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LA EDUCACIÓN CUÁNTICA: 4ª EDICIÓN GRATIS EN PDF

Publicado 06/09/2018 12:42:54  (Eventos)


Portada

Platón, Kant y Wilber: ¿qué tienen en común esos insignes pensadores? ¿Es posible una salida postcapitalista? ¿Existe una conspiración contra la humanidad? El debate entre física cuántica y espiritualidad: ¿realidad o ficción? ¿Es posible una ciencia de la conciencia? ¿Qué es la filosofía transpersonal? ¿Por qué cada vez más colegios introducen la meditación? ¿Hacia dónde se dirige la psicología humana? LA EDUCACIÓN CUÁNTICA aborda en 714 páginas dichas inquietudes existenciales, filosóficas y educativas, con un claro propósito: poner un poco de orden en la teoría del conocimiento (epistemología) y en la historia del pensamiento (filosofía), con el fin de educar a las futuras generaciones en libertad y con conocimiento de causa. DESCARGAR GRATIS EN PDF, AQUÍ: LA EDUCACIÓN CUÁNTICA 7 LIBROS MÁS DEL AUTOR, TAMBIÉN GRATIS EN PDF, DESCARGAR AQUÍ: FILOSOFÍA TRANSPERSONAL Y EDUCACIÓN TRANSRACIONAL UNA FILOSOFÍA ALTERNATIVA AL CAPITALISMO KEN WILBER Y LOS NUEVOS PARADIGMAS DE LA HUMANIDAD CAPITALISMO Y CONCIENCIA PENSAR EN SER RICO PENSAR EN SER LIBRE PODEMOS



ÚLTIMAS NOTICIAS

LOS CUATRO CUADRANTES DE KEN WILBER

Publicado 16/09/2018 18:49:20  (LA EDUCACIÓN CUÁNTICA: novedades de la 4ª edición)


cuatro cuadrantes
4c

Este artículo es una reproducción de la nota 70 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 110: Wilber, en un magistral sistema de pensamiento más conocido por su teoría de los “cuatro cuadrantes (1) , aúna la racionalidad pragmática occidental con la filosofía oriental. Con ese giro copernicano del entendimiento, se posibilita el camino interior obviado por la sociedad occidental; un camino interior que es susceptible de ser potenciado mediante la meditación y cuya expresión por antonomasia se manifiesta a través de la compasión (Martos, 2016). La educación cuántica propuesta aquí tiene razón de ser en dicho contexto intelectual ignorado académicamente y que requiere una rehabilitación histórica. De ahí que la historia deba ser sometida a un revisionismo social, intelectual, educacional, filosófico y espiritual, como pretende La educación cuántica. Sucintamente, veamos ese discurrir de la historia desde el surgimiento del racionalismo hasta el actual caos civilizatorio. NOTA (1): Ken Wilber sostiene que todo fenómeno humano consta de cuatro facetas y no puede ser íntegramente comprendido si no se abordan las cuatro. El fundamento de estas cuatro vertientes de la realidad tiene que ver con los aspectos exterior e interior y sus formas individuales y colectivas. Los cuatro aspectos que se deberían estudiar para comprender todas las cosas serían entonces: lo interior-individual, lo exterior-individual, lo interior-colectivo y lo exterior-colectivo. Lo interior-individual: Es la experimentación del pensamiento en sí, con los símbolos, significados e imágenes mentales relativas. Este cuadrante trata de la verdad subjetiva, de la belleza, del arte. Es el cuadrante del mundo intencional. Su lenguaje es en primera persona del singular (yo), y su criterio de validez es la veracidad (este cuadrante del “yo” fue diferenciado por Kant (2006a) mediante su obra Crítica del juicio). Lo exterior-individual: Mientras se vivencia el pensamiento, están ocurriendo una serie de cambios en el cerebro como ser, secreción de dopamina, aparición de acetilcolina permitiendo la transmisión del impulso nervioso en el espacio intersináptico, etc. Dichos hechos pueden ser empíricamente observables desde el exterior, utilizando, por supuesto, el equipamiento tecnológico apropiado. Este cuadrante trata de la verdad objetiva de la ciencia. Es el cuadrante del mundo del comportamiento. Su lenguaje es en tercera persona (ello), y su criterio de validez es la precisión de la descripción: coincide lo observado con lo expresado (este cuadrante del “ello” fue diferenciado por Kant (2005) mediante su obra Crítica de la razón pura). Lo interior-colectivo: Ahora bien, los pensamientos que circulan por la mente tienen un sustrato cultural; en efecto, el pensamiento se realiza a partir de una serie de símbolos y significados sometido al proceso de culturización. Es el cuadrante de la verdad intersubjetiva, de la moral y la religión. Su lenguaje es en primera persona del plural (nosotros), y su criterio de validez consiste en la rectitud (este cuadrante del “nosotros” fue diferenciado por Kant (2008) mediante su obra Crítica de la razón práctica). Lo exterior-colectivo: A su vez, la cultura, también tiene sus componentes materiales (del mismo modo en que el pensamiento tiene sus correlatos cerebrales). Citando textualmente a Wilber: “estos componentes sociales concretos son las modalidades tecnológicas, las fuerzas de producción (hortícola, agraria, industrial, etc.), las instituciones concretas, los códigos y pautas escritas, las ubicaciones geopolíticas (aldeas, poblados, estados, etc.), etc.” Es el cuadrante de la verdad inter-objetiva, efectiva y de las ciencias sistémicas. Su lenguaje es también en tercera persona (ellos), y su criterio de validez consiste en el ajuste funcional o efectividad (este cuadrante del “ellos” es una extensión del “ello” y fue diferenciado por Kant (2005) mediante su obra Crítica de la razón pura). Bibliografía: Kant, Inmanuel. Crítica de la razón pura. Madrid: Taurus, 2005. Kant, Inmanuel. Crítica del juicio. Barcelona: Espasa libros, 2006a. Kant, Inmanuel. Crítica de la razón práctica. Buenos Aires: Losada, 2008. Martos, Amador. Ken Wilber y los nuevos paradigmas de la humanidad. España: Amazon, 2016.


LA EVOLUCIÓN DEL AMOR

Publicado 16/09/2018 12:00:10  (LA EDUCACIÓN CUÁNTICA: novedades de la 4ª edición)


