de los niños es un imperativo para instaurar en el futuro una Vida espiritual en una sociedad digital; consecuentemente, Espiritualidad y educación social es un binomio inseparable para trascender La sociedad de la ignorancia y, por antonomasia, es El desafío ético de la educación. Dicho repensar humano posibilitaría, entonces, salvar el abismo cultural desde que Kant diferenció la ciencia (ello), la conciencia (yo) y la moralidad (nosotros). La integración y síntesis de estas tres esferas kantianas del saber debe realizarse eminentemente en la conciencia de cada uno de nosotros mediante una genuina intuición espiritual o intuición moral básica como sustrato ético de nuestros actos, pensamientos y sentimientos, pues como dijera Sócrates: “Aquel que quiera cambiar el mundo debe empezar por cambiarse a sí mismo”. Y para tal finalidad, la filosofía transpersonal y la educación transracional se presentan como un imperativo pedagógico más allá de la mente, hacia la profundidad de la conciencia, pues como dice una cita atribuida al dramaturgo inglés John Gay: “Sin lugar a dudas, es importante desarrollar la mente de los hijos, no obstante, el regalo más valioso que se le puede dar, es desarrollarles la conciencia”. Es indudable que el estudio de la conciencia es un problema epistemológico y hermenéutico aún no resuelto por la cultura occidental en particular y la humanidad en general y, consecuentemente, la conciencia sigue siendo un problema histórico por resolver. 4 - La conciencia como problema histórico Toda la historia de la filosofía occidental está transitada por la inquietud de encontrar la solución al problema del conocimiento e intentar dar una explicación coherente de la conciencia, y se ha caracterizado por la constante universal de abordar el problema del hombre desde el dualismo: materia y espíritu, cuerpo y alma, cerebro y mente. La historia del pensamiento, devenida dogmáticamente en una filosofía materialista y en un reduccionismo psicológico, aboca a una crisis epistemológica y hermenéutica entre ciencia y espiritualidad desde que la física cuántica irrumpió en el tablero cognitivo. La filosofía transpersonal de Ken Wilber, al aunar ciencia y espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, introduce la primera fisura en la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental. Esta comunicación postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no-dualidad. Esos dos modos de saber así aprehendidos, posibilitan la sanación trascendental del ser humano mediante la filosofía transpersonal de Ken Wilber como nuevo paradigma de conocimiento, y es postulada como asignatura educativa para una educación transracional que implemente la razón con el corazón mediante la meditación. Por tanto, la síntesis entre la filosofía transpersonal y la educación transracional es una condición sine qua non para trascender así la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental. Con ello, podemos concluir consecuentemente que la filosofía transpersonal de Ken Wilber es un fundamento para una educación transracional de la metafísica y la sanación transcendental del sujeto cognoscente mediante la meditación. 5 - La conciencia como problema histórico La crisis de conciencia así planteada nos aboca, inexorablemente, a intentar resolver ese misterio de la vida, a intentar comprender a la conciencia como un problema histórico y ello, inherentemente, requiere de una reconciliación entre la ciencia y el espíritu humano, entre la epistemología y la hermenéutica, y todo ello bajo el paragua de la filosofía transpersonal y la educación transracional. Ese fue el objetivo del sexto artículo: “Toda la historia de la filosofía occidental está transitada por la inquietud de encontrar la solución al problema del conocimiento e intentar dar una explicación coherente de la conciencia, y se ha caracterizado por la constante universal de abordar el problema del hombre desde el dualismo: materia y espíritu, cuerpo y alma, cerebro y mente. La historia del pensamiento, devenida dogmáticamente en una filosofía materialista y en un reduccionismo psicológico, aboca a una crisis epistemológica y hermenéutica entre ciencia y espiritualidad desde que la física cuántica irrumpió en el tablero cognitivo. La