La evolución del amor

Este artículo es una reproducción de la nota 65 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 101: Siguiendo la estela de Wilber, mi obra Pensar en ser libre, de la filosofía tradicional a la filosofía transpersonal (Martos, 2010) es una humilde revisión de la historia del pensamiento al propugnar que el “movimiento transpersonal” debe ser rehabilitado históricamente más allá del misticismo cuántico, término acuñado peyorativamente por los caducos materialistas científicos. Evidencio en dicha obra que el pasado pertenece a la razón individualista, pero el futuro pertenece al espíritu colectivo. Así, esa razón egocéntrica, muy a su pesar, se está retorciendo de dolor (Jara, 2007a), un daño causado por el hombre al hombre, todo un contra sentido holístico de la naturaleza. Así, el giro natural, nunca mejor dicho, es que el genuino cogito cartesiano se auxilie con el espíritu kantiano mediante su imperativo categórico, lo que perennemente se ha conocido como amor. Lo que viene a decir la historia es que no se puede vivir sin amor (Hüther, 2015), porque es la más alta motivación que nos alienta a vivir, una cuestión ahora reconocida y evidenciada desde la neurobiología y la sociobiología (1) . ¿Acaso no hacemos lo que hacemos por amor a nuestros seres queridos? Pero ese amor ha sido también desahuciado del corazón de las personas por el perverso sistema capitalista que pone todo en venta, hasta nuestras emociones y nuestros sentimientos, anulando incluso nuestra voluntad sobre nuestros actos y pensamientos, convirtiéndonos entonces en autómatas productores de bienes de consumo para la exclusiva satisfacción del ego, descuidando así plenamente al espíritu. Desolador pensamiento occidental. NOTA (1): El darwinismo y la teoría de la evolución y la selección natural se han convertido en pilares de la biología moderna. Gracias a ellos entendemos un poco mejor cómo se ha desarrollado la vida en sus múltiples manifestaciones. Sin embargo, cuando hablamos de animales superiores, como el ser humano, no todo parece justificarse a través de un naturalismo simple. Gerald Hüther (2015), neurobiólogo y autor de La evolución del amor, afirma que hay que tener en cuenta también otro ingrediente crucial, que afecta a hacia dónde se dirige nuestra especie y por dónde ha transcurrido hasta la fecha. Ese ingrediente, para este prestigioso científico, es el amor. Hüther considera que el amor, como manifestación biológica, resulta crucial para explicar la historia de la evolución humana reciente, como elemento de cohesión personal, de garantía de la unión en una pareja o de cooperación en un grupo social. Sin el amor, un fenómeno creado por la propia evolución, la intrincada red de enlaces familiares que se han venido sucediendo a lo largo de la historia sería muy diferente, y distintos también, con seguridad, los rumbos seguidos por nuestra especie. Gracia a él, no solo tienen valor los genes egoístas, o la supervivencia del más fuerte, sino también la capacidad de elección de pareja por motivos distintos a la simple atracción física o el instinto reproductor. En esta obra, el también catedrático de ciencias naturales y doctor en medicina reflexiona sobre el concepto del amor y sus raíces biológicas, así como las consecuencias de su existencia. Puede decirse que nuestra comprensión del amor ha evolucionado con los tiempos, pero que a pesar del surgimiento de la razón y del pensamiento crítico, este sentimiento sigue siendo importante por su influencia en el futuro de la especie. Hüther nos cuenta como, con el auge del naturalismo y la ilustración, Darwin y otros científicos tuvieron que convivir con los nuevos descubrimientos y con conceptos ya caducos, como las explicaciones de la religión sobre el origen del hombre. Pero a pesar de la llegada de la razón en este campo, aún costaba explicar el papel que tenía en todo ello el amor. Así, del darwinismo más descarnado, se pasó al darwinismo social, y posteriormente al determinismo del comportamiento. Finalmente, la sociobiología se apoderó de la escena. Para Hüther, el amor también es la fuente de nuestra creatividad, no solo en el caso de músicos y artistas; también lo es para muchos grandes políticos y científicos. Es la base de nuestra existencia y nuestros logros culturales. Por el contrario, el estrés, la presión y la ansiedad no resultan del amor, sino de la competencia, que es la fuerza motora de la especialización, no de la creatividad. Según Hüther, todos somos “hijos del amor”, aunque a veces lo olvidamos porque la competencia y la guerra han impulsado grandes invenciones. Sin embargo, lo que nos une y lo que nos mantiene unidos a la naturaleza y a los demás es el amor, pese a la competencia. Así, el amor es nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta. Estamos a punto de agotar nuestros propios recursos naturales, al explotarlos y contaminarlos, porque competimos entre nosotros, como individuos y como naciones. La única fuerza que puede vencer esta competencia autodestructiva es el amor, o si prefieres un término más cognitivo, el compromiso de equipo y la creatividad participativa. El amor es la fuente de logros evolutivos fundamentales. La selección sexual, es decir, la elección de pareja basada en un sentimiento que llamamos amor, provocó el moldeado de nuestros cuerpos en función de las preferencias y gustos de la pareja. Además, el amor paternal permitió fomentar las capacidades de nuestros hijos. Sin el cariño no seríamos capaces de dedicarnos a los demás y comprometernos. Tampoco podríamos alentarnos e inspirarnos los unos a los otros. Para Hüther, es evidente de que para sacar provecho de nuestro potencial tenemos que encontrarnos los unos con los otros como sujetos en lugar de tratarnos como objetos. Solo la gente “amorosa” es capaz de tratar a los demás como sujetos. Pero, en la actualidad, nuestra cultura favorece a aquellos que usan y manipulan a los demás para lograr sus propósitos. A menos que este tipo de relaciones interpersonales y culturales desarrolladas a lo largo de la historia se supere, no seremos capaces de resolver ninguno de los problemas a los que nos enfrentamos ahora. La lucha por el poder y la dominación es la verdadera causa de todos nuestros problemas. Ya es posible pues afirmar que el papel del amor es tan importante en el devenir de nuestra especie como puedan serlo otros factores biológicos. En este libro encontraremos los argumentos que lo confirman. Bibliografía: Hüther, Gerald. La evolución del amor. Barcelona: Plataforma, 2015. Jara, Miguel. Conspiracines tóxicas. Cómo atentan contra nuestra salud y el medio ambiente los grupos empresariales. Barcelona: Martinez Roca, 2007a.


LOS MÁRTIRES DE LA CIENCIA

Publicado 14/09/2018 23:44:06  (LA EDUCACIÓN CUÁNTICA: novedades de la 4ª edición)


PENSADOR

Este artículo es una reproducción de la nota 64 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 100: La ciencia es usada servil y criminalmente por los poderes fácticos (1) ; el ego está sodomizado por el sistema capitalista; y la moralidad social está supeditada a los dogmas religiosos y a la oligarquía plutocrática. Kant (2007) fue consciente de los riesgos de la diferenciación entre la ciencia, el ego y la moralidad, y así lo expresó en su ensayo ¿Qué es la ilustración? La integración de esos tres mundos -ciencia, ego y moralidad-, sin lugar a dudas, se vislumbra como posible gracias al movimiento “transpersonal” surgido como “cuarta fuerza” de la psicología: tiene como objetivo integrar la racionalidad con la espiritualidad. Este racionalismo espiritual ha sido conceptuado en un magistral sistema de pensamiento por Ken Wilber (2005b) mediante su obra cumbre Sexo, Ecología, Espiritualidad, erguido así este pensador como el representante más emblemático de la filosofía transpersonal y psicología transpersonal. NOTA (1): En la historia de la humanidad, hay una lista de mártires de la ciencia que han sufrido exilio, exclusión social e incluso la muerte por pensar diferentemente al pensamiento dominante de su época. Los asesinatos y ejecuciones de esos mártires de la ciencia lo fueron por motivos religiosos o políticos. Estos son algunos de esos mártires de la ciencia: Hipatia de Alejandría (355/370-415/416), Pietro d'Abano (1250-1318), Garcia de Orta (1500-1568), Miguel Servet (1509-1553),Giordano Bruno (1548-1600), Galileo Galilei (1564-1642), Lucilio Vanini (1585-1619), Daniel McFarlan Moore (1869-1936), Ernest Gibbins (1900-1942), Dian Fossey (1932-1985). Si los poderes fácticos -económicos, políticos y religiosos- han actuado así a través de la historia, ¿cabe suponer que no hay en la actualidad mártires de la ciencia a manos de los mismos que manipulan la historia y la humanidad? Dicho de otro modo, y como trato de demostrar en este ensayo, hay una “inquisición oculta” que quiere preservar su poder hegemónico a través de la historia y a costa de la humanidad. Esa “inquisición oculta” está, presumiblemente, detrás de los grandes intereses de las empresas petroleras, farmacéuticas, agro-alimentarias y bancarias. Quizá el mártir de la ciencia más conocido en la historia reciente sea Nicolás Tesla (1856-1943), cuyo gran sueño fue la transmisión de energía sin necesidad de usar alambres, de modo que pudiera enviar energía gratuita a todo el mundo, lo cual evidentemente iba en contra del entramado de intereses de los plutócratas: murió denigrado en la miseria y la gran mayoría de sus patentes sobre energía libre han desaparecido. Y en la actualidad, en el inicio de este siglo XXI, ¿existen tales persecuciones por motivos económicos y de poder? Parece ser que sí, aunque ello no sea noticia en los medios tradicionales a manos de los poderes fácticos. En el sitio web cazadebunkers.wordpress.com, y con fecha 30 de mayo 2013, se detalla con nombres, apellidos y circunstancia extrañas de la desaparición de más de 110 científicos entre los años 1994 y 2011. Pero quizá los científicos más expuestos contra esa “inquisición oculta” son los científicos que, como Tesla, hacen tambalear el poder sustentado en la energía tradicional (electricidad y petróleo), mediante inventos ligados a la energía barata y asequible para toda la humanidad. Estos son algunos de esos casos: -Daniel Dingel, filipino, hizo funcionar sus coches con agua: sentenciado en 2008 a los 82 años de edad a 20 años de cárcel. -Stanley Meyer, norteamericano, hizo funcionar su coche con agua: murió gritando me han envenenado, su hermano denunció el posterior robo del coche. -Arturo Estévez Varela, español, hizo funcionar su moto con agua ante notario en Sevilla, donó sus patentes al estado español: sus patentes están desaparecidas de la oficina de patentes, nunca se supo más de Arturo. -Paul Pantone, norteamericano, inventor del motor Pantone funcionando con un 80% de agua: condenado judicialmente y encerrado en un psiquiátrico. -John Kanzius, norteamericano, descubrió como convertir el agua salada del mar en combustible: murió 6 meses después. Probablemente esta lista se quede corta. Valga esta nota como una vindicación de la verdad científica que es ninguneada, acallada y sus inventores reducidos al silencio por intereses de los poderes fácticos. Este es un ensayo epistemológico, es decir, como teoría del conocimiento. Pero a la vista de cómo ha sido la historia citada de esos mártires de la ciencia, este pensador presume que la mentira y la manipulación por una “inquisición oculta” impide que la ciencia sea libre y al servicio de la humanidad y, por tanto, una vez más, es preciso recordar el aforismo bíblico de que “la verdad os hará libres”. Lo contrario, la ignorancia, esclaviza a la humanidad; una ignorancia que “inquisidores ocultos” tratan de perpetuar para impedir que el ser humano sea libre con conocimiento de causa. Bibliografía: Wilber, Ken. Sexo, Ecología, Espiritualidad. Madrid: Gaia Ediciones, 2005b.


LOS SEÑORES DE LAS SOMBRAS

Publicado 13/09/2018 18:30:12  (LA EDUCACIÓN CUÁNTICA: novedades de la 4ª edición)


amor

Este artículo es una reproducción de la nota 63 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 100: Las consecuencias de La sociedad de la ignorancia (Mayos et al., 2011) son visibles en este decadente sistema capitalista de producción: predomina un egoísmo propulsor del infinito crecimiento en un planeta finito, lo cual invita al decrecimiento (Latouche, 2011) ya que plantea graves consecuencias humanas en la globalización en la que se halla inmersa este mundo (Bauman, 2003); también la libertad de los mercados está por encima de la de las personas; sin olvidar el acopio del conocimiento científico para el belicismo y la manipulación de la humanidad por una minoría de peligrosos psicópatas que gobiernan en la sombra (Estulin, 2007) (1) . Vuelvo a insistir, nos hallamos antes un caos civilizatorio en toda regla, principalmente, porque todavía no se ha logrado la integración de esos tres mundos diferenciados por Kant: ciencia, ego y moralidad. NOTA (1): Los señores de las sombras (Estulin, 2007) es una investigación que pone al descubierto los vínculos entre los gobiernos, Servicios de Inteligencia, traficantes de drogas, terroristas internacionales y grandes empresas petroleras. Descubre toda la verdad sobre: El asesinato con polonio del ex espía ruso Alexander Litvinenko. El beneficio que, protegidos por la CIA, obtienen del negocio mundial de la droga las grandes corporaciones y los bancos occidentales. Cómo Roman Abramovich, actual propietario del Chelsea F. C., y Boris Berezovsky, el mayor oligarca de Rusia, robaron más de 2.800 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional. Cómo las ONG están expoliando Darfur (Sudán) con la ayuda de las grandes multinacionales, que quieren hacerse con los yacimientos petrolíferos de todo el país. La estrecha relación de Victor Bout, el mayor traficante de armas del mundo, y el gobierno de George W. Bush. Cómo el fundamentalismo cristiano estadounidense está relacionado con Al Qaeda y el tráfico de drogas en Afganistán. La relación de la Hermandad Musulmana -que mantiene fuertes vínculos con la Casa Blanca- con los atentados del 11 de marzo en Madrid. Bibliografía: Bauman, Zygmunt. La globalización: consecuencias humanas. México: Fondo de Cultura Económica de España, 2003. Estulin, Daniel. Los señores de las sombras. Madrid: Del Bronce, 2007. Latouche, Serge. La hora del decrecimiento. Barcelona: Octaedro, 2011. Mayos, Gonçal et al. La sociedad de la ignorancia. Barcelona: Península, 2011.