filosofía transpersonal de Ken Wilber, al aunar ciencia y espiritualidad mediante la recuperación de la filosofía perenne, introduce la primera fisura en la “rígida estructura” del dualismo científico entre sujeto y objeto que ha impregnado a la civilización occidental. Esta investigación postula la integración del saber científico (epistemología de lo conmensurable) con la perenne espiritualidad (hermenéutica de lo inconmensurable), una síntesis respectivamente de la razón con el espíritu en un ejercicio de trascendencia desde la no-dualidad. Esos dos modos de saber así aprehendidos, posibilitan la sanación trascendental del ser humano mediante la filosofía transpersonal de Ken Wilber como nuevo paradigma de conocimiento, y es postulada como asignatura educativa para una educación transracional que implemente la razón con el corazón mediante la meditación. Por tanto, la síntesis entre la filosofía transpersonal y la educación transracional es una condición sine qua non para trascender así la crisis de conciencia en la que está inmersa la filosofía occidental.” Evidentemente, ese pensamiento divergente no es asumido aún en el sistema académico tradicional, pero, ya tenemos la cuña epistemológica transracional puesta con los seis artículos anteriores. Ese sexto artículo fue incomprendido por más de 50 académicos tal como se me comunicó desde el Comité Científico de la Revista Humanidades: "Respetado autor Amador Martos García, reciba un cordial saludo. Según se le informó en correo pasado, su artículo fue remitido a instancias del Comité Científico de la Revista Ciencia y Humanidades. Dicho Comité está compuesto por más de 50 académicos ubicados en diferentes países de habla hispana, a los cuales se les asignan artículos dependiendo de sus áreas de estudio. Ahora bien, respecto a su artículo en cuestión, a la fecha no se ha podido ubicar un evaluador que posea el conocimiento académico/investigativo necesario para hacer un dictamen justo de dicho texto, por lo que la Revista Ciencia y Humanidades, desde su Comité Editorial en sesión del 5 de junio de 2019, teniendo en cuenta la responsabilidad editorial y científica que atañe a la Revista Ciencia y Humanidades, ha declarado que para el octavo número su artículo no podrá ser teniendo en cuenta debido a los motivos anteriormente expuestos. De antemano pedimos disculpas por cualquier problema causado. Cordialmente." 6 - Una perspectiva cognitiva desde la Filosofía Transpersonal Es cuestión de tiempo que dicha cuña epistemológica transracional convierta esa fisura en un cráter por donde se van a desangrar los viejos paradigmas de la humanidad. A nivel educativo se ha demostrado que, con dicho “pensamiento divergente”, era necesaria una resignificación del “episteme” en las ciencias de la educación, y aporté mi perspectiva desde la filosofía transpersonal en un II Coloquio Internacional que abordaba dicha cuestión. Sin una base epistemológica sólida, ¿cómo reconstruir un nuevo mundo? El desangramiento social fue inevitable y nos vimos envueltos en consecuencias de proporciones insospechadas entre “Globalistas” y “Patriotas”, entre esa minoría plutocrática contra esa incipiente conciencia social que busca el empoderamiento del “nosotros”, cuestión que argumenté en una ponencia del Webinar UNICEN. A la vista de lo expuesto hasta aquí, la filosofía transpersonal, como ciencia de la conciencia, debe replantear todos los presupuestos cognitivos de la humanidad y de cada “uno” de “nosotros”: ¿Cómo sabes que lo que sabes es cierto? Tal fue la ponencia que tuve el honor de exponer en la Universidad ITECCE, en un intento que los futuros maestros puedan actuar en libertad y con conocimiento de causa desde los presupuestos hasta aquí argumentados. En conclusión, como argumento en mi obra Ciencia, Filosofía, Espiritualidad, la trascendencia metafísica mediante la meditación es posible. La meditación como ciencia trascendental se convierte, así, en un camino ascendente hacia la sabiduría, para poner orden en nuestras ideas, para considerar a la sabiduría como ciencia para la sanación espiritual. Ello requiere evidentemente de una filosofía de la mente para la transformación interior. En la medida de que cada “uno” de “nosotros” se empodere y despierte