LA FENOMENOLOGÍA

Publicado 13/09/2018 17:14:01  (LA EDUCACIÓN CUÁNTICA: novedades de la 4ª edición)


fenomenología

Este artículo es una reproducción de la nota 54 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 81: Es en este rescoldo de la historia del pensamiento donde se está produciendo la metamorfosis del primer renacimiento humanístico (razón) hacia un segundo renacimiento humanístico (espíritu) (Martos, 2012a). La razón ha quedado conmocionada al estrellarse en el estudio de la materia mediante la física cuántica, lo cual ha producido un giro copernicano en la mirada desde el “ver para creer” al “creer para ver”, desde el método científico a la fenomenología (1) , desde el racionalismo pragmático al racionalismo espiritual, desde el materialismo científico al misticismo cuántico , desde el neoliberalismo al altermundismo, desde la psicología tradicional a la psicología transpersonal, desde la filosofía tradicional a la filosofía transpersonal , y cómo no, de la educación tradicional a La educación cuántica. Tantos cambios de paradigmas implican un revisionismo humano, vislumbran la necesidad de una renovada epistemología -véase el esquema epistemológico en el prólogo- y, por ende, una reinterpretación de la historia del pensamiento. NOTA (1): La fenomenología nace en Europa con la filosofía de Brentano, y posteriormente fue desarrollada por Husserl. La filosofía de Franz Brentano supone una reacción frente a las teorías asociacionistas, considerando la psicología como una disciplina científica dedicada al análisis de los fenómenos psíquicos. Al estudiar la estructura del aparato psíquico, Brentano se da cuenta de que la conciencia siempre es conciencia de algo, y que siempre apunta hacia un objeto, por lo que los actos de la conciencia tienen un carácter intencional. De forma que recupera el concepto escolástico de intencionalidad, y afirma que es un elemento estructural de la conciencia, que tiene la capacidad de salir de sí para iluminar los objetos de conocimiento; es decir, tiende de manera natural a ir hacia los objetos (de hecho, el concepto de intencionalidad se deriva del latín intendere, que significa tender hacia) (Brentano, 1942). Brentano está especialmente interesado en el análisis de los actos psíquicos o actos de conciencia, y propone que es necesario desarrollar una psicología descriptiva que tenga en cuenta los datos de la experiencia, en lugar de centrarse únicamente en el racionalismo y en el intento de dar explicaciones de los hechos. Posteriormente Edmund Husserl recupera la propuesta de Brentano y la utiliza como una de las bases de su propuesta fenomenológica (Husserl, 1999). La fenomenología de Husserl influyó en la psicología de la Gestalt alemana, y se convertiría en uno de los fundamentos de las corrientes psicológicas existencial y humanista, así como de la psicología transpersonal (Ferrer, 2003; Grof, 1988). (Cita extraída de la Tesis Doctoral de Iker Puente, titulada Complejidad y psicología transpersonal: Caos, autoorganización y experiencia cumbre en psicoterapia (Universidad Autónoma de Barcelona, 2014, pp. 157-158). Bibliografía: Brentano, Franz. Psicología. Buenos Aires: Editorial Schapire, 1942. Ferrer, Jorge. Espiritualidad creativa: una visión participativa de lo transpersonal. Barcelona: Kairós, 2003. Grof, Stanislav. Psicología Transpersonal: nacimiento, muerte y trascendencia en psicoterapia. Barcelona: Kairós, 1988. Husserl, Edmund. Fenomenología. Barcelona: Ediciones 62, 1999. Martos, Amador. La evolución de la conciencia desde un análisis político, social y filosófico transpersonal . Pág.47 a 68, Madrid: Journal of Transpersonal Research, 2012a, Vol. 4 (1). ISSN: 1989-6077.


EL GIRO COPERNICANO

Publicado 12/09/2018 22:14:56  (LA EDUCACIÓN CUÁNTICA: novedades de la 4ª edición)


nosotros

Este artículo es una reproducción de las notas 34 Y 35 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 36: Si el cambio comienza por uno mismo, ¿por dónde comenzar? Hay personas quienes pensamos que otro mundo es posible desde el surgimiento de la física cuántica, pues es todo un giro copernicano (1) en la mirada desde el “ver para creer” al “creer para ver”, de la razón a la espiritualidad, de ahí los peyorativamente denominados “místicos cuánticos” por la comunidad científica servil a los poderes fácticos. Sin embargo, son cada vez más los díscolos científicos que escapan del materialismo científico para convertirse en “pensadores cuánticos”, cuyo único pecado es haber aunado la razón con la espiritualidad, no entendida exclusivamente en su acepción religiosa, sino como la intersubjetividad kantiana magníficamente expuesta en su imperativo categórico (2) , un amor también profesado por santos, budas, yoguis o místicos. En suma, se trata de una metamorfosis de la racionalidad pragmática a la racionalidad espiritual, de una trascendencia desde la filosofía tradicionalmente impartida en el actual sistema educativo hacia la filosofía transpersonal: un cambio de paradigma magistralmente argumentado por Ken Wilber (2005b) en su obra Sexo, Ecología, Espiritualidad. NOTAS: (1) En filosofía, el giro copernicano o revolución copernicana hace referencia a la propuesta realizada por Kant para entender cómo es posible el conocimiento sintético a priori que da lugar al Idealismo Trascendental. Kant explica el cambio que supone su filosofía en la concepción del conocimiento basándose en una analogía con la revolución copernicana. En astronomía, Copérnico comprendió que no se podía entender el movimiento de los objetos celestes con la tesis según la cual la Tierra está en el centro del universo y el Sol y los demás objetos celestes giran a su alrededor; comprendió que para entender el movimiento de los objetos celestes era necesario cambiar la relación poniendo al Sol en el centro y suponiendo que es la Tierra la que gira a su alrededor. De un modo análogo, Kant considera que en filosofía es preciso una revolución semejante a la copernicana: en filosofía el problema consiste en explicar el conocimiento sintético a priori; la filosofía anterior a Kant suponía que en la experiencia de conocimiento el sujeto cognoscente es pasivo, que el objeto conocido influye en el sujeto y provoca en él una representación fidedigna. Con esta explicación podemos entender, en todo caso, el conocimiento empírico, pero no el conocimiento a priori pues lo extraordinario de este último es que con él podemos saber algo de las cosas antes de experimentarlas, es decir, antes de que puedan influir en nuestra mente. Kant propone darle la vuelta a la relación y aceptar que en la experiencia cognoscitiva el sujeto cognoscente es activo, que en el acto de conocimiento el sujeto cognoscente modifica la realidad conocida (en un sentido metafísico más amplio y con ayuda de la mecánica cuántica, es el mismo objetivo que pretende demostrar este ensayo). Según Kant, podemos entender el conocimiento sintético a priori si negamos que nosotros nos sometemos a las cosas, si aceptamos que son más bien las cosas las que se deben someter a nosotros: dado que para conocer un objeto antes ha de someterse a las condiciones de posibilidad de toda experiencia posible, es decir a las condiciones formales –a priori– impuestas por la estructura de nuestras facultades cognoscitivas, es posible saber a priori alguno de los rasgos que ha de tener cuando esté presente ante nosotros, precisamente los rasgos que dependen de dichas condiciones. Por ejemplo, a priori no podemos saber nunca si la figura que vamos a ver en la pizarra es un triángulo, ni las características contingentes de dicha figura (como su tamaño, su forma concreta, etcétera) pero sí podemos saber a priori que si es un triángulo ha de poseer todas las propiedades descritas por la geometría, ya que –según Kant– estas son una consecuencia de la peculiar estructura de nuestra mente, y a ellas se debe someter todo objeto del cual podamos tener experiencia. Estas ideas las resume Kant con la siguiente frase: “solo podemos conocer a priori de las cosas aquello que antes hemos puesto en ellas”. En resumen, el giro copernicano hace mención al hecho de que solo podemos comprender el conocimiento a priori si admitimos que solo conocemos los fenómenos y no las cosas en sí mismas o noúmenos, si admitimos el Idealismo Trascendental como la filosofía verdadera. Siguiendo la estela del pensamiento kantiano y merced a la física cuántica, este ensayo propugna asimismo un giro copernicano desde la filosofía tradicional occidental (en la cual Kant ocupa un lugar preeminente) hacia la filosofía perenne, y cuyo esquema epistemológico puede ser contemplado al final del prólogo. El giro copernicano propuesto en esta obra es, por tanto, todo un giro epistemológico desde la dualidad sujeto-objeto mantenida por el materialismo científico, a la no dualidad del sujeto-objeto a la que aboga el genuino misticismo contemplativo exento de apriorismos dogmáticos procedentes de las religiones. En suma, el verdadero giro copernicano puede apreciarse en la psicología humana -de la psicología tradicional a la transpersonal- , como un viaje iniciático de la transformación interior que ya Platón nos iluminó mediante su alegoría del Mito de la caverna. (2) El imperativo categórico kantiano, nacido en la razón y con una finalidad eminentemente moral, tiene tres formulaciones. El imperativo categórico es un concepto central en la ética kantiana, y de toda la ética deontológica moderna posterior. Pretende ser un mandamiento autónomo (no dependiente de ninguna religión ni ideología) y autosuficiente, capaz de regir el comportamiento humano en todas sus manifestaciones. Kant (2006b) empleó por primera vez el término en su Fundamentación de la metafísica de las costumbres (1785). Según Kant, del imperativo categórico existen tres formulaciones: 1- “Obra solo de forma que puedas desear que la máxima de tu acción se convierta en una ley universal”. 2- “Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin, y nunca solo como un medio”. 3- “Obra como si, por medio de tus máximas, fueras siempre un miembro legislador en un reino universal de los fines”. Bibliografía: Wilber, Ken. Sexo, Ecología, Espiritualidad. Madrid: Gaia Ediciones, 2005b.


LA MUERTE DEL EGO

Publicado 12/09/2018 18:02:00  (LA EDUCACIÓN CUÁNTICA: novedades de la 4ª edición)


EGO

Este artículo es una reproducción de la nota 33 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 36: Así, psicológicamente, el ego debe trascenderse conscientemente hacia una regenerada espiritualidad, en una fusión de la razón con el espíritu, sustituyendo el egoísmo por la compasión y la conciencia personal por la conciencia transpersonal (1); toda una trascendencia espiritual que permite ir Más allá del ego (Vaughan y Walsh, 2000) y ver el mundo como un todo holístico del cual somos un engranaje más en la naturaleza. La actual civilización está rompiendo el equilibrio natural y holístico de la vida, como acreditan las especulaciones sobre la Tercera Guerra Mundial por motivos económicos y energéticos. Será necesario un ingente esfuerzo de todos nosotros para salir de dicho atolladero, sin embargo, cualquier crisis es siempre una oportunidad de crecimiento personal y también colectivo. La actual crisis económica y social es también una crisis intelectual y espiritual de la humanidad, lo cual invita a repensar urgentemente el nuevo rumbo de este decrépito mundo. Y a ello he dirigido mis investigaciones, al conocimiento en profundidad de la naturaleza humana, en función de lo cual propugno que nuestra civilización debe cambiar urgentemente su derrotero que pasa, imperativamente, por una renovada pedagogía como pretende La educación cuántica. Una pedagogía cognitiva para cambiar el mundo, no desde fuera, sino desde el interior de las personas. NOTA (1): Etimológicamente el término transpersonal significa “más allá” o “a través” de lo personal, y en la literatura transpersonal se suele utilizar para hacer referencia a inquietudes, motivaciones, experiencias, estadios evolutivos, modos de ser y otros fenómenos que incluyen pero trascienden la esfera de la individualidad y de la personalidad humana, el yo o ego (Ferrer, 2003). Entre sus intereses centrales se encuentran “los procesos, valores y estados transpersonales, la conciencia unitiva, las experiencias cumbre, el éxtasis, la experiencia mística, la trascendencia, las teorías y prácticas de la meditación, los caminos espirituales, la realización (...) y los conceptos, experiencias y actividades con ellas relacionados” (Walsh y Vaughan, 1982:14). Entre sus objetivos principales se encuentra la delimitación de las fronteras y las variedades de la experiencia humana consciente (Rowan, 1996). (Cita extraída del trabajo de investigación de Doctorado titulado Complejidad y Psicología Transpersonal: Caos y autoorganización en psicoterapia, de Iker Puente Vigiola, Facultad de Psicología, Universidad Autónoma de Barcelona, 16 de Febrero de 2007). Sin embargo, a los efectos prácticos de este ensayo, el concepto de conciencia transpersonal se implementa también con la siguiente definición: En los estados modificados de consciencia estudiados por la psicología transpersonal se producen cambios en el flujo del pensamiento, en la percepción de la realidad y a nivel emocional. En estos estados pueden ocurrir experiencias de catarsis y, sobre todo, experiencias místicas o extáticas, que diversos autores han definido como religiosas, trascendentes, transpersonales o experiencias cumbre. En estas vivencias el mundo se percibe como una totalidad, en la que el propio individuo está inmerso. Se produce, al mismo tiempo, una sensación subjetiva de unidad, en la que el Yo individual se diluye, desapareciendo toda distinción significativa entre el Yo y el mundo exterior. Esta experiencia es vivida por la persona como algo positivo, y autores como Maslow o Grof señalan que puede tener efectos beneficiosos y terapéuticos. Sin embargo, la disolución del Yo previa a la sensación subjetiva de unidad, puede ser vivida por el sujeto como un momento de caos, de desequilibrio y desestructuración, de pérdida de los puntos de referencia habituales. Diversos autores se han referido a esta experiencia como muerte del ego. (Grof, 1988; Wilber, 1996; Fericgla, 2006). (Cita extraída del artículo titulado Psicología Transpersonal y Ciencias de la Complejidad: Un amplio horizonte interdisciplinar a explorar, de Iker Puente, Journal of Transpersonal Research, 2009, Vol. 1 (1), pp 19-28 ISSN: 1989-6077). Por tanto, en este ensayo, el paso de la conciencia personal a la conciencia transpersonal, debe interpretarse como la muerte del ego en su viaje iniciático hacia la percepción unitaria del sujeto cognoscente con el mundo (no dualidad entre sujeto y objeto), donde las emociones egoístas e individualistas dejan paso a la compasión. Se trataría, en suma, de un ascendente viaje iniciático-cognitivo similar al descrito como salida del mundo de las sombras en el Mito de la caverna de Platón, para luego transmitir de un modo descendente la sabiduría adquirida en el Mundo de las Ideas, donde la reina es el Amor. Bibliografía: Fericgla, José M. Los chamanismos a revisión. Barcelona: Kairós, 2006. Ferrer, Jorge. Espiritualidad creativa: una visión participativa de lo transpersonal. Barcelona: Kairós, 2003. Grof, Stanislav. Psicología Transpersonal: nacimiento, muerte y trascendencia en psicoterapia. Barcelona: Kairós, 1988. Rowan, John. Lo transpersonal: psicoterapia y counselling. Barcelona: La Liebre de Marzo, 1996. Vaughan, F y Walsh, R. Más allá del ego. Barcelona: Kairós, 2000. Wilber, Ken. El proyecto Atman. Barcelona: Kairós, 1996.