espiritualmente, alcanzará esa transcendencia hasta lograr la conciencia de unidad. Un objetivo psicológico y metafísico nada fácil, pues existe un enemigo invisible de la humanidad que trata de impedir la reconciliación espiritual de la humanidad: estamos inmersos en una lucha ente el bien y el mal, una perenne contienda demostrada por William Criado mediante la hipnosis clínica regresiva. Así es como fue descubierto el “genio maligno” de Descartes. Ahora las cartas están boca arriba, y la contienda es entre las sombras y la luz, entre el “Estado profundo” y las “Semillas Estelares”, una épica batalla sideral por el planeta Tierra y las conciencias que la habitan. Si ha llegado hasta aquí, estimado lector, puede convenir conmigo que la locura aperspectivista que padecemos, usted y yo, y muchos como “nosotros”, no es una “locura interior”, sino una “locura exterior” procedente de la dualidad. La dualidad de la “realidad” es como un sueño, una ilusión según algunas tradiciones espirituales, una ilusión también reconocida por la neuropsicología y las neurociencias: solo somos vibración en el hiperespacio del universo. Y, el revulsivo propuesto desde la filosofía transpersonal, es meditar para transmutar las bajas vibraciones en vibraciones amorosas, porque el amor también evoluciona. De hecho, el amor siempre ha existido: hemos nacido por una fusión de amor de nuestros padres. Nosotros, como padres, también nos fusionamos en el amor para dar vida a nuestros hijos. El amor es la ley suprema, pero hemos relegado al amor al ostracismo, como si no fuera necesario para la supervivencia del planeta y la humanidad. No obstante, La evolución del amor se presenta como imprescindible para el devenir de nuestra especie, y es nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. En definitiva, no puede haber una perspectiva cognitiva que separe a los unos de los otros, porque el saber sin amor es puro egoísmo y la causa de tanto sufrimiento en este mundo, tal es el fundamento por antonomasia de la filosofía transpersonal.
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La educación cuántica

ESQUEMA INTRODUCTORIO A LA FILOSOFÍA TRANSPERSONAL

Nota: El esquema introductorio a la filosofía transpersonal está disponible en las imágenes de la cabecera y, también, se puede descargar en PDF al final de esta página. AQUÍ: El vídeo-presentación de este artículo ¿Qué es la filosofía transpersonal? Como filósofo transpersonal, mi campo de investigación se ha centrado en la convergencia de la epistemología y la hermenéutica: dos disciplinas filosóficas históricamente antagónicas que generan una división dualista entre la ciencia y la espiritualidad. La filosofía transpersonal aborda el estudio de todas las ciencias que van más allá del materialismo científico, hacia la metafísica. La metafísica es, hoy en día, factible de ser estudiada desde los presupuestos de la filosofía cuántica, así como de la demostración científica de los beneficios de la meditación. La meditación es el puente de transición entre la ilusoria realidad por trascender hacia la profundidad de nuestro ser donde se experimenta la conciencia de unidad en la que todos somos Uno. La conclusión de esas investigaciones, de un modo psicológico, permite la elaboración de una “ciencia de la conciencia” sustentada en dos nuevos neologismos para la educación académica: la filosofía transpersonal y la educación transracional. Por un lado, la filosofía transpersonal es un nuevo paradigma de conocimiento desconocido en el ámbito académico, salvo honrosas excepciones que marcan una tendencia de cambio en el ámbito educativo. Por otro lado, la filosofía transpersonal estudia el núcleo duro de la ciencia, a saber, la ciencia de la conciencia. Si bien el estudio de la conciencia tiene precedentes filosóficos, históricos, culturales, sociales, antropológicos y psicológicos, nunca como ahora la conciencia individual se halla tan fragmentada y disociada de la conciencia colectiva. Comprender e intentar dilucidar el planteamiento anterior implica una rigurosa investigación desde la metodología científica y el pensamiento crítico, lo cual me ha llevado más de trece años hasta culminar ello con mis diversas publicaciones en formato de libros, artículos científicos