NO HAY VERDAD SIN LIBERTAD

Publicado 12/09/2018 12:02:03  (LA EDUCACIÓN CUÁNTICA: novedades de la 4ª edición)


LIBERTAD

Este artículo es una reproducción de las notas 21, 22 Y 23 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 31: Sin embargo, ¿dónde está ese pensamiento regenerador, al modo como lo hiciera Descartes en su día? Con dicho objetivo está escrita La educación cuántica., porque al decir del insigne Kant: “La educación es el desarrollo en el hombre de toda la perfección de que la naturaleza es capaz”. ¿Pero quién provee la educación cognitiva imparcial y justa? Siguiendo la premisa del escritor escocés Walter Scott, “la parte más importante de la educación del hombre es aquella que él mismo se da”. Fue así como Descartes se auto instruyó para producir un pensamiento racional autónomo, libre de los dogmas religiosos, es decir, despertó su mente racional, solito, frente a la Santa Inquisición. Descartes (1999) tuvo que estructurar unas reglas del pensamiento en su Discurso del método (1) para salir de las garras de la Iglesia. Y yo debo hacerlo contra los poderes fácticos económicos, burgueses, monárquicos (2) y religiosos, aprovechando que ellos también están heridos de muerte. Para ello, he tenido que estudiar la historia del pensamiento, o sea filosofía, pues, como dijera el filósofo chino Confucio, “estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro”. El saber sigue siendo mi humilde rescoldo para ser libre de pensamiento, de ahí mis diversas publicaciones a modo de librepensador. NOTAS: (1) El Discurso del método, cuyo título completo es Discurso del método para conducir bien la propia razón y buscar la verdad en las ciencias, es la principal obra escrita por René Descartes (1596-1650) y una obra fundamental de la filosofía occidental con implicaciones para el desarrollo de la filosofía y de la ciencia. Descartes tituló esta obra Discurso del método con una finalidad precisa. En una carta que dirige a Marin Mersenne le explica que la ha titulado Discurso y no Tratado para poner de manifiesto que no tenía intención de enseñar, sino solo de hablar. Con esto Descartes trata de alejarse de cualquier problema que pudiese surgir con sus contemporáneos por las ideas vertidas en esta obra y además escapa así de una posible condena eclesiástica como había ocurrido poco tiempo antes con Galileo y cuyas ideas Descartes no consideraba desacertadas. La locución latina “cogito ergo sum”, que en castellano se traduce frecuentemente como “pienso, luego existo”, es un planteamiento filosófico de René Descartes (1596-1650), el cual se convirtió en el elemento fundamental del racionalismo occidental. “Cogito ergo sum” es una traducción del planteamiento original de Descartes en francés: “Je pense, donc je suis”, encontrado en su famoso Discurso del método (Descartes, 1999). La frase de Descartes expresa uno de los principios filosóficos fundamentales de la filosofía moderna: que mi pensamiento, y por lo tanto mi propia existencia, es indudable, algo absolutamente cierto y a partir de lo cual puedo establecer nuevas certezas. (2) Un artículo de Juan Felipe Arcila, Ingeniero civil, publicado en la revista deslinde.co con fecha 12-12-2014: La decadencia de la monarquía española sale a la luz pública. La abdicación de Juan Carlos de Borbón como rey de España y el ascenso de su hijo Felipe VI al trono, no es sino un desesperado intento por lavarle la cara a una monarquía profundamente desprestigiada por los escándalos del rey Juan Carlos y su familia, vinculados a delitos ambientales, lavado de dinero y corrupción. Los últimos hechos de corrupción de la Monarquía española reflejan su decadencia como institución y en consecuencia la pérdida de apoyo de las capas populares españolas. Uno de los últimos escándalos del Rey Juan Carlos, la cacería de elefantes en Botswana al Sur de África, suscitó las críticas de diversas organizaciones ecologistas y especialmente de la WWF (World Wild life Fund for Nature por sus siglas en inglés), que cuenta con programas de protección de la fauna salvaje y de la cual el monarca fue presidente honorífico desde 1968 hasta que fue eliminado del cargo a causa del escándalo. La sociedad española desde siempre ha conocido esta afición del monarca pero en esta ocasión el escándalo se hizo mayor por la suma de acontecimientos delictivos y corruptos de la Casa Real que han salido a la luz pública en los últimos meses. La pérdida de popularidad del Rey Juan Carlos y de toda la institución monárquica va más allá de sus reprochables hobbies, escándalos personales o de los conflictos en el seno de la familia real que han sido registrados por la prensa rosa de amplia difusión en España. Su descrédito ha tomado fuerza con la imputación a miembros de su familia por casos de corrupción, blanqueo de capitales y fraude fiscal que ha suscitado el descontento de las clases populares españolas que sufren la crisis económica en medio del desempleo, la congelación de salarios y recortes al gasto público. La trama de corrupción conocida como el caso Nóos que involucra a la infanta Cristina y a su esposo Iñaki Urdangarin con el desvío de millones de euros de dinero público a empresas privadas de su propiedad, evasión de impuestos, tráfico de influencias y abusos de poder en relación a empresas privadas y administraciones públicas (1). Las prebendas, favores, negocios y relaciones de la monarquía con sociedades y entidades privadas no es nada nuevo, la fortuna del Rey Juan Carlos está relacionada con oscuros negocios en el petróleo, la especulación financiera y los negocios inmobiliarios y sus amistades con una élite económica… que terminó enjuiciada por corrupción y en algunos casos entre rejas (2). Incluso algunos miembros de confianza de la Casa Real están relacionados con las grandes empresas, como el caso de Fernando Almansa consejero privado del Rey que es miembro del Consejo de Administración de Telefónica (3). Pero la presión de la Casa Real sobre los medios de comunicación ha ocultado las andanzas de la monarquía, tal como lo expresa el periodista Pascual Serrano de Le Monde Diplomatique: “A diferencia de otras monarquías como la británica, la española ha estado blindada frente a la crítica de los medios de comunicación. Se trata de un caso evidente de censura apoyado por los directivos de la prensa y la mayoría de los periodistas, incluso los no españoles”. Son contados los libros publicados de crítica y denuncia, y solo hasta ahora se han registrado en la prensa un conjunto de hechos imposibles de ocultar. Uno de los principales críticos de la Monarquía española, el senador vasco Iñaki Anasagasti, resume en tres renglones la imagen que la actual sociedad española tiene respecto al Rey Juan Carlos: “su vida privada no es nada ejemplar, sus gastos y sus relaciones con amigos comisionistas son impropios, y su falta de responsabilidad ante el delito es algo único en una Europa democrática” (4), en referencia al blindaje que le da la Constitución española de 1978 que le destina presupuesto del Estado para su sostenimiento y lo exime de toda responsabilidad (Artículo 65-1). El Rey recibe de los Presupuestos del Estado una cantidad global para el sostenimiento de su Familia y Casa, y distribuye libremente la misma (Artículo 56-3). La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. La abdicación del Rey Juan Carlos y el traspaso de la corona a Felipe VI pretende restaurar su imagen y reputación, pero los sectores republicanos reclaman el fin de la Monarquía y el camino hacia una república presidencialista. Notas: 1-Carlos Jiménez Villarejo: La Monarquía española, atenazada por la corrupción, El periódico, 5 de Abril 2013. 2-Pascual Serrano: Críticas contra la monarquía española de los escándalos sexuales al caso Urdangarin. Le Monde Diplomatique en Español Nº194, Diciembre 2011. 3-Composición del Consejo de Administración de Telefónica: http://www.telefonica.com/es/shareholdersinvestors/html/corporate_governance/compconsejo.shtml 4-Iñaki Anasagasti, libro: Una monarquía protegida por la censura, Foca: 2009. Bibliografía: Descartes, René. Discurso del método. Madrid: Ediciones escolares, 1999.


LA MINORÍA DE EDAD DEL SER HUMANO

Publicado 12/09/2018 11:11:41  (LA EDUCACIÓN CUÁNTICA: novedades de la 4ª edición)


kant

Este artículo es una reproducción de las notas 17 y 18 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 30: Desde que Kant diferenció mediante sus Tres críticas (1) a la ciencia, la profundidad intelectual y la moralidad, se han producidos los temores que manifestó en su ensayo ¿Qué es la ilustración? (Kant, 2007), unos temores acerca de la “minoría de edad” del ser humano (2) que no ha resuelto ni la postmodernidad ni la actual plutocracia. Esa diferenciación kantiana del mundo material, mental y espiritual ha desembocado en la actual enfermedad social, intelectual y moral, respectivamente, Dios libre de culpa al inconmensurable Kant. Es una enfermedad muy grave, pues requiere reconstruir pensativamente nuestro mundo, ya que no solo lo estamos destruyendo, sino que nos estamos destruyendo a nosotros mismos. NOTAS: (1) La visión racional-industrial del mundo sostenida por la Ilustración cumplió con funciones muy importantes como la aparición de la democracia, la abolición de la esclavitud, el surgimiento del feminismo liberal, la emergencia de la ecología y las ciencias sistémicas, entre algunas más, pero sin duda, la más importante puesta en escena fue la diferenciación entre el arte (yo), la ciencia (ello) y la moral (nosotros), el Gran Tres diferenciado por Kant a través de sus Tres críticas. Tras el Renacimiento surgió la Edad de la Razón o Filosofía Moderna cuyo uno de su máximo exponente fue Kant. Con las Tres críticas de Kant (Crítica de la razón pura, Crítica de la razón práctica y Crítica del juicio), se produce una diferenciación de tres esferas: la ciencia, la moralidad y el arte. Con esta diferenciación, ya no había vuelta atrás. En el sincretismo mítico, la ciencia, la moralidad y el arte, estaban todavía globalmente fusionados. Por ejemplo: una “verdad” científica era verdadera solamente si encajaba en el dogma religioso. Con Kant, cada una de estas tres esferas se diferencia y se liberan para desarrollar su propio potencial: -La esfera de la ciencia empírica trata con aquellos aspectos de la realidad que pueden ser investigados de forma relativamente “objetiva” y descritos en un lenguaje, es decir, verdades proposicionales y descriptivas (“ello”). -La esfera práctica o razón moral, se refiere a cómo tú y yo podemos interactuar pragmáticamente e interrelacionarnos en términos que tenemos algo en común, es decir, un entendimiento mutuo (“nosotros”). -La esfera del arte o juicio estético se refiere a cómo me expreso y qué es lo que expreso de mí, es decir, la profundidad del yo individual: sinceridad y expresividad (“yo”). (2) Un preámbulo explicativo a cargo de Eugenio Sánchez Bravo (auladefilosofia.net): 1-Definición de Ilustración y minoría de edad. Según Kant, “Ilustración significa el abandono por parte del hombre de una minoría de edad cuyo responsable es el mismo. Esta minoría de edad significa la incapacidad para servirse de su entendimiento sin verse guiado por algún otro. Uno mismo es el culpable de dicha minoría de edad cuando su causa no reside en la falta de entendimiento, sino en la falta de resolución y valor para servirse del suyo propio sin la guía del de algún otro”. Kant ofrece en este párrafo la definición más conocida de la Ilustración: ¡piensa por ti mismo! Mientras el pensamiento y los individuos continúen sometidos a dogmas religiosos y políticos y no sigan su propio camino, permanecerán en minoría de edad. 2-Causas de la minoría de edad: pereza y cobardía. En palabras de Kant, “pereza y cobardía son las causas merced a las cuales tantos hombres continúan siendo con gusto, menores de edad durante toda su vida, pese a que la Naturaleza los haya liberado hace ya tiempo de una conducción ajena (haciéndoles físicamente adultos); y por eso les ha resultado tan fácil a otros en erigirse en tutores suyos”. Por un lado, Kant alude a que el dogmatismo acrítico resulta cómodo, pues nos permite no cuestionar nada del mundo que nos rodea. Por otro lado, renunciar a los prejuicios y las consignas heredadas es una tarea que requiere cierto valor. Por pereza preferimos que un libro piense por nosotros antes que pensar por nosotros mismos. Y por cobardía pagamos al sacerdote para que nos garantice el cielo y al médico para que nos garantice la salud. 3-Intereses políticos en mantener a los hombres en minoría de edad. Sexismo. Dice Kant: “El que la mayor parte de los hombres (incluyendo al todo bello sexo) consideren el paso a la mayoría de edad como algo harto peligroso, además de muy molesto, es algo por lo cual velan aquellos tutores que tan amablemente han echado sobre sí esa labor de superintendencia”. Con ello, Kant se refiere a los tutores con motivación política, interesados en mantener a la humanidad en su minoría de edad. También se refiere Kant a los médicos, abogados y sacerdotes como instrumento del gobierno para manejar a los administrados. 4-Dificultades del individuo solitario para liberarse de los grilletes que lo encadenan a la minoría de edad. “Así pues, resulta difícil para cualquier individuo el zafarse de una minoría de edad que casi se ha convertido en algo connatural. Incluso se ha encariñado con ella y eso le hace sentirse realmente incapaz de utilizar su propio entendimiento, dado que nunca se le ha dejado hacer ese intento”. En dicho párrafo, Kant compara a los individuos en minoría de edad con los personajes encadenados del Mito de la caverna de Platón, tan acostumbrados a la oscuridad y las sombras, que de ningún modo desean abrirse paso hasta la luz. Al individuo solitario le resulta extraordinariamente difícil “pensar por sí mismo”, abrirse paso hacia la verdad y la libertad, pues durante su vida ha tenido el entendimiento constreñido por dogmas políticos y religiosos. Son pocos los que han conseguido abandonar la minoría de edad y guiarse solo por su propio ingenio. 5-Posibilidad de que la Ilustración tenga lugar en una sociedad en la que haya libertad de expresión. “Sin embargo, hay más posibilidades que un público se ilustre por sí mismo; algo que casi es inevitable, con tal que se le conceda libertad. Pues ahí siempre nos encontramos con algunos que piensen por cuenta propia incluso entre quienes han sido erigidos como tutores de la gente, los cuales, tras haberse desprendido ellos mismos del yugo de la minoría de edad, difundirán en torno suyo el espíritu de una estimación racional del propio valor y de la vocación a pensar por sí mismo. Pero aquí se da una circunstancia muy especial: aquel público, que previamente había sido sometido a tal yugo por ellos mismos, les obliga luego a permanecer bajo él, cuando se ve instigado a ello por algunos de sus tutores que son de suyo incapaces de toda ilustración; así de perjudicial resulta inculcar prejuicios, pues estos acaban por vengarse de quienes fueron sus antecesores o sus autores”. Este fragmento de Kant es similar a aquel en que los prisioneros de la caverna calumnian y persiguen hasta la muerte al filósofo que intenta enseñarles el camino hacia la luz. Si lo exponemos en términos políticos diríamos que es posible inspirar a un pueblo para que busque su libertad pero también es probable que es mismo pueblo exija luego que se restaure el orden. Así de vengativos son los prejuicios. Kant, por tanto, rechaza de plano la posibilidad de una revolución que probablemente termine en un nuevo despotismo. 6-La Ilustración solo requiere de una condición, la libertad entendida como el uso público de la razón en todos los terrenos. Esta libertad ha de tener límites bien definidos en el caso del uso privado de la razón. “Para esta Ilustración tan solo se requiere libertad y, a decir verdad, la más inofensiva de cuantas pueden llamarse así: el hacer público de la propia razón en todos los terrenos. Actualmente oigo clamar por doquier: ¡no razones! El oficial ordena: ¡no razones, adiéstrate! El asesor fiscal: ¡no razones y limítate a pagar tus impuestos! El consejero espiritual: ¡no razones, ten fe!”. Con este texto, Kant nos instruye de que los administradores del estado, los tutores (el ejército, Hacienda y el clero) no cesan de dar órdenes y además prohíben a todos razonar, pues ven en el librepensamiento un peligro para el orden social y no una condición necesaria para el progreso de la humanidad. Así, todo el que forma parte de la maquinaria del Estado debe obedecer y el uso público de la razón debe ser limitado por su uso privado. Pero esa contradicción entre el “traje de la fiesta de la libertad” y el “delantal de la esclavitud” llevado en casa, puede deberse al miedo a la censura, pues Kant ya había tenido problemas con la publicación de La religión dentro de los límites de la mera razón donde somete los dogmas religiosos al tribunal de la razón. Para completar dicho preámbulo explicativo, a continuación un resumen de la mano de Guadalupe Estefanía Arenas (cela-alienado.blogspot.com): La Ilustración es el escape del hombre de la minoría de edad que él mismo se ha provocado. Dicha minoría de edad es la incapacidad del propio ser humano de razonar o desarrollar su entendimiento por el mismo y esto lleva directamente a una dependencia que sugiere la intervención de otra persona para la toma de decisiones. La tesis central de la Ilustración se formuló a través de la consigna: “¡atrévete a pensar!”, esto es, servirnos de nuestro propio entendimiento de manera autónoma. Sin embargo, el hombre prefiere permanecer en el estado de minoría de edad por comodidad ya que, acercarnos a la verdad, implica un gran esfuerzo pero sobre todo porque el hombre se enajena a partir de la pereza y la cobardía, es decir, el mal uso de sus dones naturales (la razón, es pues, un don natural del ser humano); así, siempre buscará alguien que piense por él. Los prejuicios son otro factor que nos impide razonar porque solo podemos llegar a percibir una realidad ficticia y se originan a partir de la dependencia hacia una figura de tutoría. Para poder ser ilustrado, lo único que se necesita es la libertad; mediante la libertad se puede preservar la tranquilidad y bienestar del Estado; de esta forma, la libertad no es sin la razón. Hay dos tipos de uso de la razón: la pública y la privada. La que es totalmente libre es la pública, debe ejercerse en todos los ámbitos de la vida y es llevada a cabo por un intelectual; en cambio, la privada es limitada pues solamente implica la obediencia sobre todo si se pertenece a alguna institución. Así, cuando uno ejerce un cargo y tiene que cumplir con él, no ejerce el poder libre sino que “hace las cosas en nombre de otro”. Con la razón pública, los individuos pueden incluso hacer críticas en todos los aspectos, incluido el Estado pero dichas críticas no desligan a los hombres de cumplir con sus obligaciones y con las leyes. Una de las figuras de la Ilustración y que extendió estos ideales fue Federico el Grande de Prusia, digno de ser alabado por dejar a sus súbditos pensar por ellos mismos. El hombre solo puede postergar la Ilustración, pero no desaparecerla por completo porque de esta manera se atentaría contra la propia naturaleza del individuo que radica en el uso correcto de la razón. Bibliografía: Kant, Inmanuel. ¿Qué es la ilustración? Madrid: Alianza, 2007.