o ponencias. Las investigaciones citadas han abarcado asuntos tan diversos como la teoría de la cultura, la cuestión epistemológica, la antropología filosófica, la psicología transracional, el análisis de la falsa pandemia, la meditación como ciencia transcendental, el debate entre ciencia y espiritualidad, así como temas monográficos como las experiencias cercanas a la muerte, la reencarnación y las ciencias noéticas, por citar solamente algunos ejemplos. ¿Por qué un esquema introductorio a la filosofía transpersonal? Asumo que, para cualquier persona que desee adentrarse en el laberinto de los pensamientos antes expuestos, se halla metafóricamente como ante un gran puzle que se requiere encajar con paciencia, al igual que lo he realizado yo concienzudamente a lo largo de muchos años. En aras de facilitar esa labor, y con el ánimo de ofrecer una panorámica estructurada de mis pensamientos, he creído conveniente realizar un esquema introductorio que recopile los conceptos más importantes y significativos. Dichos conceptos son numerados a modo de nomenclatura, de forma que, en un orden creciente, se pueda apreciar la evolución del discurrir en el cambio de paradigma por excelencia que se está produciendo desde la filosofía tradicional (predominada por el ego racional) hacia la filosofía transpersonal (como impulsora de la transcendencia del ego racional). Bajo esa nomenclatura de conceptos numerados, he asignado las investigaciones justificativas mediante enlaces para que, todo aquel que así lo desee, disponga de las pertinentes referencias. Y en ese contexto es como tiene lugar el presente esquema introductorio, con la esperanza y la convicción de que pueda ser de utilidad para algunos profesores de filosofía o educadores, así como para que, cualquier neófito con sed de conocimiento, pueda ser libre con conocimiento de causa sobre el discurrir histórico de la humanidad hasta llegar al actual pensamiento complejo de la misma. El mundo tan complejo en el que estamos inmersos, en realidad, es mucho más sencillo de comprender si logramos una correcta interpretación de los hechos, lo cual es conocido como hermenéutica en filosofía. En contraposición, la epistemología se encarga de la teoría del conocimiento solamente desde el ámbito de los sentidos y mediante una criba racional con el método científico, obviando despectivamente a la hermenéutica como estudio de lo inconmensurable. Esa dicotomía cognitiva ha dividido tradicionalmente a la humanidad entre ciencia y religión, o razón y espíritu. La reconciliación entre ciencia y espiritualidad, o epistemología y hermenéutica, es el objetivo pretendido por la filosofía transpersonal. Deseo que el avezado lector halle en este esquema introductorio a la filosofía transpersonal una guía para poner orden en el caos de ideas en el cual vivimos, un caos premeditado por fuerzas obscuras que impiden que seamos libre con conocimiento de causa. Tal es la motivación final de este esquema introductorio a la filosofía transpersonal. NOMENCLATURA NUMERADA 1 - Teoría de la cultura: -Teoría de la cultura y la cuestión ética (categoría del blog) -El abismo cultural de Occidente es un abismo de conciencia -El abismo cultural y la cuestión ética 2 - Antropología filosófica: -Antropología filosófica (categoría del blog) -Espíritu objetivo, Espíritu subjetivo, Espíritu absoluto -La fenomenología 3 - Filosofía tradicional: -Pensar en ser libre. De la filosofía tradicional a la filosofía transpersonal (libro) -La evolución de la conciencia desde un análisis político, social y filosófico-transpersonal (artículo científico) -Viejos y nuevos paradigmas: de la filosofía tradicional a la filosofía transpersonal 4 - Nuevo paradigma de conocimiento: -El problema del conocimiento -La educación cuántica. Un nuevo paradigma de conocimiento (libro). -La filosofía transpersonal: un nuevo paradigma de conocimiento -La filosofía transpersonal como alternativa al caos pensativo de Occidente 5 - Filosofía transpersonal: -La filosofía transpersonal (categoría del blog) -Hacia lo transpersonal -La filosofía transpersonal como fundamento epistemológico y pedagógico para la educación transracional -Experiencia pionera en el mundo de la filosofía: El Instituo Ateneo de Colima (México) imparte