EL EGO DEL MATERIALISMO CIENTÍFICO

Publicado 11/09/2018 18:10:12  (LA EDUCACIÓN CUÁNTICA: novedades de la 4ª edición)


EGO MATERIALISMO CIENTÍFICO

Este artículo es una reproducción de la nota 14 de la obra LA EDUCACIÓN CUÁNTICA (4ª ed.). Extracto de la página 28: Sin embargo, el dominio de la racionalidad pragmática está puesta seriamente en duda por la racionalidad espiritual (obsérvese nuevamente los contrarios propuestos por Heráclito), presente en los despectivamente llamados “místicos cuánticos”(1) , todo un cambio de paradigma en el modo de pensar pero que los materialistas científicos reniegan de su reconocimiento, por el puro ego de creer estar en la verdad, un error epistemológico de hondo calado filosófico. NOTA (1): Desde la dogmática comunidad científica sustentada en el materialismo, el misticismo cuántico es considerado como una creencia pseudocientífica, en la cual las leyes de la mecánica cuántica incorporan ideas místicas similares a aquellas encontradas en ciertas tradiciones religiosas. El término “charlatán cuántico” ha sido usado peyorativamente por dichos escépticos materialistas para descartar la creencia de que la teoría cuántica aprueba creencias místicas. Sin embargo, el misticismo cuántico, entendido como una descripción neutral de las ideas que combinan los conceptos del misticismo oriental y la física cuántica, plantea un problema epistemológico de hondo calado científico y cultural así como de incalculables consecuencias metafísicas y filosóficas. La esencia de este ensayo es demostrar los fundamentos racionales del misticismo cuántico, y que debe ser reinterpretado convenientemente como filosofía transpersonal desde que el filósofo Ken Wilber dilucidó científica y filosóficamente los dos modos de saber -el método científico (dualidad entre sujeto y objeto) y el místico (no dualidad entre sujeto y objeto)- en su obra El espectro de la conciencia. Como se argumentará en este ensayo, la física cuántica, correctamente interpretada, posibilita una epistemología que contemple esos dos modos de saber avalados por brillantes mentes científicas y, a su vez, posibilita también un giro copernicano en el modo de aprehender el conocimiento y ser transmitido generacionalmente mediante una educación cuántica, objetivo de este trabajo, en oposición a la visión mecanicista, industrial y positivista de la escolarización tradicional.


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La educación cuántica
Nuevos paradigmas
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"Sin lugar a dudas, es importante desarrollar la mente de los hijos, no obstante el regalo más valioso que se le puede dar,
es desarrollarles la conciencia" (John Gay, dramaturgo inglés).


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