la asignatura de filosofía transpersonal en el Grado Universitario de Educación 6 - Epistemología de lo conmensurable: -El mándala epistemológico y los nuevos paradigmas de la humanidad (artículo científico) -La sociedad de la ignorancia y las repercusiones epistemológicas -La brecha epistemológica entre ciencia y humanidades -El fracaso epistemológico de Occidente -Epistemología y hermenéutica en la era de internet 7 - Crisis entre ciencia y espiritualidad: -El debate entre ciencia y espiritualidad (categoría del blog) -Ciencia y espiritualidad (monografía) 8 - Hermenéutica de lo inconmensurable: -El mándala epistemológico y los nuevos paradigmas de la humanidad (artículo científico) -Hermenéutica de lo inconmensurable -Epistemología y hermenéutica en la era de internet 9 - Materialismo científico: -El ego del materialismo científico -Viejos y nuevos paradigmas: del materialismo científico a la sabiduría perenne 10 - Filosofía cuántica: -Filosofía cuántica (categoría del blog) 11 - Espiritualidad: -El debate entre ciencia y espiritualidad (categoría del blog) -El debate entre ciencia y espiritualidad -El activismo cuántico: una visión integral entre ciencia y espíritu 12 - Ken Wilber: dos modos de saber: -La ciencia de la conciencia: dos modos de saber: racionalidad versus espiritualidad -Dos modos de saber: la falacia del sistema educativo occidental -La metafísica: el modo de saber trascendental 13 - Platón: dualismo epistemológico: -Platón: física cuántica y cultura occidental (categoría del blog) -Platón: el camino ascendente es el camino descendente -La gran inversión: de lo inconmensurable a lo conmensurable 14 - Kant: El giro copernicano: -La filosofía de Kant: imprescindible (categoría del blog) -El giro copernicano -La educación cuántica: el giro copernicano hacia el idealismo transcendental 15 - Cuatro cuadrantes de Ken Wilber: -Los cuatro cuadrantes de Ken Wilber -Las "Tres Críticas" de Kant y los "Cuatro Cuadrantes" de Ken Wilber 16 - Mapas evolutivos de la conciencia: -Mapas evolutivos de la conciencia (categoría del blog) -Teoría integral de la evolución de la conciencia: el nacimiento de una nueva conciencia 17 - Filosofía materialista: -Capitalismo y Conciencia (libro) 18 - Filosofía perenne: -La filosofía perenne 19 - Psicología transpersonal: -Tesis Doctoral de Iker Puente (España): Complejidad y psicología transpersonal: caos, autoorganización y experiencias cumbre en psicoterapia -Filosofía y psicología transpersonal -La conciencia transpersonal 20 - La realidad es una ilusión: -La realidad es una ilusión -Distopía temporal (categoría del blog) -¿Somos viajeros en el tiempo? 21 - Trascendencia metafísica: -¿Qué es la metafísica? -Ciencia, Filosofía, Espiritualidad: La trascendencia metafísica mediante la meditación (libro) -Cuestiones metafísicas (categoría del blog) 22 - Ascensión espiritual individual desde 3D a 5D: -Ascensión espiritual individual desde 3D a 5D (categoría del blog) -Ascensión espiritual individual desde 3D a 5D: Empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia 23 - Todo es vibración: -Todo es vibración (monografía) 24 - El mundo es un sueño: -¿Es el mundo que percibimos un sueño? 25 - La meditación como ciencia para la sanación trascendental: -La meditación como ciencia trascendental (categoría del blog) -La sanación trascendental de la humanidad mediante la meditación 26 - Despertar espiritual individual: -Dimensión espiritual: un despertar de la conciencia -Inteligencia espiritual -Amanece. Mil reflexiones para inspirar tu despertar 27 - Los paradigmas de la humanidad: -Viejos y nuevos paradigmas (categoría del blog) -Nuevos paradigmas (monografía) 28 - Cedlat, Eteria y el poder de la conciencia: -Cedlat, Eteria y la Sociedad Holográfica (categoría del blog) -La naturaleza es mental -El poder de la mente -Todos los vídeos de la divulgación del planetoide "Eteria" y para la sustitución de la luna 29 - Teoría integral de la evolución de la conciencia: -La conciencia: investigación monográfica (categoría del blog) -Teoría integral de la evolución de la conciencia: el nacimiento de una nueva conciencia 30 - Humanidad: orígenes, complejidad y futuro: -Humanidad: orígenes, complejidad y futuro (categoría del blog) -Presupuestos filosóficos para la transición humana del viejo mundo al nuevo mundo 31 - Filosofía de la mente para la transformación interior: -Filosofía de la mente: transformación interior (categoría del blog) -Filosofía de la mente para la transformación interior: empoderamiento, despertar espiritual, trascendencia y conciencia 32 - Psicología transracional: -Psicología transracional (categoría del blog) -Tesis Doctoral de Noemí Siverio (Venezuela): Psicología del Homo Complexus para una educación desde la comprensión -Psicología compleja -La conciencia de unidad 33 - Análisis de la plandemia mundial: -Análisis de la plandemia mundial (categoría del blog) -Breve resumen de lo que está pasando en el mundo -Meta-análisis de la pandemia: 5G + vacunas = microchips del Nuevo Orden Mundial -Manual para crear una falsa pandemia -Webinars Unicen - La actualidad: El Nuevo Orden Mundial versus Países Patriotas (ponencia) 34 - Pensamiento crítico individual y colectivo: -El librepensador y el pensamiento crítico -Cronología de la conciencia humana: la falsa plandemia hace surgir el pensamiento crítico individual y colectivo 35 - Filosofía transpersonal: ciencia de la conciencia: -La ciencia de la conciencia: dos modos de saber: racionalidad versus espiritualidad -La conciencia: investigación monográfica (categoría del blog) -Teoría integral de la evolución de la conciencia: el nacimiento de una nueva conciencia -Mapas evolutivos de la conciencia (categoría del blog) -La evolución de la conciencia: Ken Wilber versus Amador Martos 36 - Apocalipsis y revelaciones: -Breve resumen de lo que está pasando en el mundo -Fin de año apocalíptico: puede pasar cualquier cosa -Sueños proféticos y tiempos bíblicos 37 - Despertar espiritual colectivo: -Divulgación cósmica para un despertar colectivo masivo -Divulgación cósmica para un despertar colectivo masivo (monografía) -Ahora que estamos despertando: ¿qué hacemos? 38 - Nacimiento de una nueva conciencia: -Hacia una nueva conciencia -El nacimiento de una nueva conciencia -La evolución de la conciencia, según Ken Wilber: hacia la no-dualidad -Teoría integral de la evolución de la conciencia: el nacimiento de una nueva conciencia 39 - Manipulación social, económica y política: -Manipulación social, económica y política (categoría del blog) -La manipulación de la historia -La educación como instrumento de poder -Mentiras económicas, políticas y epistemológicas -El enemigo invisible de la humanidad 40 - La evolución del amor: -El despertar espiritual y la evolución del amor -La evolución del amor -El amor es la ley suprema 41 - La educación transracional como misión espiritual: -La educación transracional (categoría del blog) -Hacia un nuevo paradigma educativo: la educación transracional -La educación transracional: la síntesis de saberes mediante la intuición espiritual -La educación transracional como misión espiritual -La educación transracional para un nuevo mundo 42 - Ingeniería social y mental: -Ingeniería social y mental (monografía) -Filosofía transpersonal: teoría y práctica (categoría del blog) -Un llamado a todos los científicos: la pandemia tiene una causa metafísica, demostrable mediante la hipnosis clínica regresiva de William Criado -Relación actualizada de los vídeos publicados de William Criado -Conspiraciones contra la humanidad -Los reptilianos controlan al ser humano a través del subconsciente 43 - Cuestiones metafísicas: -Cuestiones metafísicas (categoría del blog) -Un llamado a todos los científicos: la pandemia tiene una causa metafísica, demostrable mediante la hipnosis clínica regresiva de William Criado 44 - El camino ascendente hacia la sabiduría: -El camino ascendente hacia la sabiduría (categoría del blog) -La sabiduría como ciencia para la sanación espiritual -La sabiduría es amor 45 - Integración entre ciencia y espiritualidad: -El debate entre ciencia y espiritualidad (categoría del blog) -Una nueva cosmología entre ciencia y espíritu -Ciencia, Filosofía, Espiritualidad (libro) 46 - Monografías científicas: -Todas las monografías 47 - Ciencias noéticas y movimiento transpersonal: -Ciencias noéticas (monografía) -Movimiento transpersonal (monografía) -Publicaciones transpersonales internacionales
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